miércoles 25 de enero de 2012

Elogios tras su ausencia

Quien en estos últimos días no haya visto o leído artículos sobre Don Manuel Fraga es que no ha estado por el planeta Tierra. Posiblemente se hayan escrito y escribirán muchos más que no alcance a conocer, pero ya podemos sacar algunas conclusiones.

La primera, y no es ésta la excepción que confirme la regla, sino al contrario un claro ejemplo de lo que sucede habitualmente en la vida, es que parecemos condenados a irnos definitivamente de entre los nuestros para empezar a recibir las loas y los elogios que durante el tiempo de vida nuestra propia sociedad nos negó.

Durante años a Don Manuel se le atribuyeron leyendas y calificativos poco ajustados a la realidad, que ahora se han visto compensados por otros en sentido contrario, realizados en algunos casos por las mismas personas u otras de similar condición o ideología política, para mayor sorpresa del lector.

Los adjetivos calificativos que en estos días le han dedicado son innumerables, pero en general muy positivos: ejemplar, trabajador, apasionado, padre de la Constitución, enamorado de su tierra, etc. Pero en los tiempos que corren me gustaría añadir uno, que seguro que alguien también habrá apuntado ya pero no por ello se debe olvidar, y me refiero a su tremenda honradez.

Jamás escuche a nadie una leve insinuación que cuestionase su forma de proceder desde el punto de vista de la honradez a lo largo de su extensa vida pública, y ocupando puestos de enorme responsabilidad y con capacidad de decisión, y por tanto con poder político y económico, repito, jamás. Estaría acertado u errado en sus decisiones, pero estoy seguro de no equivocarme si afirmo que a su bolsillo nunca llegó ni una peseta, ni un euro, que no fuesen los que legalmente tenía asignados en el desempeño de los cargos que ocupó. Y aunque no es el único que en política pueda atribuirse esta condición, quiero resaltarla en estas breves líneas, porque la imagen de los políticos en los tiempos que corren por una u otra razón no está identificada con estas conductas.

Los que por una u otra circunstancia tuvimos la ocasión de trabajar a su lado o relacionarnos con frecuencia en el desempeño de nuestra actividad política, coincidiremos en muchos de los análisis sobre su forma de trabajar. Hombre incansable en el trabajo, puntual hasta el extremo de llegar antes de la hora. Memoria prodigiosa y cargado de vivencias que hacían que su conversación fuese toda una enciclopedia del anecdotario.

En definitiva, toda una personalidad, con sus aciertos y errores, pero siempre coherente con su conciencia y pensamiento, honrado y con sensibilidad, a pesar de la imagen que él mismo se empeñaba en transmitir de hombre brusco en sus palabras y modos, con los que en el fondo protegía a un ser sensible y que también se dejaba embargar por la emoción.

Al hombre, a la persona, lo añorarán muchos, pero al gran político de Estado y a entre los legisladores, su ausencia será imposible de cubrir. Descanse en Paz.

Eloxios trala súa ausencia


Quen nestes últimos días non vexa ou lido artigos sobre Don Manuel Fraga é que non estivo polo planeta Terra. Posiblemente escribíronse e escribirán moitos máis que non alcance a coñecer, pero xa podemos sacar algunhas conclusións.

A primeira, e non é esta a excepción que confirme a regra, senón ao contrario un claro exemplo do que sucede habitualmente na vida, é que parecemos condenados a irnos definitivamente de entre os nosos para empezar a recibir lóalas e os eloxios que durante o tempo de vida nosa propia sociedade negounos.

Durante anos a Don Manuel atribuíronselle lendas e cualificativos pouco axustados á realidade, que agora se viron compensados por outros en sentido contrario, realizados nalgúns casos polas mesmas persoas ou outras de similar condición ou ideoloxía política, para maior sorpresa do lector.

Os adxectivos cualificativos que nestes días dedicáronlle son innumerables, pero en xeral moi positivos: exemplar, traballador, apaixonado, pai da Constitución, namorado da súa terra, etc. Pero nos tempos que corren gustaríame engadir un, que seguro que alguén tamén apuntaría xa pero non por iso débese esquecer, e refírome á súa tremenda honradez.

Xamais escoite a ninguén unha leve insinuación que cuestionase a súa forma de proceder desde o punto de vista da honradez ao longo da súa extensa vida pública, e ocupando postos de enorme responsabilidade e con capacidade de decisión, e xa que logo con poder político e económico, repito, xamais. Estaría acertado ou errado nas súas decisións, pero estou seguro de non equivocarme se afirmo que ao seu peto nunca chegou nin unha peseta, nin un euro, que non fosen os que legalmente tiña asignados no desempeño dos cargos que ocupou. E aínda que non é o único que en política poida atribuírse esta condición, quero resaltala nestas breves liñas, porque a imaxe dos políticos nos tempos que corren por unha ou outra razón non está identificada con estas condutas.

Os que por unha ou outra circunstancia tivemos a ocasión de traballar ao seu lado ou relacionarnos con frecuencia no desempeño da nosa actividade política, coincidiremos en moitos das análises sobre a súa forma de traballar. Home incansable no traballo, puntual ata o extremo de chegar antes da hora. Memoria prodixiosa e cargado de vivencias que facían que a súa conversación fose toda unha enciclopedia do anecdotario.

En definitiva, toda unha personalidade, cos seus acertos e erros, pero sempre coherente coa súa conciencia e pensamento, honrado e con sensibilidade, a pesar da imaxe que el mesmo se empeñaba en transmitir de home brusco nas súas palabras e modos, cos que no fondo protexía a un ser sensible e que tamén se deixaba embargar pola emoción.

Ao home, á persoa, estrañarano moitos, pero ao gran político de Estado e a entre os lexisladores, a súa ausencia será imposible de cubrir. Descanse en Paz.

miércoles 11 de enero de 2012

Vuelta a la normalidad

Se acabaron las navidades. Pasó el tiempo de las cenas familiares, del turrón y demás excesos calóricos. Es tiempo de volver a la normalidad, de atender nuestras obligaciones laborales, de volver al colegio, de hacer frente a la cuesta de enero, este año más empinada que otros, de despedirnos de los seres queridos que viven lejos y que también vuelven a sus tareas, de poner en marcha los renovados propósitos de empezar el año haciendo algo que muchos abandonarán semanas más tarde, como hacer ejercicio o aprender inglés.

Para España tambien es tiempo de volver a la normalidad tras años de sobresaltos, de medidas irracionales, de confundir las prioridades, de negar la realidad, de mirar para otro lado. Es tiempo de aplicar sentido común y transparencia a la gestión del gobierno.

Durante mucho tiempo escuchamos las quejas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en el sentido de sentirse frustrados cuando no desmoralizados, por ver como después de esforzarse en el cumplimento de su deber, y en ocasiones jugándose la vida, detenían a presuntos delincuentes para verlos salir en libertad a las pocas horas, una y otra vez, convertidos en reincidentes impunes. El sentido común nos indica que hay que cambiar las normas y eso es lo que acaba de anunciar el Gobierno con su intención de reformar el Código Penal. Volvemos a la normalidad, para que quien delinca pague por sus errores.

