domingo, 26 de abril de 2009

Nuevas formas en tiempos difíciles

He tenido el privilegio de ser testigo directo de la toma de posesión del Presidente de la Xunta. Un acto emotivo y ejemplar, que marcará un antes y un después en la forma y en el fondo de este tipo de eventos.

Me explicaré: Lo habitual y lo vivido hasta hoy era encontrar, en la intervención del Presidente investido, palabras de corte institucional mezcladas con otras de marcado carácter partidista. Este último tipo de mensajes brillaron por su ausencia, y el discurso de Feijóo destacó por su carga emotiva y su claramente marcado acento institucional. No hablaba un Presidente del Partido Popular, lo hacía alguien que es ya Presidente de todos los gallegos. En ningún momento hizo gala de su reciente victoria por mayoría absoluta. En el Salón de los Reyes del Pazo do Hórreo nadie pudo oír una sola palabra hiriente, ofensiva, ni tan siquiera ligeramente molesta dirigida hacia sus rivales en la última contienda electoral.

También en su primera intervención pública en el Obradoiro, ante miles de personas, y desafiando a las nubes que dieron una tregua hasta que finalizó el acto, volvió a hablar nuevamente como Presidente de Galicia y no como Presidente de su Partido.

Aquí podía haber caído en la legítima tentación de arengar a un auditorio entregado. No lo hizo, y dijo cosas para anotar y no olvidar: ser “depositario temporal de la confianza otorgada por los gallegos que tendré que renovar todos los días”, o sentirse, a pesar de ser el presidente de todos los gallegos, “como un gallego más”. Grandes dosis de humildad y cercanía son dos buenas maneras de comenzar un mandato.

De nuevo, sobrio y emotivo fue el acto de la toma de posesión del equipo del Presidente de la Xunta. Diez jóvenes personas que, desde hoy, tienen la enorme responsabilidad de gobernar, y por tanto de tomar medidas y decisiones. Como dijo Feijóo “somos humanos y nos equivocaremos”, pero ante los primeros comentarios sobre la representatividad provincial dejó claro que “aquí nadie encontrará cuotas ni de tipo personal, porque la elección está basada en la capacidad, ni de tipo territorial, porque Galicia es única". Algo novedoso y para algunos difícil de asumir pero que tiene un importante valor por su coherencia y por el mensaje que encierra.

A los ciudadanos les importa poco la partida de nacimiento de sus gobernantes, y les importa mucho la dedicación y el empeño que pongan en su trabajo diario. Ya lo decía Machado, “uno no es de donde nace a la vida sino de donde nace al amor”, y yo estoy seguro que estas diez personas lideradas por su Presidente, desde hoy sólo tienen en su cabeza y corazón el amor a Galicia y la pasión por esta tierra. Mucha suerte a todos. Si ellos la tienen Galicia también.


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Novas formas en tempos difíciles

Tiven o privilexio de ser testemuña directa da toma de posesión do Presidente da Xunta. Un acto emotivo e exemplar, que marcará un antes e un despois na forma e no fondo deste tipo de eventos.

Explicareime: O habitual e o vivido ata hoxe era atopar, na intervención do Presidente investido, palabras de corte institucional mesturadas con outras de marcado carácter partidista. Este último tipo de mensaxes brillaron pola súa ausencia, e o discurso de Feijóo destacou pola súa carga emotiva e a súa claramente marcado acento institucional. Non falaba un Presidente do Partido Popular, facíao alguén que é xa Presidente de todos os galegos. En ningún momento fixo gala da súa recente vitoria por maioría absoluta. No Salón dos Reyes do Pazo do Hórreo ninguén puido oír unha soa palabra ferinte, ofensiva, nin tan sequera lixeiramente molesta dirixida cara aos seus rivais na última contenda electoral.

Tamén na súa primeira intervención pública no Obradoiro, ante miles de persoas, e desafiando ás nubes que deron unha tregua ata que finalizou o acto, volveu falar novamente como Presidente de Galicia e non como Presidente do seu Partido.

Aquí podía caer na lexítima tentación de arengar a un auditorio entregado. Non o fixo, e dixo cousas para anotar e non esquecer: ser "depositario temporal da confianza outorgada polos galegos que terei que renovar todos os días", ou sentirse, a pesar de ser o presidente de todos os galegos, "como un galego máis". Grandes doses de humildade e proximidade son dous bos xeitos de comezar un mandato.

De novo, sobrio e emotivo foi o acto da toma de posesión do equipo do Presidente da Xunta. Dez novas persoas que, desde hoxe, teñen a enorme responsabilidade de gobernar, e xa que logo de tomar medidas e decisións. Como dixo Feijóo "somos humanos e equivocarémonos", pero ante os primeiros comentarios sobre a representatividade provincial deixou claro que "aquí ninguén atopará cotas nin de tipo persoal, porque a elección está baseada na capacidade, nin de tipo territorial, porque Galicia é única". Algo novo e para algúns difícil de asumir pero que ten un importante valor pola súa coherencia e pola mensaxe que encerra.

Aos cidadáns impórtalles pouco a partida de nacemento dos seus gobernantes, e impórtalles moito a dedicación e o empeño que poñan no seu traballo diario. Xa o dicía Machado, "un non é de onde nace á vida senón de onde nace ao amor", e eu estou seguro que estas dez persoas lideradas polo seu Presidente, desde hoxe só teñen na súa cabeza e corazón o amor a Galicia e a paixón por esta terra. Moita sorte a todos. Se eles a teñen, Galicia tamén.

4 comentarios:

xunca dijo...

Cada día que pasa co goberno de Feijoo votaremos máis de menos ao goberno de Touriño.

Anónimo dijo...

Cada diá que pasa con Feijoo los gallegos respiran mas tranquilos.
Los unicos que hechan de menos a Touriño son la legión de enchufados que ahora van al paro.

Anónimo dijo...

El comentario de Xunca tiene su aquel psicológico. Si os fijáis pone "votaremos máis de menos", es decir, que "VOTAREMOS MENOS" al gobierno de Touriño, lo cual es lógico porque VOTAREMOS MÁS a Feijóo si sigue como hasta ahora.
En lo que lleva, que es poco, ha trazado una clara línea entre Parlamento y Xunta, ha dado los primeros pasos para dignificar la función pública, ha acabado con las baronías...
Y eso en una semana...

Anónimo dijo...

La izquierda no sabe perder, ni respeta la democracia ni el resultado de las urnas.

Los sindicatos, brazo armado del PSOE y del BNG, ya han saltado a la palestra con el tema del gallego, apoyando la manifestación que convoca el fascista Callón.

¿Cuando se va a hablar seriamente del papel de los sindicatos en la sociedad?
¿Quién les legitima para tratar de coaccionar alos representantes de los ciudadanos, sin haberse presentardo a unas elecciones?
¿Por que no les retiran TODAS las ayudas públicas?

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