miércoles, 16 de octubre de 2019

¿Alguien da menos?

Resulta inevitable en estos días de claro clima electoral valorar algunas de las propuestas que empiezan a escucharse por boca de algunos ¿lideres? empeñados en cautivar al personal a base de grandes señuelos o, más bien, de caramelos envenenados.

El recién llegado a la competición, Errejón, desde su nueva plataforma verde, que evidentemente no titula con la palabra España - que ahora muchos manosean- sino con la de País, nos dice que hay que rebajar la edad de votación a los 16, trabajar un día menos a la semana pero seguir cobrando lo mismo, o suprimir viajes en avión porque contaminan mucho.

Propone rebajar a 16 años la edad de votación en momentos en que los expertos advierten de una mayor tardanza de los jóvenes a la hora de madurar e independizarse de sus padres. Defiende trabajar 4 en lugar de 5 días a la semana pero sin que ello suponga reducir el salario, es decir, reducir la competitividad y rentabilidad de todas las actividades empresariales y económicas, lo que tiene su traducción inmediata en el cierre de más empresas y en la pérdida de miles de empleos. Curiosamente a esto ellos le llaman empleo “sostenible”.

Proponen volar menos y coger más el tren para evitar contaminar. ¿A estos chicos quiénes les asesoran? Si quieren dejamos también los coches aparcados y pedaleamos de Lugo a Madrid. Está bien proteger nuestro medio natural pero sin ser más papistas que el papa. Las transiciones ecológicas hay que hacerlas de manera progresiva, que no es lo mismo que progresista, evitando como en el caso de Endesa en As Pontes un cierre y la pérdida de miles de trabajos.

Otro actor principal que ya lleva tiempo en esta guerra de propuestas disparatadas, Sánchez, nos propone reducir las jornadas de trabajo en el campo para tener derecho a cobrar el ya famoso PER. No creo necesario hacer más comentarios.

Subir las pensiones con el IPC, reducir el 75% las listas de espera de la dependencia, volver a subir el salario mínimo... Todo esto supone caminar en la dirección del incremento del gasto público, del todo gratis con el mínimo esfuerzo y que lo paguen los que vengan detrás que yo ya me habré marchado ¿Les suena?

Los síntomas empiezan a ser cada día más claros, la economía se enfría, los índices de confianza empresariales y de los consumidores siguen bajando. El panorama internacional no está para tranquilizarse entre el Brexit y las guerras de aranceles... Y en medio de este ambiente aquí nos proponen irnos de fiesta.

España es la cuarta economía de la Unión Europea, pero en lugar de pelearla y mejorarla, nos quieren entretener recuperando para nuestra ya maltrecha memoria histórica acontecimientos de hace 44 años. Lástima de no hacerle caso a Unamuno cuando decía “Deberíamos ser los padres de nuestro futuro en lugar de los descendientes de nuestro pasado”.

Sánchez y sus imitadores han entrado en una subasta a la baja de propuestas para España o para el País, como cada uno quiera llamarla según convenga. Más servicios, más prestaciones con menos impuestos, más salarios con menos jornadas trabajadas, más derechos con menos obligaciones ¿Alguien da menos? 

Alguén dá menos?

Resulta inevitable nestes días de claro clima electoral valorar algunhas das propostas que empezan a escoitarse por boca dalgúns lideres? empeñados en cativar ao persoal a base de grandes reclamos ou, máis ben, de caramelos envelenados.

O recentemente chegado á competición, Errejón, desde a súa nova plataforma verde, que evidentemente non titula coa palabra España - que agora moitos manosean- senón coa de País, dinos que hai que rebaixar a idade de votación aos 16, traballar un día menos á semana pero seguir cobrando o mesmo, ou suprimir viaxes en avión porque contaminan moito.

Propón rebaixar a 16 anos a idade de votación en momentos en que os expertos advirten dunha maior tardanza dos mozos á hora de madurar e independizarse dos seus pais. Defende traballar 4 en lugar de 5 días á semana pero sen que iso supoña reducir o salario, é dicir, reducir a competitividade e rendibilidade de todas as actividades empresariais e económicas, o que ten a súa tradución inmediata no peche de máis empresas e na perda de miles de empregos. Curiosamente a isto eles chámanlle emprego “sustentable”.