También hemos escuchado que las previsiones del Gobierno saliente estaban alejadas de la realidad, por no decir falseadas, y así con urgencia y contundencia se adoptaban medidas económicas para corregir estas desviaciones, poder cumplir con los objetivos contraídos en Europa y con los españoles, y evitar quiebras como la de la Seguridad Social, una vez más en déficit tras la gestión socialista. Corregir los desvaríos económicos y no gastar más de lo que se ingresa es lo normal, y por eso también en estas cuestiones volvemos a la normalidad.

La nueva Ministra de Fomento nos aclaraba que sus prioridades serán pagar las obras inauguradas por el anterior Gobierno pero dejadas en el cajón de las deudas, algo habitual en los anteriores gestores y que se ha repetido en muchas Comunidades Autónomas. Pagar lo que se debe antes de asumir nuevos compromisos es volver a la normalidad.

Lo normal será atender las necesidades prioritarias de los españoles, como conseguir un trabajo, garantizar las pensiones y la atención sanitaria, en lugar de dedicar el tiempo a alianzas de civilizaciones, generar efectos llamada masivos que ahora se han convertido en operaciones retorno, o aprobar decenas de paquetes legislativos con el apellido “sostenible” que han demostrado no sostener nada y sí contribuir a incrementar la dispersión normativa y la duplicidad de competencias engordando las administraciones hasta limites inadmisibles para los ciudadanos.

Bienvenida sea la normalidad. Por ahora me conformo con eso.

 

Volta á normalidade

Acabáronse os Nadais. Pasou o tempo das ceas familiares, do turrón e demais excesos calóricos. É tempo de volver á normalidade, de atender as nosas obrigacións laborais, de volver ao colexio, de facer fronte á costa de xaneiro, este ano máis empinada que outros, de despedirnos dos seres queridos que viven lonxe e que tamén volven ás súas tarefas, de pór en marcha os renovados propósitos de empezar o ano facendo algo que moitos abandonarán semanas máis tarde, como facer exercicio ou aprender inglés.

Para España tamén é tempo de volver á normalidade tras anos de sobresaltos, de medidas irracionais, de confundir as prioridades, de negar a realidade, de mirar para outro lado. É tempo de aplicar sentido común e transparencia á xestión do goberno.

Durante moito tempo escoitamos as queixas das forzas e corpos de seguridade do Estado no sentido de sentirse frustrados cando non desmoralizados, por ver como logo de esforzarse no cumprimento do seu deber, e en ocasións xogándose a vida, detiñan a presuntos delincuentes para velos saír en liberdade ás poucas horas, unha e outra vez, convertidos en reincidentes impunes. O sentido común indícanos que hai que cambiar as normas e iso é o que acaba de anunciar o Goberno coa súa intención de reformar o Código Penal. Volvemos á normalidade, para que quen delinca pague polos seus erros.

Tamén escoitamos que as previsións do Goberno saínte estaban afastadas da realidade, por non dicir falseadas, e así con urxencia e contundencia adoptábanse medidas económicas para corrixir estas desviacións, poder cumprir cos obxectivos contraídos en Europa e cos españois, e evitar quebras como a da Seguridade Social, unha vez máis en déficit tras a xestión socialista. Corrixir os desvaríos económicos e non gastar máis do que se ingresa é o normal, e por iso tamén nestas cuestións volvemos á normalidade.

A nova Ministra de Fomento aclarábanos que as súas prioridades serán pagar as obras inauguradas polo anterior Goberno pero deixadas no caixón das débedas, algo habitual nos anteriores xestores e que se repetiu en moitas Comunidades Autónomas. Pagar o que se debe antes de asumir novos compromisos é volver á normalidade.

O normal será atender as necesidades prioritarias dos españois, como conseguir un traballo, garantir as pensións e a atención sanitaria, en lugar de dedicar o tempo a alianzas de civilizacións, xerar efectos chamada masivos que agora se converteron en operacións retorno, ou aprobar decenas de paquetes lexislativos co apelido "sostible" que demostraron non soster nada e si contribuír a incrementar a dispersión normativa e a duplicidade de competencias engordando as administracións ata limites inadmisibles para os cidadáns.

Benvida sexa a normalidade. Por agora confórmome con iso.

miércoles 28 de diciembre de 2011

Contrastes navideños

Se acaba de producir la apertura solemne de la X Legislatura presidida por SSMM los Reyes de España. El importante evento coincide en el tiempo con fechas muy navideñas y por tanto con el momento de arrancar las ultimas hojas del calendario de este año para dar paso al 2012.

Sin duda son instantes de fuertes contrastes dentro de la normalidad democrática, pero días de enorme actividad a pesar de estar en Navidad.

Personalmente creo que España necesitaba esta actividad. Había ganas de que alguien por fin se pusiera al timón y comenzara a tomar medidas, ganas de sentir que hay un Gobierno. A pesar de las fechas se nombraron Ministros y se les puso tarea de inmediato, se celebró un primer consejo de ministros y en dos días se celebrará el segundo, con contenidos importantes como la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, la actualización del poder adquisitivo de las pensiones a partir del 1 de enero próximo, y un importante paquete de medidas económicas con un calendario de aplicación.

Ya están anunciados los plazos para cumplir con las principales promesas electorales del Partido Popular. Así, el gobierno presentará los Presupuestos Generales del Estado para 2012, antes del 31 de marzo. Durante el próximo mes de enero presentará la Ley de Estabilidad Presupuestaria que permitirá desarrollar la reforma constitucional y en la que se establecerán los criterios para reducir de manera progresiva el nivel de nuestra deuda hasta el año 2020,  fijar en un 0,4% el déficit estructural global máximo del conjunto de las distintas Administraciones Públicas a partir del 2020, o regular la distribución de los límites de déficit y de deuda entre las distintas Administraciones Públicas, así como la responsabilidad de cada una de ellas en caso de incumplimiento de estos nuevos objetivos. Sirvan sólo de muestra y ejemplo del trabajo y de los compromisos que ya empiezan a cumplirse. Aunque estemos en Navidad.

El turrón, la lotería y el cava se mezclan con los nombramientos, las tomas de posesión, los Decretos, el BOE o los discursos institucionales como el de Don Juan Carlos. Fuertes contrastes entre la emoción del reencuentro en casa con los que están fuera el resto del año y las caras nuevas que poco a poco se irán haciendo un hueco en los telediarios que vemos día tras día. Contrastes entre los momentos íntimos de la Nochebuena y Navidad, y el día a día de cualquier mes del año, de la actividad política que por momentos interesa, y en ocasiones hastía y se aborrece.

Pronto nos tomaremos las 12 uvas y nos abrazaremos y besaremos deseándonos un nuevo año cargado de buenas intenciones, noticias y salud. Y ya con la hoja de enero en el calendario, esas nuevas caras se irán haciendo más familiares y nos irán desgranando las medidas que se tomarán, dolorosas pero espero entendibles.

