miércoles, 4 de abril de 2012

Ahora toca pagar la factura

Cualquier persona con un mínimo de sentido común sabe que cuando quiere ir a celebrar algo a un restaurante, lo primero que tiene que hacer es ajustar su presupuesto, su previsión de gasto ese día, al tipo de restaurante, al menú que elegirá, y sobre todo a los extras que siempre suben la cuenta, como los buenos vinos y las copas con el café.

En los últimos años España estuvo dirigida, por llamarle de alguna manera, por un grupo de personas, también por calificarlas de algún modo, que cada día gastaban sin tener presente el presupuesto del que se disponían. No reparaban en gastos porque no les dolía un dinero que consideraban ajeno, por lo que ni se molestaban en elegir entre las opciones más económicas. No distinguían el numero de tenedores que tenía el restaurante en el que entraban y lo que es peor, eran conscientes de que se iban sin pagar y dejaban a los que vinieran detrás el castigo de tener que fregar los platos.

Volviendo a la dura realidad, hoy nuestros gobernantes acaban de revisar las cuentas públicas y se han encontrado que las deudas correspondientes a los desmanes de aquellos que les precedieron se elevan a 90.000 millones de euros, cifra difícil de comprender, digerir y traducir para entender bien lo que significa. Con este panorama y las exigencias a todos los socios de ese club llamado Unión Europea, para que ajusten sus presupuestos no gastando más de lo que ingresan y reduciendo su déficit en términos drásticos y creíbles, los Presupuestos del Estado español para este 2012 no podían volver a ser ni una carta a los Reyes Magos, ni una sarta de engaños y mentiras en cantidades y fechas, como lo fueron los presupuestos de los últimos años.

Ahora toca fregar los platos por lo que otros no pagaron. Toca volver a la sensatez que obliga a no gastar aquello que no se tiene. Y toca esto si se quieren garantizar aquellos servicios básicos que entre todos fuimos capaces de construir y consolidar. Así, pocos países en el mundo tienen una sanidad pública y gratuita de calidad como la española. Ni un sistema de pensiones que habíamos blindado a través del Pacto de Toledo, y que los anteriores inquilinos de la Moncloa se empeñaron en no respetar.

Por estas y otras razones el gobierno popular acaba de aprobar los Presupuestos 2012, y son presupuestos para una situación excepcional, que servirán para tapar el agujero, mejor dicho, el socavón que encontraron. Servirán para poner orden en tanto caos y despilfarro. Dolorosamente realistas han sido calificados, y con razón, porque a ningún gobernante le gusta reducir las inversiones y administrar miserias. Pero es en estas circunstancias donde se distinguen los líderes y gestores responsables de la mediocridad e irresponsabilidad, que también abunda.

A Rajoy le toca ahora pagar las facturas que su antecesor le dejó. Ya no es tiempo de celebraciones irresponsables. Bienvenidos sean los que ajustarán el nivel de gasto a nuestras verdaderas posibilidades, sobre todo cuando lo harán con el dinero de todos los españoles.

   
Agora toca pagar a factura

Calquera persoa cun mínimo de sentido común sabe que cando quere ir celebrar algo a un restaurante, o primeiro que ten que facer é axustar o seu orzamento, a súa previsión de gasto ese día, ao tipo de restaurante, ao menú que elixirá, e sobre todo aos extras que sempre soben a conta, como os bos viños e as copas co café.

Nos últimos anos España estivo dirixida, por chamarlle dalgún xeito, por un grupo de persoas, tamén por cualificalas dalgún modo, que cada día gastaban sen ter presente o orzamento do que se dispuñan. Non reparaban en gastos porque non lles doía un diñeiro que consideraban alleo, polo que nin se molestaban en elixir entre as opcións máis económicas. Non distinguían o numero de tenedores que tiña o restaurante no que entraban e o que é peor, eran conscientes de que se ían sen pagar e deixaban aos que viñesen detrás o castigo de ter que fregar os pratos.