Propoñen voar menos e coller máis o tren para evitar contaminar. A estes mozos quen lles asesora? Se queren deixamos tamén os coches aparcados e pedaleamos de Lugo a Madrid. Está ben protexer o noso medio natural pero sen ser máis papistas que o papa. As transicións ecolóxicas hai que facelas de maneira progresiva, que non é o mesmo que progresista, evitando como no caso de Endesa nas Pontes un peche e a perda de miles de traballos.

Outro actor principal que xa leva tempo nesta guerra de propostas disparatadas, Sánchez, proponnos reducir as xornadas de traballo no campo para ter dereito a cobrar o xa famoso PER. Non creo necesario facer máis comentarios.

Subir as pensións co IPC, reducir o 75% as listas de espera da dependencia, volver subir o salario mínimo... Todo isto supón camiñar na dirección do incremento do gasto público, do todo gratis co mínimo esforzo e que o paguen os que veñan detrás que eu xa me marcharei Sóalles?

Os síntomas empezan a ser cada día máis claros, a economía arrefríase, os índices de confianza empresariais e dos consumidores seguen baixando. O panorama internacional non está para tranquilizarse entre o Brexit e as guerras de aranceis... E no medio deste ambiente aquí propóñennos irnos de festa.

España é a cuarta economía da Unión Europea, pero en lugar de pelexala e mellorala, quérennos entreter recuperando para nosa xa maltreita memoria histórica acontecementos de hai 44 anos. Mágoa de non facerlle caso a Unamuno cando dicía “Deberiamos ser os pais do noso futuro en lugar dos descendentes do noso pasado”.

Sánchez e os seus imitadores entraron nunha poxa á baixa de propostas para España ou para o País, como cada un queira chamala segundo conveña. Máis servizos, máis prestacións con menos impostos, máis salarios con menos xornadas traballadas, máis dereitos con menos obrigacións Alguén dá menos?

miércoles, 2 de octubre de 2019

Los árboles y el bosque

Es muy normal que los problemas que más escuecen en la vida diaria tengan que ver con lo cercano o inmediato a nuestro domicilio o lugar de trabajo. 

Estos días la mayoría de los medios de comunicación y por ende la mayoría de los mortales lucenses debatimos y opinamos sobre si está bien o mal trasladar una estación de autobuses, magníficamente situada, a una mayor distancia, y añadiría profundidad, del casco histórico. Si quien tiene que remediar este dislate no lo remedia, pronto el debate será ya definitivamente estéril.

Mientras, nos distraen con dibujos - el papel lo aguanta todo - de lo bonito que quedará el espacio que ocupa actualmente la estación, convirtiéndola en una gran plaza en un lugar que, para aquellos que todavía no se han percatado de nuestra climatología, es muy ventoso y en verano un solárium. Lo triste es que algunos lo ven bien porque dicen que traerá actividad a la zona. De locos.

También nos entretenemos a ratos intentando que las autoridades municipales no escojan la vía mas fácil para solucionar cualquier conflicto. Me estoy refiriendo a querer cerrar un aparcamiento de casi 400 plazas en el centro de Lugo antes de utilizar todos los mecanismos que le otorga la ley para dar solución a la falta de licencia. 

Estos y algunos más que ya no me caben son ejemplos de los árboles que tenemos delante de nuestros ojos y que por su cercanía nos impiden ver con una mínima claridad el bosque. Un bosque provincial donde las sombras ocupan mucho mayor espacio que la claridad, un bosque cuyo futuro está claramente amenazado por la acción de algunos responsables irresponsables que, por acción u omisión, hacen más daño que las llamas de un incendio.

Solo dos ejemplos de este magnifico bosque a punto de extinguirse: Alcoa en la Mariña y Endesa en As Pontes. Dos motores capaces de alimentar la vida diaria de miles de familias de A Mariña y la Terra Chá solamente en nuestra provincia, pero también la comarca de Ferrol Terra o en la de A Coruña. Dos grandes industrias, las más grandes y de mayor impacto económico provincial, que pueden desaparecer de la noche a la mañana si el Gobierno de España no adopta urgentemente las medidas que desde hace tiempo debió adoptar y que solamente están en sus manos.