Contrastes do Nadal


Acábase de producir a apertura solemne da X Lexislatura presidida por SSMM os Reis de España. O importante evento coincide no tempo con datas moi do Nadal e xa que logo co momento de arrincar ultímalas follas do calendario deste ano para dar paso ao 2012.

Sen dúbida son instantes de fortes contrastes dentro da normalidade democrática, pero días de enorme actividade a pesar de estar en Nadal.

Persoalmente creo que España necesitaba esta actividade. Había ganas de que alguén por fin se puxese ao temón e comezase a tomar medidas, ganas de sentir que hai un Goberno. A pesar das datas nomeáronse Ministros e púxoselles tarefa de inmediato, celebrouse un primeiro consello de ministros e en dous días celebrarase o segundo, con contidos importantes como a prórroga dos Orzamentos Xerais do Estado, a actualización do poder adquisitivo das pensións a partir do 1 de xaneiro próximo, e un importante paquete de medidas económicas cun calendario de aplicación.

Xa están anunciados os prazos para cumprir coas principais promesas electorais do Partido Popular. Así, o goberno presentará os Orzamentos Xerais do Estado para 2012, antes do 31 de marzo. Durante o próximo mes de xaneiro presentará a Lei de Estabilidade Orzamentaria que permitirá desenvolver a reforma constitucional e na que se establecerán os criterios para reducir de xeito progresivo o nivel da nosa débeda ata o ano 2020, fixar nun 0,4% o déficit estrutural global máximo do conxunto das distintas Administracións Públicas a partir do 2020, ou regular a distribución dos límites de déficit e de débeda entre as distintas Administracións Públicas, así como a responsabilidade de cada unha delas en caso de incumprimento destes novos obxectivos. Sirvan só de mostra e exemplo do traballo e dos compromisos que xa empezan a cumprirse. Aínda que esteamos en Nadal.

O turrón, a lotería e o cava mestúranse cos nomeamentos, as tomas de posesión, os Decretos, o BOE ou os discursos institucionais como o de Don Juan Carlos. Fortes contrastes entre a emoción do reencontro en casa cos que están fose o resto do ano e as caras novas que aos poucos se irán facendo un oco nos telexornais que vemos día tras día. Contrastes entre os momentos íntimos da Noiteboa e Nadal, e o día a día de calquera mes do ano, da actividade política que por momentos interesa, e en ocasións hastía e se aborrece.

Pronto nos tomaremos as 12 uvas e abrazarémonos e bicaremos desexándonos un novo ano cargado de boas intencións, noticias e saúde. E xa coa folla de xaneiro no calendario, esas novas caras iranse facendo máis familiares e irannos debullando as medidas que se tomarán, dolorosas pero espero entendibles.

miércoles 14 de diciembre de 2011

Primeros pasos

En mi último artículo quincenal me referí a las críticas, a mi juicio infundadas, hacia el futuro Presidente del Gobierno por su falta de anuncios y medidas. En aquella ocasión  argumenté que malamente una persona seria y responsable como Rajoy debía anunciar medidas sin conocer al milímetro las cuentas públicas. En otras palabras, ningún buen médico se atreve a diagnosticar y prescribir sin antes conocer todos los síntomas y pruebas realizadas al enfermo.

Estos días ya hemos tenido ocasión de conocer, después de sus entrevistas con líderes europeos y de los acuerdos del último Consejo europeo, algo más de la letra de esa partitura musical que lleva tiempo sonando tan bien.

Este lunes, en la Junta Directiva Nacional del PP he tenido ocasión de escuchar a Rajoy en tono sereno y responsable insistir en sus prioridades y las de su futuro gobierno: crecer y crear empleo, facilitar el crédito, luchar contra el déficit y la deuda pública, y volver a contar en Europa.

Parece obvio, pero no por ello debe olvidarse, y por ello lo repitió este lunes, no gastar lo que no se tiene ni vivir por encima de nuestras posibilidades. Precisamente el incumplimiento de esta sencilla norma de sentido común nos ha llevado hasta donde hoy nos encontramos, al borde del precipicio, sin apoyos en el exterior y con un mínimo margen de maniobra para el nuevo gobierno.

Pero como bien ha dicho Rajoy, la austeridad por sí sola no remedia esta situación ni creará empleo, y de ahí la necesidad de hacer reformas urgentes. La primera, la reforma laboral, y así, transcurrido un breve periodo de tiempo y si los sindicatos y la patronal no alcanzasen acuerdos, tomar las decisiones que el gobierno considere necesarias para contar con un nuevo escenario en materia laboral. Le seguirán otras reformas no menos importantes, como la educativa, la energética…

A continuación la reestructuración del sistema financiero que, entre otras cuestiones, permita que el crédito vuelva a las pequeñas empresas y a las familias.

No faltarán en estos primeros pasos la presentación a la mayor brevedad de las previsiones de crecimiento y del techo de gasto, las reuniones con las Comunidades Autónomas para implicarlas en estas medidas y la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para el 2012 con las consiguientes y necesarias medidas de ajuste.
Me gustaría terminar con palabras que entenderán todos, sin tecnicismos ni expresiones rebuscadas, con las palabras también de Rajoy: trabajar en contacto con la sociedad, explicando las razones de todas las decisiones a tomar desde el Gobierno, y no haciendo nada de lo que tengamos que avergonzarnos.

Comparto su diagnostico. No nos estamos jugando esta Legislatura, nos estamos jugando el futuro de España.

Primeiros pasos


No meu último artigo quincenal referinme ás críticas, ao meu xuízo infundadas, cara ao futuro Presidente do Goberno pola súa falta de anuncios e medidas. Naquela ocasión argumentei que malamente unha persoa seria e responsable como Rajoy debía anunciar medidas sen coñecer ao milímetro as contas públicas. Noutras palabras, ningún bo médico atrévese a diagnosticar e prescribir sen antes coñecer todos os síntomas e probas realizadas ao enfermo.

Estes días xa tivemos ocasión de coñecer, logo das súas entrevistas con líderes europeos e dos acordos do último Consello europeo, algo máis da letra desa partitura musical que leva tempo soando tan ben.

Este luns, na Xunta Directiva Nacional do PP tiven ocasión de escoitar a Rajoy en ton sereno e responsable insistir nas súas prioridades e as do seu futuro goberno: crecer e crear emprego, facilitar o crédito, loitar contra o déficit e a débeda pública, e volver contar en Europa.

Parece obvio, pero non por iso debe esquecerse, e por iso repetiuno este luns, non gastar o que non se ten nin vivir por encima das nosas posibilidades. Precisamente o incumprimento desta sinxela norma de sentido común levounos ata onde hoxe nos atopamos, ao bordo do precipicio, sen apoios no exterior e cunha mínima marxe de manobra para o novo goberno.

Pero como ben dixo Rajoy, a austeridade por si soa non remedia esta situación nin creará emprego, e de aí a necesidade de facer reformas urxentes. A primeira, a reforma laboral, e así, transcorrido un breve período de tempo e se os sindicatos e a patronal non alcanzasen acordos, tomar as decisións que o goberno considere necesarias para contar cun novo escenario en materia laboral. Seguiranlle outras reformas non menos importantes, como a educativa, a enerxética?