Volvendo á dura realidade, hoxe os nosos gobernantes acaban de revisar as contas públicas e atopáronse que as débedas correspondentes aos desmáns daqueles que lles precederon elévanse a 90.000 millóns de euros, cifra difícil de comprender, dixerir e traducir para entender ben o que significa. Con este panorama e as esixencias a todos os socios dese club chamado Unión Europea, para que axusten os seus orzamentos non gastando máis do que ingresan e reducindo o seu déficit en termos drásticos e cribles, os Orzamentos do Estado español para este 2012 non podían volver ser nin unha carta aos Reis Meigos, nin unha sarta de enganos e mentiras en cantidades e datas, como o foron os orzamentos dos últimos anos.

Agora toca fregar os pratos polo que outros non pagaron. Toca volver á sensatez que obriga a non gastar aquilo que non se ten. E toca isto se se queren garantir aqueles servizos básicos que entre todos fomos capaces de construír e consolidar. Así, poucos países no mundo teñen unha sanidade pública e gratuíta de calidade como a española. Nin un sistema de pensións que habiamos blindado a través do Pacto de Toledo, e que os anteriores inquilinos da Moncloa empeñáronse en non respectar.

Por estas e outras razóns o goberno popular acaba de aprobar os Orzamentos 2012, e son orzamentos para unha situación excepcional, que servirán para tapar o buraco, mellor devandito, a focha que atoparon. Servirán para pór orde en tanto caos e malgasto. Dolorosamente realistas foron cualificados, e con razón, porque a ningún gobernante gústalle reducir os investimentos e administrar miserias. Pero é nestas circunstancias onde se distinguen os líderes e xestores responsables da mediocridade e irresponsabilidade, que tamén abunda.

A Rajoy tócalle agora pagar as facturas que o seu antecesor deixoulle. Xa non é tempo de celebracións irresponsables. Benvidos sexan os que axustarán o nivel de gasto ás nosas verdadeiras posibilidades, sobre todo cando o farán co diñeiro de todos os españois.

5 comentarios:

Jose dijo...

No caben reflexiones más sensatas que las expresadas en este artículo.

Mateo dijo...

Ahora toca pagar la factura por el desaguisado o que nos dejaron algunos incompetentes que nos desgobernaron durante 8 años.
Once millones de españoles/as apostamos por el PP, y cuando votamos al Partido Popular fue con la intención de que nos sacaran del abismo en el que nos metieron otros.
En fin, yo apuesto por vosotros y se que saldremos de este pozo.
Un fuerte abrazo Joaquín.

Anónimo dijo...

que va

pagar? que es pagar?

a mi el psoe me dijo que podía gastar a manos llenas, incluso lo que no tenía

nadie me dijo nada de PAGAR


donde están las hojas de reclamaciones?

Anónimo dijo...

muy buen artículo

ahora falta que trasladeis eso a la sociedad, que parece que no se enteran

os falta saber vender vuestros logros, lo del marketing no es lo vuestro y es una pena

Mari dijo...

Por un lado a crise mundial e por outro a nefasta xestión dun desgoberno socialista, amparado por catro aproveitados que se arrimaban para opter beneficios, leváronnos a esta situación.
Gastar nesta época de crise, 90.000 millóns de euros máis do que se ingresa, é unha auténtica irresponsabilidade propia duns incompetentes? inútiles? Qué calificativo lles podemos poñer?
O lamentable é que agora as consecuencias están aí, e estes desgobernantes que non souperon lidiar ca crisi, eso sí, ocultárona, quérennos dar leccións de xestión e poñen tropezós as boas medidas que o goberno do PP estades a facer.
Este país precisa de polític@s de raza, con decisión, saber gobernar e non de polític@s de medio pelo que xestionaron de pena e xestionan de pena aquelas institucións que dirixen.

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