Las industrias ya tomaron las medidas que estaban bajo su responsabilidad, y así Endesa en As Pontes invirtió más de 200 millones de euros en los últimos años para cumplir con la normativa europea en lo que a emisiones se refiere. En Alcoa llevan meses esperando un Real Decreto que ponga negro sobre blanco el precio de la energía eléctrica, principal escollo para hacer rentable esta planta.

El cierre de estas dos industrias acarreará en pocos días el incendio de todo el bosque. Lo diré sin retorica: su cierre desencadenará la desaparición inmediata de cientos de empresas auxiliares, la pérdida de miles de puestos de trabajo, y con ello la muerte de muchos pequeños negocios como talleres, bares o comercios no solamente en esas comarcas sino, y esto es lo que reviste mayor gravedad, la muerte de nuestra provincia.

Que los arboles no nos impidan ver el bosque porque las llamas ya están aquí.

As árbores e o bosque

É moi normal que os problemas que máis molestan na vida diaria teñan que ver co próximo ou inmediato ao noso domicilio ou lugar de traballo. 

Estes días a maioría dos medios de comunicación e polo tanto a maioría dos mortais lucenses debatemos e opinamos sobre se está ben ou mal trasladar unha estación de autobuses, magníficamente situada, a unha maior distancia, e engadiría profundidade, do centro histórico. Se quen ten que remediar este dislate non o remedia, pronto o debate será xa definitivamente estéril.

Mentres, distráennos con debuxos - o papel aguántao todo - do bonito que quedará o espazo que ocupa actualmente a estación, converténdoa nunha gran praza nun lugar que, para aqueles que aínda non se decataron da nosa climatoloxía, é moi ventoso e no verán un solárium. O triste é que algúns o ven ben porque din que traerá actividade á zona. De tolos.

Tamén nos entretemos a intres tentando que as autoridades municipais non escollan a vía mais fácil para solucionar calquera conflito. Estou a referirme a querer pechar un aparcamento de case 400 prazas no centro de Lugo antes de utilizar todos os mecanismos que lle outorga a lei para dar solución á falta de licenza. 

Estes e algúns máis que xa non me caben son exemplos das árbores que temos diante dos nosos ollos e que pola súa proximidade impídennos ver cunha mínima claridade o bosque. Un bosque provincial onde as sombras ocupan moito maior espazo que a claridade, un bosque cuxo futuro está claramente ameazado pola acción dalgúns responsables irresponsables que, por acción ou omisión, fan máis dano que as chamas dun incendio.

Só dous exemplos deste magnifico bosque a piques de extinguirse: Alcoa na Mariña e Endesa nas Pontes. Dous motores capaces de alimentar a vida diaria de miles de familias da Mariña e a Terra Chá soamente na nosa provincia, pero tamén a comarca de Ferrol Terra ou na da Coruña. Dúas grandes industrias, as máis grandes e de maior impacto económico provincial, que poden desaparecer da noite para a mañá se o Goberno de España non adopta urxentemente as medidas que desde hai tempo debeu adoptar e que soamente están nas súas mans.

As industrias xa tomaron as medidas que estaban baixo a súa responsabilidade, e así Endesa nas Pontes investiu máis de 200 millóns de euros nos últimos anos para cumprir coa normativa europea no que a emisións refírese. En Alcoa levan meses esperando un Real Decreto que poña negro sobre branco o prezo da enerxía eléctrica, principal escollo para facer rendible esta planta.

O peche destas dúas industrias carrexará en poucos días o incendio de todo o bosque. Direino sen retorica: o seu peche desencadeará a desaparición inmediata de centos de empresas auxiliares, a perda de miles de postos de traballo, e con iso a morte de moitos pequenos negocios como talleres, bares ou comercios non soamente nesas comarcas senón, e isto é o que reviste maior gravidade, a morte da nosa provincia.

Que os arboles non nos impidan ver o bosque porque as flamas xa están aquí.

martes, 17 de septiembre de 2019

Despropósitos

Buscando un titular para este artículo me fui una vez más al diccionario para ver el significado de despropósito: “Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o conveniencia”, teniendo como sinónimos palabras como absurdo, contrasentido, desacierto, desatino, dislate, disparate, equivocación, error, incoherencia, incongruencia, inconveniencia, necedad, sinrazón, tontería... y aquí me quedo. 