A continuación a reestruturación do sistema financeiro que, entre outras cuestións, permita que o crédito volva ás pequenas empresas e ás familias.

Non faltarán nestes primeiros pasos a presentación o máis axiña posible das previsións de crecemento e do teito de gasto, as reunións coas Comunidades Autónomas para implicalas nestas medidas e a presentación dos Orzamentos Xerais do Estado para o 2012 coas consecuentes e necesarias medidas de axuste.

Gustaríame terminar con palabras que entenderán todos, sen tecnicismos nin expresións rebuscadas, coas palabras tamén de Rajoy: traballar en contacto coa sociedade, explicando as razóns de todas as decisións a tomar desde o Goberno, e non facendo nada do que teñamos que avergoñarnos.

Comparto o seu diagnostico. Non nos estamos a xogar esta Lexislatura, estámonos a xogar o futuro de España

miércoles 30 de noviembre de 2011

Gracias

Gracias es una hermosa palabra que solemos utilizar de forma mecánica. A pesar de lo gastada y recurrente, es la que quiero utilizar para, transcurrida algo más de una semana desde la jornada del 20 de noviembre, dirigirme a todos cuantos han confiado en la candidatura lucense que tuve el honor y la responsabilidad de encabezar, a todos cuantos han confiado en el proyecto para gobernar España los próximos años que presentó el Partido Popular.

Gracias por tanta confianza en forma de votos, ahora hay que saber administrar para no defraudarla. Gracias por darnos la oportunidad de trabajar para devolver a España a la senda de la que nunca debimos salir.

En estos días por la calle, teléfono, mensajes, correos electrónicos, redes sociales, y todavía alguna carta en papel, he recibido muchas enhorabuenas. Gracias por ellas. Pero también comentarios del estilo “lo duro os viene ahora”, “menudo lío tenéis por delante, “vais a necesitar mucha suerte”... Todos ellos justificados pues nadie es ajeno a la difícil situación que vive España y en especial a su realidad económica y al drama del paro, especialmente el juvenil. Éramos conscientes de ello y por eso durante las últimas semanas, y especialmente durante la dura campaña electoral, no caímos en la tentación, tan frecuente y recurrente, de prometer imposibles y sí de hacer todo lo posible por mejorar este panorama. Otros equivocaron su estrategia y creyeron que con más mentiras y con el viejo truco de meter miedo en el cuerpo a los más vulnerables podían alcanzar su pírrica victoria. Se equivocaron.

Ahora es el momento de presentar a todos los españoles, nos votaran o no, nuestras soluciones para abordar con responsabilidad y de manera colectiva la salida a la crisis económica y de valores que cada nueva jornada amenaza con llevarnos por delante. Pero todo en su preciso momento. No puedo entender como ya existen voces y medios de comunicación empeñados en que el futuro presidente de gobierno comparezca ya y diga lo que piensa hacer de manera concreta y precisa. Conozco a Rajoy y espero que no cometa semejante irresponsabilidad.

Los plazos, aunque largos y fijados por el gobierno saliente, hay que respetarlos. El proceso de traspaso de poderes es, a mi entender, excesivamente dilatorio y en las presentes circunstancias todavía más injustificado. Pero es el que es. Ningún líder serio y responsable puede salir a la palestra sin conocer al milímetro la situación de las cuentas publicas y el grado de cumplimiento de los objetivos de déficit publico, porque cada millón de euros que se desvíe de ese objetivo, supondrá un agujero más en el cinturón de la austeridad que toca aplicar después de años viviendo muy por encima de nuestras posibilidades. Confío en quien ha recibido tanta confianza hace unos días en las urnas. Desconfío de los que después de hacernos perder tantas oportunidades, ahora los días les parecen semanas.

Gracias a todos y tienen mi compromiso de no defraudar y trabajar por dignificar al máximo esta vocación de servicio público que es la política.

Grazas


Grazas é unha fermosa palabra que adoitamos utilizar de forma mecánica. A pesar do gastada e recorrente, é a que quero utilizar para, transcorrida algo máis dunha semana desde a xornada do 20 de novembro, dirixirme a todos cantos confiaron na candidatura lucense que tiven a honra e a responsabilidade de encabezar, a todos cantos confiaron no proxecto para gobernar España os próximos anos que presentou o Partido Popular.

Grazas por tanta confianza en forma de votos, agora hai que saber administrar para non defraudala. Grazas por darnos a oportunidade de traballar para devolver a España á senda da que nunca debemos saír.

Nestes días pola rúa, teléfono, mensaxes, correos electrónicos, redes sociais, e aínda algunha carta en papel, recibín moitos parabéns. Grazas por elas. Pero tamén comentarios do estilo ?o duro vénvos agora?, ?miúda lea tedes por diante, ?ides necesitar moita sorte?... Todos eles xustificados pois ninguén é alleo á difícil situación que vive España e en especial á súa realidade económica e ao drama do paro, especialmente o xuvenil. Eramos conscientes diso e por iso durante as últimas semanas, e especialmente durante a dura campaña electoral, non caemos na tentación, tan frecuente e recorrente, de prometer imposibles e si de facer todo o posible por mellorar este panorama. Outros equivocaron a súa estratexia e creron que con máis mentiras e co vello truco de meter medo no corpo aos máis vulnerables podían alcanzar o seu pírrica vitoria. Equivocáronse.

Agora é o momento de presentar a todos os españois, votásennos ou non, as nosas solucións para abordar con responsabilidade e de xeito colectivo a saída á crise económica e de valores que cada nova xornada ameaza con levarnos por diante. Pero todo no seu preciso momento. Non podo entender como xa existen voces e medios de comunicación empeñados en que o futuro presidente de goberno compareza xa e diga o que pensa facer de xeito concreto e precisa. Coñezo a Rajoy e espero que non cometa semellante irresponsabilidade.

Os prazos, aínda que longos e fixados polo goberno saínte, hai que respectalos. O proceso de traspaso de poderes é, ao meu entender, excesivamente dilatorio e nas presentes circunstancias aínda máis inxustificado. Pero é o que é. Ningún líder serio e responsable pode saír á palestra sen coñecer ao milímetro a situación das contas publicas e o grao de cumprimento dos obxectivos de déficit publico, porque cada millón de euros que se desvíe dese obxectivo, suporá un buraco máis no cinto da austeridade que toca aplicar logo de anos vivindo moi por encima das nosas posibilidades. Confío en quen recibiu tanta confianza fai uns días nas urnas. Desconfío dos que logo de facernos perder tantas oportunidades, agora os días parécenlles semanas.

Grazas a todos e teñen o meu compromiso de non defraudar e traballar por dignificar ao máximo esta vocación de servizo público que é a política.

miércoles 16 de noviembre de 2011

¡NO VA MÁS!

Se acabó el “¡hagan juego!”.
Durante casi 8 años interminables, el espectáculo de unos gobernantes prometiendo y dilapidando unos preciados y escasos recursos, ha terminado con la paciencia de muchas familias en serias dificultades.
Se acabó jugar frívolamente con las cifras escalofriantes de millones, digo millones, de españoles que ven roto su proyecto de vida por la pérdida de su empleo o por no encontrar su primer trabajo. He mantenido y reitero que son cifras que esconden detrás el rostro impotente de jóvenes y no tan jóvenes como para volver a escuchar, a los mismos que nos llevaron hasta esta situación, que saben lo que hay que hacer para crear empleo.
Se acabó el tratar de meter el miedo en el cuerpo de los más mayores y necesitados de toda la ayuda posible, como las personas con discapacidad, diciéndoles que si gobierna Rajoy se quedarán sin el “Estado de Bienestar”. Se lo dicen los mismos que congelaron las pensiones, alargaron la vida laboral retrasando la edad de jubilación, recortaron los presupuestos para la dependencia o nos llevaron al mayor índice de fracaso escolar y abandono de los estudios de nuestra historia democrática.
Ya se acabaron los votos de confianza hacia aquellas personas que tienen por norma rectificar, en el mejor de los casos, lo que dijeron en la campaña electoral.
Se acabó el tiempo de prometer para no cumplir. De decirles a los españoles que aquí no pasaba nada cuando ya estábamos dentro del túnel. De mirar para otro lado desde el gobierno de España mientras en países de nuestro entorno se tomaban medidas para paliar los efectos devastadores de esta crisis económica.
Se acabaron las actitudes despilfarradoras de los que gastaron el dinero de los demás con la alegría propia de los que nunca tuvieron y de repente se vieron en la cima del poder.
Se acabaron las ofensas a los electores provocadas por los buzoneos de lujosas propagandas para lucimiento narcisista de algunos candidatos que tienen dificultades para conciliar el sueño preguntándose si habrá en la faz de la tierra alguien mejor que ellos.
Se acabó la descalificación gratuita al rival con mentiras y argucias más propias de trileros que de los que aspiramos a representar dignamente a nuestros vecinos en las Cortes Generales.
¡No va más! Hasta aquí el bochornoso espectáculo de la política en minúsculas.
Es la hora de las personas en mayúsculas. De líderes  que tengan muy claro cómo dirigir todo el esfuerzo colectivo que ahora se necesita para salir de esta difícil, complicadísima situación en la que la irresponsabilidad, la mala gestión y la frivolidad de quienes dirigieron España estos años nos ha metido.
¡No va más! Ya sólo cabe la masiva participación electoral como respuesta serena y democrática  a tanta provocación y a tanta irresponsabilidad.


¡NON VAI MÁIS!

Acabouse o "¡fagan xogo!"
Durante case 8 anos interminables, o espectáculo duns gobernantes prometendo e dilapidando uns prezados e escasos recursos, terminou coa paciencia de moitas familias en serias dificultades.
Acabouse xogar frívolamente coas cifras arrepiante de millóns, digo millóns, de españois que ven roto o seu proxecto de vida pola perda do seu emprego ou por non atopar o seu primeiro traballo. mantiven e reitero que son cifras que esconden detrás o rostro impotente de mozos e non tan novos como para volver escoitar, aos mesmos que nos levaron ata esta situación, que saben o que hai que facer para crear emprego.
Acabouse o tratar de meter o medo no corpo dos máis maiores e necesitados de toda a axuda posible, como as persoas con discapacidade, dicíndolles que se goberna Rajoy quedarán sen o ?Estado de Benestar?. Dinllo os mesmos que conxelaron as pensións, alargaron a vida laboral atrasando a idade de xubilación, recortaron os orzamentos para a dependencia ou nos levaron ao maior índice de fracaso escolar e abandono dos estudos da nosa historia democrática.
Xa se acabaron os votos de confianza cara a aquelas persoas que teñen por norma rectificar, no mellor dos casos, o que dixeron na campaña electoral.
Acabouse o tempo de prometer para non cumprir. De dicirlles aos españois que aquí non pasaba nada cando xa estabamos dentro do túnel. De mirar para outro lado desde o goberno de España mentres en países da nosa contorna tomábanse medidas para paliar os efectos devastadores desta crise económica.
Acabáronse as actitudes despilfarradoras dos que gastaron o diñeiro dos demais coa alegría propia dos que nunca tiveron e de súpeto víronse na cima do poder.
Acabáronse as ofensas aos electores provocadas polos buzoneos de luxosas propagandas para lucimento narcisista dalgúns candidatos que teñen dificultades para conciliar o soño preguntándose se haberá na face da terra alguén mellor que eles.
Acabouse a descualificación gratuíta ao rival con mentiras e argucias máis propias de trileiros que dos que aspiramos a representar dignamente aos nosos veciños nas Cortes Xerais.
¡Non vai máis! Ata aquí o bochornoso espectáculo da política en minúsculas.
É a hora das persoas en maiúsculas. De líderes que teñan moi claro como dirixir todo o esforzo colectivo que agora se necesita para saír desta difícil, complicadísima situación na que a irresponsabilidade, a mala xestión e a frivolidade de quen dirixiron España estes anos meteunos.
¡Non vai máis! Xa só cabe a masiva participación electoral como resposta serena e democrática a tanta provocación e a tanta irresponsabilidade.

miércoles 2 de noviembre de 2011

Detrás de las cifras

Cada vez me gustan menos las estadísticas, las encuestas, las cifras que reflejan cualquier cosa con frialdad, escondiendo que detrás de cada uno de esos números una historia.

Estos días nuevas cifras servían para presentar la última encuesta de población activa, la EPA del tercer trimestre de este año. Un trimestre que tradicionalmente se salvaba por las contrataciones en servicios y por el tirón turístico de la temporada veraniega. Pero esta vez se confirma la tendencia de crecimiento imparable del drama del paro en España y la EPA ha sido la peor en la historia de la democracia.

Casi 5 millones de parados, 403.600 parados más en lo que va de año, 150.000 sólo en este trimestre, un millón y medio de familias con todos sus miembros en paro, un millón de familias sin ingresos y sin subsidios por desempleo, la mitad de los jóvenes sin trabajo, 2.000 personas cada día se quedan sin trabajo…

Demasiadas cifras, todas dramáticas, para quedarse indiferente. A cada número hay que ponerle una cara, una vida personal truncada, un drama familiar, un fracaso personal, en definitiva una historia sin final feliz. En Internet encuentro algunas, en la calle otras. Aquí solo caben unas pocas. Una peluquera que con 30 años pierde su empleo porque la crisis impide que su negocio dé para renovar su contrato, dice que su sueño frustrado es tener su empresa; una cocinera de 43 años con un hijo de 19 a su cargo vive con un subsidio de 480 euros y dice que no llega a fin de mes y casi tiene que pedir; una auxiliar de odontología de 24 años comenta que trabajaría de lo que fuera porque está en paro desde hace 2 años y tiene dos bebés, y para no alargar algo inagotable, un hombre de 54 años que dice que de no ser por los 763 euros de la pensión de su madre se hubieran muerto de hambre después de trabajar 30 años en un comercio y perder el empleo.

Detrás de estas historias están las caras de quienes las relatan, de sus protagonistas, caras que no se pueden ver pero que en la mayoría de las ocasiones cuentan su experiencia entre lágrimas.