El gobierno municipal lucense anuncia el inminente cierre de la mayor dotación pública de titularidad privada, el parking de Ánxel Fole con casi 400 plazas de aparcamiento. Solo la lectura de este titular nos haría pensar que un terremoto o unas graves deficiencias estructurales podrían llevar acarreada estas duras medidas de cierre inminente. 

Pues no, no se trata de nada de eso. Es porque el gobierno municipal integrado por PSOE y BNG dicen que este parking está en situación ilegal. Me van a permitir que en tan reducido espacio intente desmontar las razones que esgrime el gobierno local para actuar como talibanes contra el interés general de los lucenses. 

La regulación de esta dotación está recogida en un importante documento gestionado por los dos últimos gobiernos del Partido Popular en esta ciudad, el primero presidido por Tomás Notario y el segundo, que le dio la aprobación definitiva, por el autor de estas líneas. Dejando aparte los aciertos y errores que pueda contener el PEPRI, lo que nadie puede discutir es que en el plano nº 2.5 de Ordenación y en su Memoria de ejecución ya aparece prevista como dotación este parking que ahora se quiere cerrar,. 

Estamos hablando de una dotación pública de titularidad privada y como tal existen mecanismos de gestión suficientes para que, si hubiera voluntad política, se pueda hacer la oportuna gestión de este espacio y así no haber llegado a esta situación acogiéndose a la medida más fácil para quien no se juega nada con ello, o al menos eso se piensa: el cierre. 

Uno de esos mecanismos está recogido en el artículo 103 de la Ley del Suelo de Galicia aprobada por el Partido Popular, donde se habla claramente de que el ayuntamiento “podrá promover actuaciones aisladas en suelo urbano para hacer posible la ejecución de elementos concretos previstos en el planeamiento”. Además aquí para poder hacerlo no hay que acudir a la expropiación, que suele ser la mayor y más costosa de las dificultades previas, porque los terrenos ya los ha aportado la iniciativa privada. Esto mismo se hizo ya en su momento por otros gobiernos con mayor sensibilidad y demostrada eficacia en la gestión, para, por ejemplo, poder ir construyendo y poniendo en funcionamiento muchos de los edificios y dotaciones de nuestro Campus Universitario. De no haber actuado con diligencia utilizando los mecanismos que la Ley pone a disposición municipal, las dotaciones y licencias de muchos edificios universitarios en nuestro Campus hubieran sido imposibles, lo que habría retrasado considerablemente su materialización y quizá nunca habrían cristalizado. 

Por lo tanto aquí y ahora de lo que tendríamos que estar hablando es de falta de gestión municipal, de la nula voluntad política y de la ausencia de ganas y capacidad de construir ciudad. 

En otras ocasiones los gobiernos municipales socialistas de Lugo fueron realmente diligentes en su capacidad de gestión y llegaron a celebrar comisiones de gobierno en días inhábiles y en vísperas de la entrada en vigor de nuevas leyes para favorecer auténticos bodrios urbanísticos todavía en pie a modo de “torres de la vergüenza” que no acaban de tener fecha de caducidad. En esa ocasión no faltaron ganas y sí que hubo mucha voluntad política para que suframos el inasumible adefesio del Garañón. 

Hoy lo que sobran son trabas y dificultades a todos cuantos desde la iniciativa privada, cada día más reservada a valientes, aportan proyectos y beneficios a toda la comunidad. Sobran soberbia y autoritarismo burocrático desde el poder. 

Están a tiempo de rectificar, porque si se consuma este enorme despropósito habrán propiciado un nuevo e importante paso en la dirección de poner el cartel de “cerrado” a todo el casco histórico de Lugo. Ya no será necesario el Museo de la Romanización en el cuartel de San Fernando, todo el centro será un museo, una inmejorable exposición permanente de los despropósitos municipales de los últimos años. 

Despropósitos 

Buscando un titular para este artigo fun unha vez máis ao dicionario para ver o significado de despropósito: “Devandito ou feito fóra de razón, de sentido ou conveniencia”, tendo como sinónimos palabras como absurdo, contrasenso, desacerto, desatino, dislate, disparate, equivocación, erro, incoherencia, incongruencia, inconveniencia, necedade, despropósito, bobada... e aquí quédome. 

O goberno municipal lucense anuncia o inminente peche da maior dotación pública de titularidade privada, o aparcadoiro de Ánxel Fole con case 400 prazas de aparcamento. Só a lectura deste titular faríanos pensar que un terremoto ou unhas graves deficiencias estruturais poderían levar carrexada estas duras medidas de peche inminente. 

Pois non, non se trata de nada diso. É porque o goberno municipal integrado por PSOE e BNG din que este aparcadoiro está en situación ilegal. Van permitir que en tan reducido espazo tente desmontar as razóns que esgrime o goberno local para actuar como talibán contra o interese xeral dos lucenses. 

A regulación desta dotación está recollida nun importante documento xestionado polos dous últimos gobernos do Partido Popular nesta cidade, o primeiro presidido por Tomás Notario e o segundo, que lle deu a aprobación definitiva, polo autor destas liñas. Deixando aparte os acertos e erros que poida conter o PEPRI, o que ninguén pode discutir é que no plano nº 2.5 de Ordenación e na súa Memoria de execución xa aparece prevista como dotación este aparcadoiro que agora se quere pechar,. 

Estamos a falar dunha dotación pública de titularidade privada e como tal existen mecanismos de xestión suficientes para que, se houbese vontade política, póidase facer a oportuna xestión deste espazo e así non chegar a esta situación acolléndose á medida máis fácil para quen non se xoga nada con iso, ou polo menos iso pénsase: o peche. 

Un deses mecanismos está recollido no artigo 103 da Lei do Solo de Galicia aprobada polo Partido Popular, onde se fala claramente de que o concello “poderá promover actuacións illadas en chan urbano para facer posible a execución de elementos concretos previstos no plan”. Ademais aquí para poder facelo non hai que acudir á expropiación, que adoita ser a maior e máis custosa das dificultades previas, porque os terreos xa os achegou a iniciativa privada. Isto mesmo fíxose xa no seu momento por outros gobernos con maior sensibilidade e demostrada eficacia na xestión, para, por exemplo, poder ir construíndo e poñendo en funcionamento moitos dos edificios e dotacións do noso Campus Universitario. De non actuar con dilixencia utilizando os mecanismos que a Lei pon a disposición municipal, as dotacións e licenzas de moitos edificios universitarios no noso Campus fosen imposibles, o que atrasaría considerablemente a súa materialización e quizá nunca cristalizarían. 

Por tanto aquí e agora do que teriamos que estar a falar é de falta de xestión municipal, da nula vontade política e da ausencia de ganas e capacidade de construír cidade. 

Noutras ocasións os gobernos municipais socialistas de Lugo foron realmente diligentes na súa capacidade de xestión e chegaron a celebrar comisións de goberno en días inhábiles e en vésperas da entrada en vigor de novas leis para favorecer auténticos bodrios urbanísticos aínda en pé a modo de “torres da vergoña” que non acaban de ter data de caducidade. Nesa ocasión non faltaron ganas e si que houbo moita vontade política para que suframos o inasumible espantallo do Garañón. 

Hoxe o que sobran son trabas e dificultades a todos cuantos desde a iniciativa privada, cada día máis reservada a valentes, achegan proxectos e beneficios a toda a comunidade. Sobran soberbia e autoritarismo burocrático desde o poder. 

Están a tempo de rectificar, porque se se consuma este enorme despropósito propiciarían un novo e importante paso na dirección de poñer o cartel de “pechado” a todo o centro histórico de Lugo. Xa non será necesario o Museo da Romanización no cuartel de San Fernando, todo o centro será un museo, unha inmellorable exposición permanente dos despropósitos municipais dos últimos anos.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

20 días

Cuando estas líneas vean la luz en el diario El Progreso de Lugo, el miércoles 4 de septiembre de 2019, faltarán 20 días escasos para que, de no mediar un acuerdo imposible, se disuelvan nuevamente las Cortes generales y se convoque por cuarta vez en menos de cuatro años a los españoles a votar el próximo 10 de noviembre.