Es la primera vez en nuestra historia que hay una generación de jóvenes que, estando mejor preparados que sus padres, están condenados a vivir peor que sus progenitores, y esto es algo que resultando impensable hace poco, hoy es una realidad, una realidad inaceptable.

Cuando estas letras salgan publicadas faltarán unas horas para el inicio de la campaña electoral en la que está en juego el futuro de España y la posible salida para tantas y tantas historias de frustración y falta de oportunidades. Como candidato en ellas y sensible al sufrimiento ajeno y también cercano, sólo puede existir esta prioridad. Los enfrentamientos dialécticos pueden resultar una ofensa irreparable para todos los que hoy sufren la falta de trabajo. Estos días de campaña que  solo cuenten conmigo para escuchar y buscar la unión de todos los que quieran arrimar el hombro para resolver estos problemas.

 

Detrás das cifras

Cada vez gústanme menos as estatísticas, as enquisas, as cifras que reflicten calquera cousa con frialdade, escondendo que detrás de cada un deses números unha historia.

Estes días novas cifras servían para presentar a última enquisa de poboación activa, a EPA do terceiro trimestre deste ano. Un trimestre que tradicionalmente se salvaba polas contratacións en servizos e polo tirón turístico da tempada estival. Pero esta vez confírmase a tendencia de crecemento imparable do drama do paro en España e a EPA foi a peor na historia da democracia.

Case 5 millóns de parados, 403.600 parados máis no que vai de ano, 150.000 só neste trimestre, un millón e medio de familias con todos os seus membros en paro, un millón de familias sen ingresos e sen subsidios por desemprego, a metade dos mozos sen traballo, 2.000 persoas cada día quedan sen traballo?

Demasiadas cifras, todas dramáticas, para quedar indiferente. A cada número hai que porlle unha cara, unha vida persoal truncada, un drama familiar, un fracaso persoal, en definitiva unha historia sen final feliz. En Internet atopo algunhas, na rúa outras. Aquí só caben unhas poucas. Unha perruqueira que con 30 anos perde o seu emprego porque a crise impide que o seu negocio dea para renovar o seu contrato, di que o seu soño frustrado é ter a súa empresa; unha cociñeira de 43 anos cun fillo de 19 ao seu cargo vive cun subsidio de 480 euros e di que non chega a fin de mes e case ten que pedir; unha auxiliar de odontoloxía de 24 anos comenta que traballaría do que fose porque está en paro desde fai 2 anos e ten dous bebés, e para non alargar algo inesgotable, un home de 54 anos que di que de non ser polos 763 euros da pensión da súa nai morréronse de fame logo de traballar 30 anos nun comercio e perder o emprego.

Detrás destas historias están as caras de quen as relatan, dos seus protagonistas, caras que non se poden ver pero que na maioría das ocasións contan a súa experiencia entre bágoas.

É a primeira vez na nosa historia que hai unha xeración de mozas que, estando mellor preparados que os seus pais, están condenados a vivir peor que os seus proxenitores, e isto é algo que resultando impensable hai pouco, hoxe é unha realidade, unha realidade inaceptable.

Cando estas letras salgan publicadas faltarán unhas horas para o inicio da campaña electoral na que está en xogo o futuro de España e a posible saída para tantas e tantas historias de frustración e falta de oportunidades. Como candidato nelas e sensible ao sufrimento alleo e tamén próximo, só pode existir esta prioridade. Os enfrontamentos dialécticos poden resultar unha ofensa irreparable para todos os que hoxe sofren a falta de traballo. Estes días de campaña que só conten comigo para escoitar e buscar a unión de todos os que queiran arrimar o ombreiro para resolver estes problemas.

miércoles 19 de octubre de 2011

Esto no es mi Lugo

Si hacemos un pequeño repaso de las veces que en los últimos años ha salido Lugo en un telediario a nivel nacional y de los motivos por los que mereció tal oportunidad, podemos llevarnos una tremenda decepción. Basten como ejemplos la trama de los chinos que sacaban su carnet de conducir sin saber español, la de las multas de tráfico que se anulaban por orden de la superioridad, la “operación Carioca” que todavía no está cerrada y salpica a miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de la policía local de Lugo, y ahora más recientemente la “operación Campeón”, que ya se ha cobrado sus primeras víctimas políticas y que todavía podría llevarse a alguno más por delante.

Coincidirán conmigo en que los ejemplos que he citado son prácticamente los motivos más relevantes por los que fuera de nuestra provincia nos han podido conocer, y que dichas noticias no son precisamente el mejor modo de promocionar esta tierra.

Que la gasolinera de Guitiriz donde un Ministro del gobierno socialista se entrevista con un empresario lucense para hablar de sus cosas ocupe más minutos de telediario que la Muralla Romana no es muy gratificante. Que las tramas de prostitución y abuso de autoridad ocupen el tiempo que se podría dedicar a las ferias y productos típicos e inmejorables que se producen por aquí, tampoco. Que los personajes con los que se asocia la palabra Lugo sean los que regentan clubs de alterne, políticos de dudosa conducta o chinos que sin saber ni una palabra de español aquí aprueban exámenes escritos en nuestro idioma, en lugar de nuestra Infanta Elena que también es Duquesa de Lugo, escritoras de nuestra tierra finalistas de un Premio Planeta, o tantos lucenses que a diario dan lo mejor de si mismos para demostrar que también aquí sabemos hacer las cosas como Dios manda, no lo merecemos.

Uno de ellos, D. Manuel López Pardo, ha sido noticia merecida este pasado fin de semana. Él y su familia han conseguido sacar adelante un ambicioso y arriesgado proyecto, la construcción de un hospital en el centro de Lugo. El Hospital Virgen de los Ojos Grandes es ya una realidad gracias a la visión, fortaleza, esfuerzo, dedicación, sacrificio, vocación de servicio y otras muchas virtudes y cualidades del Dr. López Pardo y su familia. Es fácil acudir a aplaudir en el momento de la inauguración y compartir una copa durante unos minutos con los que allí estuvimos, pero pienso que aventuras empresariales como ésta merecen un mayor reconocimiento. Éste es el Lugo del que se debe hablar, el que debería ocupar las noticias, el que se corresponde con la autoestima que no debemos despreciar, el que nos debe hacer sentirnos orgullosos de ser de aquí y tener vecinos que, como D. Manuel, engrandecen su tierra.

Gracias doctor por su entrega y por conseguir que sus gestas oculten por unos instantes las conductas de aquellos que van por la vida presumiendo de hacer más que nadie por esta provincia y acaban ensuciándola con sus sospechosas conductas.

 

Isto non é o meu Lugo

Se facemos un pequeno repaso das veces que nos últimos anos saíu Lugo nun telexornal a nivel nacional e dos motivos polos que mereceu tal oportunidade, podemos levarnos unha tremenda decepción. Basten como exemplos a trama dos chineses que sacaban o seu carné de conducir sen saber español, a das multas de tráfico que se anulaban por orde da superioridade, a “operación Carioca” que aínda non está pechada e salpica a membros de corpos e forzas de seguridade do Estado e da policía local de Lugo, e agora máis recentemente a “operación Campión”, que xa se cobrou as súas primeiras vítimas políticas e que aínda podería levar a algún máis por diante.

Coincidirán comigo en que os exemplos que citei son practicamente os motivos máis relevantes polos que fose da nosa provincia puidéronnos coñecer, e que ditas noticias non son precisamente o mellor modo de promocionar esta terra.

Que a gasolineira de Guitiriz onde un Ministro do goberno socialista entrevístase cun empresario lucense para falar das súas cousas ocupe máis minutos de telexornal que a Muralla Romana non é moi gratificante. Que as tramas de prostitución e abuso de autoridade ocupen o tempo que se podería dedicar ás feiras e produtos típicos e inmellorables que se producen por aquí, tampouco. Que os personaxes cos que se asocia a palabra Lugo sexan os que rexentan clubs de alterne, políticos de dubidosa conduta ou chineses que sen saber nin unha palabra de español aquí aproban exames escritos no noso idioma, en lugar da nosa Infanta Elena que tamén é Duquesa de Lugo, escritoras da nosa terra finalistas dun Premio Planeta, ou tantos lucenses que a diario dan o mellor de se mesmos para demostrar que tamén aquí sabemos facer as cousas como Divos manda, non o merecemos.

Un deles, D. Manuel López Pardo, foi noticia merecida este pasado fin de semana. El e a súa familia conseguiron sacar adiante un ambicioso e arriscado proxecto, a construción dun hospital no centro de Lugo. O Hospital Virxe dos Ollos Grandes é xa unha realidade grazas á visión, fortaleza, esforzo, dedicación, sacrificio, vocación de servizo e outras moitas virtudes e calidades do Dr. López Pardo e a súa familia. É fácil acudir a aplaudir no momento da inauguración e compartir unha copa durante uns minutos cos que alí estivemos, pero penso que aventuras empresariais como esta merecen un maior recoñecemento. Este é o Lugo do que se debe falar, o que debería ocupar as noticias, o que se corresponde coa autoestima que non debemos desprezar, o que nos debe facer sentirnos orgullosos de ser de aquí e ter veciños que, como D. Manuel, engrandecen a súa terra.

Grazas doutor pola súa entrega e por conseguir que as súas xestas oculten por uns instantes as condutas daqueles que van pola vida presumindo de facer máis que ninguén por esta provincia e acaban ensuciándola coas súas sospeitosas condutas.

miércoles 5 de octubre de 2011

De imbécil a malvado

Cuando acaba de finalizar la IX Legislatura de nuestro periodo democrático empiezan los balances de estos casi ocho años gobernados por la misma persona. Era obligado que en las tertulias entre amigos casi todos quisieran saber y conocer mi impresión personal sobre Zapatero. Siempre fui, y los que no me conocen personalmente lo podrán constatar por los casi cien artículos ya publicados en estas mismas páginas, que no soy dado al insulto ni a la utilización de palabras soeces u ofensivas. Por ello en aquellas ocasiones me costaba decir que cuando salía a la tribuna o contestaba cada miércoles desde su escaño, aquel personaje me parecía un bobo.

Hace unos días pudimos leer un articulo de Pérez Reverte publicado en el XL Semanal que bajo el titulo “sobre imbéciles y malvados” dedicaba todo un repertorio de descalificativos que yo nunca hubiese tenido el valor de escribir en estas ni en otras páginas de opinión, pero que viniendo de pluma tan ilustre me animo a reproducir en este momento.

Decía Reverte en su artículo que “El problema es que buena parte del trabajo a realizar, que por lo delicado habría correspondido a personas de talla intelectual y solvencia política, lo puso usted, con la ligereza formal que caracterizó sus siete años de gobierno, en manos de una pandilla de irresponsables de ambos sexos: demagogos cantamañanas y frívolas tontas del culo que, como usted mismo, no leyeron un libro jamás.” Y añadía “Y así, rodeado de esa corte de esbirros, cobardes y analfabetos, vivió usted su Disneylandia durante dos legislaturas en las que corrompió muchas causas nobles, hizo imposibles otras, y con la soberbia del rey desnudo llegó a creer que la mayor parte de los españoles -y españolas, que añadirían sus Bibianas y sus Leires- somos tan gilipollas como usted”.

Con el paso del tiempo fui cambiando mi apreciación sobre nuestro todavía Presidente, para decirles a mis contertulios que más que bobo me empezaba a parecer mala persona. Pues bien, si yo no me atrevía a decirlo en público, Pérez Reverte lo borda y aunque su calificativo como imbécil difiere ligeramente del de bobo, el de mala persona él lo clava llamándole malvado, y en un rotundo párrafo nos describe a la perfección ese paso de imbécil a malvado. Lean, lean: “El paso de imbécil a malvado lo dio usted en otros aspectos que en su partido conocen de sobra, aunque hasta hace poco silbaran mirando a otro lado. Sin el menor respeto por la verdad ni la lealtad, usted mintió y traicionó a todos”.

Finalmente puestos a pensar que es peor si tener un gobernante imbécil o malvado, también recurriré a Reverte para que sea él quien nos saque de dudas: “Bastaba con observarle la sonrisa, sabiendo que, con dedicación y ejercicio, un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.”

Por suerte para los españoles, estos y otros calificativos pronto serán parte de la Historia.

 

De imbécil a malvado

Cando acaba de finalizar a IX Lexislatura do noso período democrático empezan os balances destes case oito anos gobernados pola mesma persoa. Era obrigado que nos faladoiros entre amigos case todos quixesen saber e coñecer a miña impresión persoal sobre Zapatero. Sempre fun, e os que non me coñecen persoalmente poderano constatar polos case cen artigos xa publicados nestas mesmas páxinas, que non son dado ao insulto nin á utilización de palabras soeces ou ofensivas. Por iso naquelas ocasións custábame dicir que cando saía á tribuna ou contestaba cada mércores desde o seu escano, aquel personaxe parecíame un bobo.

Fai uns días puidemos ler un articulo de Pérez Reverte publicado no XL Semanal que baixo o titulo “sobre imbéciles e malvados” dedicaba todo un repertorio de descualificativos que eu nunca tería o valor de escribir nestas nin noutras páxinas de opinión, pero que vindo de pluma tan ilustre anímome a reproducir neste momento.

Dicía Reverte no seu artigo que “El problema es que buena parte del trabajo a realizar, que por lo delicado habría correspondido a personas de talla intelectual y solvencia política, lo puso usted, con la ligereza formal que caracterizó sus siete años de gobierno, en manos de una pandilla de irresponsables de ambos sexos: demagogos cantamañanas y frívolas tontas del culo que, como usted mismo, no leyeron un libro jamás.” E engadía “Y así, rodeado de esa corte de esbirros, cobardes y analfabetos, vivió usted su Disneylandia durante dos legislaturas en las que corrompió muchas causas nobles, hizo imposibles otras, y con la soberbia del rey desnudo llegó a creer que la mayor parte de los españoles -y españolas, que añadirían sus Bibianas y sus Leires- somos tan gilipollas como usted”.