Desde hace meses, prácticamente desde el día después a celebrarse las ultimas elecciones generales del pasado 28 de abril, estamos asistiendo a la peor puesta en escena que cabría imaginar de cara a la formación de un gobierno que no siga en funciones. Pedro Sánchez ya tiene otro record que añadir a su colección, es el presidente de gobierno que más días lleva en funciones, rozando los 130, que superará ampliamente antes del 23 de este mismo mes.

Cuando asistimos a la fallida sesión de investidura celebrada en el Congreso de los Diputados el pasado mes de julio fueron muchos los síntomas de que, verano por medio, nada cambiaría en el idilio fallido entre el presidente Sánchez y el líder de Podemos, Pablo Iglesias. Ambos están jugando a las siete y media, levantando de vez en cuando alguna nueva carta pero sin querer pasarse para no perder la partida. El primero ya no sabe poner cara de póker y se le nota al vuelo que, no solamente no quiere tener sentado en su gabinete a ningún miembro de Podemos, sino que tampoco quiere firmar acuerdo alguno. Desde el minuto uno, y aunque lo viene ocultando públicamente, su apuesta ha sido siempre ir a unas nuevas elecciones convencido de la mejora de resultados para su formación.

El segundo, Iglesias, ha cometido tantos errores en su estrategia que ahora su margen de maniobra se ha estrechado al mínimo, quedándole únicamente la opción de permitir investir a Sánchez a cambio de nada.

En este juego entre los dos, en el que el primero le pone condiciones al segundo, y cuando éste, tras un tiempo de tira y afloja decide aceptarlas, ve cómo le añaden alguna nueva condición. Me recuerda a la fábula de Aquiles y la tortuga que relata la carrera en la que Aquiles le concede una ventaja inicial a la tortuga. Cuando Aquiles llega al punto de partida de la tortuga ésta ya no estará, pues ya habrá recorrido un espacio que obligará a Aquiles a emplear un nuevo tiempo para llegar ese nuevo punto, mientras que la tortuga sigue avanzando. Cada vez que Aquiles llega a un lugar donde ha estado la tortuga, todavía le quedará algo de distancia antes de alcanzarla.

Lo peor de esta situación es que esos juegos entre personas o partidos está teniendo consecuencias cada día más serias para el conjunto de los españoles. La incertidumbre que espanta las inversiones, el enfriamiento de la economía a las puertas de una nueva crisis, los costes económicos de la repetición de unos comicios, la paralización de medidas y reformas legales, la caída del consumo, el incremento de la contratación, son solo algunos ejemplos de estas consecuencias.

20 años no es nada reza la canción , y 20 días habrán pasado en un suspiro y estaremos nuevamente sumidos en un nuevo periodo electoral con las consiguientes consecuencias. Si así fuere tendremos oportunidad de hacer pagar la factura a quien cada uno considere responsable.

20 días

Cando estas liñas vexan a luz no diario O Progreso de Lugo, o mércores 4 de setembro de 2019, faltarán 20 días escasos para que, de non mediar un acordo imposible, disólvanse novamente as Cortes xerais e convóquese por cuarta vez en menos de catro anos aos españois para votar o próximo 10 de novembro.

Desde hai meses, practicamente desde o día despois a celebrarse ultímalas eleccións xerais do pasado 28 de abril, estamos a asistir á peor posta en escena que cabería imaxinar para a formación dun goberno que non siga en funcións. Pedro Sánchez xa ten outro record que engadir á súa colección, é o presidente de goberno que máis días leva en funcións, rozando os 130, que superará amplamente antes do 23 de leste mesmo mes.

Cando asistimos á errada sesión de investidura celebrada no Congreso dos Deputados o pasado mes de xullo foron moitos os síntomas de que, verán por medio, nada cambiaría no idilio errado entre o presidente Sánchez e o líder de Podemos, Pablo Iglesias. Ambos están a xogar ás sete e media, levantando de cando en vez algunha nova carta pero sen querer pasarse para non perder a partida. O primeiro xa non sabe poñer cara de póker e nótaselle ao voo que, non soamente non quere ter sentado no seu gabinete a ningún membro de Podemos, senón que tampouco quere asinar acordo algún. Desde o minuto uno, e aínda que o vén ocultando publicamente, a súa aposta foi sempre ir a unhas novas eleccións convencido da mellora de resultados para a súa formación.