Co paso do tempo fun cambiando a miña apreciación sobre o noso aínda Presidente, para dicirlles aos meus interlocutores que máis que bobo empezábame a parecer mala persoa. Pois ben, se eu non me atrevía a dicilo en público, Pérez Reverte o borda e aínda que o seu cualificativo como imbécil difire lixeiramente do de bobo, o de mala persoa el crávao chamándolle malvado, e nun rotundo parágrafo descríbenos á perfección ese paso de imbécil a malvado. Lean, lean: “El paso de imbécil a malvado lo dio usted en otros aspectos que en su partido conocen de sobra, aunque hasta hace poco silbaran mirando a otro lado. Sin el menor respeto por la verdad ni la lealtad, usted mintió y traicionó a todos”.

Finalmente postos a pensar que é peor se ter un gobernante imbécil ou malvado, tamén recorrerei a Reverte para que sexa el quen nos saque de dúbidas: “Bastaba con observarle la sonrisa, sabiendo que, con dedicación y ejercicio, un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.”

Por sorte para os españois, estes e outros cualificativos pronto serán parte da Historia.

miércoles 21 de septiembre de 2011

Cara y Cruz

Los acontecimientos políticos de los últimos días han seguido dos caminos tan diferenciados como las dos partes de una moneda, con su cara y su cruz.

Por una parte vivíamos perplejos un nuevo episodio de contradicciones en las decisiones que adoptaba el gobierno socialista y sus posteriores explicaciones. Por otra el líder del principal partido en la oposición, desgranaba y presentaba propuestas concretas para crear empleo y estabilizar nuestra economía generando la confianza necesaria en los mercados internacionales.

Así, en la cruz tenemos a un candidato como Rubalcaba, que dice haber obligado al gobierno del que formaba parte hasta anteayer, a recuperar el impuesto de patrimonio que él mismo decidió eliminar hace poco por ser “un impuesto injusto y obsoleto”, según dijo el propio Zapatero. Estamos ante un nuevo episodio de claras disensiones dentro del ejecutivo socialista, incapaz de mantener un único discurso en temas claves como la política impositiva. Según qué miembro destacado del PSOE hable, la aplicación de este impuesto afectará a noventa, ciento cincuenta o a trescientas mil personas, parece darles lo mismo.

Pero no acaba ahí la cosa. Acordada la aplicación, la vicepresidenta económica nos decía que aquellas comunidades autónomas que se nieguen a aplicarlo no dejaran de recibir las cantidades compensatorias que les corresponde por Ley, mientras que el portavoz del gobierno, el lucense Sr. Blanco, decía sin pelos en la lengua y en tono amenazante que no se compensará a las autonomías que no apliquen este tributo. Para redondear este circo de despropósitos y contradicciones, la última guinda la ponía Rubalcaba diciendo que “no es el impuesto que yo quiero” y que pronto propondrá uno nuevo que tape los “agujeros” que tiene este tributo. Y eso que, según él, su urgente aprobación se debe a una exigencia que le hizo a Zapatero, quizás para cimentar su discurso de ricos frente a pobres.

Mientras tanto en la cara de la moneda vemos a un Rajoy cada día más presidenciable, que propone iniciativas concretas como que las PYMES y los autónomos paguen el IVA cuando hayan cobrado las facturas y no antes, que las empresas que reinviertan sus beneficios en modernizar su propia actividad empresarial tributen menos, que se rebaje en cinco puntos el impuesto de sociedades, o las medidas destinadas a la creación de empleo, la inversión y el ahorro.

Dos caras bien diferentes de la moneda de la política: la demagogia improvisada frente a las medidas estudiadas y contrastadas socialmente durante los últimos años. El multidiscurso vago de un gobierno gastado frente a la concreción de un Rajoy que desde la oposición lleva tiempo proponiendo medidas que precisamente por venir de donde vienen, ni Zapatero ni Rubalcaba están dispuestos a adoptar.

Entre esta cara y esta cruz pronto elegiremos los españoles para marcar nuestro destino y el de nuestro país en los decisivos años venideros, especialmente para aquellos que hoy ven hipotecado su futuro sin solución a corto plazo.

Cara e Cruz


Os acontecementos políticos dos últimos días seguiron dous camiños tan diferenciados como as dúas partes dunha moeda, coa súa cara e a súa cruz.

Por unha banda viviamos perplexos un novo episodio de contradicións nas decisións que adoptaba o goberno socialista e as súas posteriores explicacións. Por outra o líder do principal partido na oposición, debullaba e presentaba propostas concretas para crear emprego e estabilizar a nosa economía xerando a confianza necesaria nos mercados internacionais.

Así, na cruz temos a un candidato como Rubalcaba, que di obrigar ao goberno do que formaba parte ata antonte, a recuperar o imposto de patrimonio que el mesmo decidiu eliminar hai pouco por ser “un imposto inxusto e obsoleto”, segundo dixo o propio Zapatero.

Estamos ante un novo episodio de claras disensións dentro do executivo socialista, incapaz de manter un único discurso en temas craves como a política impositiva. Segundo que membro destacado do PSOE fale, a aplicación deste imposto afectará a noventa, cento cincuenta ou a trescentas mil persoas, parece darlles o mesmo.
Pero non acaba aí a cousa. Acordada a aplicación, a vicepresidenta económica dicíanos que aquelas comunidades autónomas que se neguen a aplicalo non deixasen de recibir as cantidades compensatorias que lles corresponde por Lei, mentres que o portavoz do goberno, o lucense Sr. Branco, dicía sen pelos na lingua e en ton ameazante que non se compensará ás autonomías que non apliquen este tributo.

Para redondear este circo de despropósitos e contradicións, a última guinda púñaa Rubalcaba dicindo que “non é o imposto que eu quero” e que pronto proporá un novo que tape os “buracos” que ten este tributo. E iso que, segundo el, a súa urxente aprobación débese a unha esixencia que lle fixo a Zapatero, quizais para cimentar o seu discurso de ricos fronte a pobres.

Mentres tanto na cara da moeda vemos a un Rajoy cada día máis presidenciable, que propón iniciativas concretas como que as PEMES e os autónomos paguen o IVE cando cobren as facturas e non antes, que as empresas que reinvistan os seus beneficios en modernizar a súa propia actividade empresarial tributen menos, que se rebaixe en cinco puntos o imposto de sociedades, ou as medidas destinadas á creación de emprego, o investimento e o aforro.

Dúas caras ben diferentes da moeda da política: a demagoxia improvisada fronte ás medidas estudadas e contrastadas socialmente durante os últimos anos. O multidiscurso vago dun goberno gastado fronte á concreción dun Rajoy que desde a oposición leva tempo propondo medidas que precisamente por vir de onde veñen, nin Zapatero nin Rubalcaba están dispostos a adoptar.

Entre esta cara e esta cruz pronto elixiremos os españois para marcar o noso destino e o do noso país nos decisivos anos vindeiros, especialmente para aqueles que hoxe ven hipotecado o seu futuro sen solución a curto prazo.