O segundo, Iglesias, cometeu tantos erros na súa estratexia que agora a súa marxe de manobra estreitouse ao mínimo, quedándolle unicamente a opción de permitir investir a Sánchez a cambio de nada.

Neste xogo entre os dous, no que o primeiro lle pon condicións ao segundo, e cando este, tras un tempo de tira e afrouxa decide aceptalas, ve como lle engaden algunha nova condición. Lémbrame á fábula de Aquiles e a tartaruga que relata a carreira na que Aquiles concédelle unha vantaxe inicial á tartaruga. Cando Aquiles chega ao momento de partida da tartaruga esta xa non estará, pois xa percorrería un espazo que obrigará a Aquiles a empregar un novo tempo para chegar ese novo punto, mentres que a tartaruga segue avanzando. Cada vez que Aquiles chega a un lugar onde estivo a tartaruga, aínda quedará algo de distancia antes de alcanzala.

O peor desta situación é que eses xogos entre persoas ou partidos está a ter consecuencias cada día máis serias para o conxunto dos españois. A incerteza que espanta os investimentos, o arrefriado da economía ás portas dunha nova crise, os custos económicos da repetición duns comicios, a paralización de medidas e reformas legais, a caída do consumo, o incremento da contratación, son só algúns exemplos destas consecuencias.

20 anos non é nada reza a canción , e 20 días pasarían nun amén e estaremos novamente sumidos nun novo período electoral coas consecuentes consecuencias. Se así for teremos oportunidade de facer pagar a factura a quen cada un considere responsable.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Sobreprotección

Desde el punto de vista informativo el verano obliga a los redactores a rellenar sus informativos con noticias que en otro momento del año no ocuparían ni 20 segundos de un telediario. En este verano algunas noticias de este tipo me han servido de inspiración para este artículo.

“Un niño de 11 años autor de una nota amenazando con hacer explotar un avión y firmando como el terrorista”. La broma obligó a desalojar un avión cuando se disponía a despegar ocasionando los correspondientes sustos, retrasos e inconvenientes a muchos pasajeros.

Otra, “Arroja su propio coche al río” un joven malcriado que recibió como regalo de cumpleaños por parte de sus padres un BMW y como no le gustó, ya que él había pedido un Jaguar, no tuvo mejor reacción que tirarlo al río.

Seguramente ambas noticias no guarden relación, pero me han llevado a volver a reflexionar una vez más sobre aspectos relacionados con la educación de nuestros hijos, su sobreprotección o el, cada vez mayor, retraso en alcanzar su madurez.

En estas mismas páginas ya tuve ocasión de escribir hace tiempo que “en algunos hogares se incentiva el cumplimiento y la obediencia en términos de regalos o compensaciones que poco tienen que ver con el reconocimiento moral, la inculcación de valores o los estímulos para mejorar o para realizar sacrificios personales. Todo se arregla con concesiones al capricho de turno o de moda”.

Está demostrado que acostumbrar a los niños a recibir regalos en grandes cantidades les convierte en personas más vulnerables ante situaciones de frustración. Si a estas situaciones añadimos la frecuente sobreprotección otorgada por muchos padres estaremos ante un camino de consecuencias muy negativas para nuestros adolescentes.

Se habla de padres “helicópteros”, aquellos que sobrevuelan constantemente las vidas de sus hijos siempre pendientes de sus deseos; los padres “apisonadora” por allanarles el camino para no tener que encontrarse con dificultades; o los padres “guardaespaldas” que saltan ante cualquier crítica sobre sus hijos. Este último tipo nos trae a la memoria cantidad de noticias relacionadas con agresiones de padres a profesores de sus hijos por cualquier llamada de atención o reproche merecido en clase.

Las consecuencias son tremendamente contraproducentes, los convierte en déspotas, sus miedos serán mayores y carecerán de autonomía.

Algunos expertos han afirmado que de padres sobreprotectores salen hijos tiranos, y no suele fallar. Muchos padres no se han ganado el respeto de sus hijos, no han sabido o no han querido manejar el principio de autoridad, y de ello viene los notables incrementos de agresiones de hijos a sus padres.

Los chavales que no aceptan las normas, que son retadores o desafiantes con el paso del tiempo, en su adolescencia se volverán más presumidos y rebeldes, terminando en ocasiones en esas agresiones a sus progenitores o a sus profesores. 

En resumen, la sobreprotección a los niños, haciéndoles creer que son el centro del universo y que pueden actuar al libre albedrío sin consecuencias, no solamente traerá las consecuencias descritas, y noticias similares a las comentadas, sino también la construcción de una sociedad cada día más vacía de valores, porque en definitiva lo que les estamos transmitiendo es un mundo irreal.


Sobreprotección

Desde o punto de vista informativo o verán obriga aos redactores para encher os seus informativos con noticias que noutro momento do ano non ocuparían nin 20 segundos dun telexornal. Neste verán algunhas noticias deste tipo servíronme de inspiración para este artigo.

“Un neno de 11 anos autor dunha nota ameazando con facer explotar un avión e asinando como o terrorista”. A broma obrigou a desaloxar un avión cando se dispoñía a despegar ocasionando os correspondentes sustos, atrasos e inconvenientes a moitos pasaxeiros.

Outra, “Arroxa o seu propio coche ao río” un mozo malcriado que recibiu como agasallo de aniversarios por parte dos seus pais un BMW e como non lle gustou, xa que el pedira un Jaguar, non tivo mellor reacción que tiralo ao río.

Seguramente ambas as noticias non garden relación, pero leváronme a volver reflexionar unha vez máis sobre aspectos relacionados coa educación dos nosos fillos, o seu sobreprotección ou o, cada vez maior, atraso en alcanzar a súa madurez.

Nestas mesmas páxinas xa tiven ocasión de escribir hai tempo que “nalgúns fogares incentívase o cumprimento e a obediencia en termos de agasallos ou compensacións que pouco teñen que ver co recoñecemento moral, a inculcación de valores ou os estímulos para mellorar ou para realizar sacrificios persoais. Todo se arranxa con concesións ao capricho de quenda ou de moda”.

Está demostrado que afacer aos nenos para recibir agasallos en grandes cantidades convértelles en persoas máis vulnerables ante situacións de frustración. Se a estas situacións engadimos a frecuente sobreprotección outorgada por moitos pais estaremos diante dun camiño de consecuencias moi negativas para os nosos adolescentes.

Fálase de pais “helicópteros”, aqueles que sobrevoan constantemente as vidas dos seus fillos sempre pendentes dos seus desexos; os pais “apisoadora” por achandarlles o camiño para non ter que atoparse con dificultades; ou os pais “gardacostas” que saltan ante calquera crítica sobre os seus fillos. Este último tipo tráenos á memoria cantidade de noticias relacionadas con agresións de pais a profesores dos seus fillos por calquera chamada de atención ou reproche merecido en clase.

As consecuencias son tremendamente contraproducentes, convérteos en déspotas, os seus medos serán maiores e carecerán de autonomía.

Algúns expertos afirmaron que de pais sobreprotectores saen fillos tiranos, e non adoita fallar. Moitos pais non se gañaron o respecto dos seus fillos, non souberon ou non quixeron manexar o principio de autoridade, e diso vén os notables incrementos de agresións de fillos aos seus pais.

Os rapaces que non aceptan as normas, que son retadores ou desafiantes co paso do tempo, na súa adolescencia volveranse máis fachendosos e rebeldes, terminando en ocasións nesas agresións aos seus proxenitores ou aos seus profesores. 

En resumo, a sobreprotección aos nenos, facéndolles crer que son o centro do universo e que poden actuar ao libre albedrío sen consecuencias, non soamente traerá as consecuencias descritas, e noticias similares ás comentadas, senón tamén a construción dunha sociedade cada día máis baleira de valores, porque en definitiva o que lles estamos transmitindo é un mundo irreal.

miércoles, 7 de agosto de 2019

250 recibimientos

Estamos en agosto y por ello es muy probable que el pensamiento y la atención de muchos españoles estén en aprovechar sus días de vacaciones o en organizar las que pronto puedan disfrutar. Si a ello añadimos el hastío que producen las noticias de contenido político, después de meses de campañas electorales, investiduras fallidas con todo el teatro que la ocasión propició, y los continuos sobresaltos por los pactos de gobierno naturales o contra natura, es muy posible que pasara inadvertido para muchos lo acontecido hace pocos días en Navarra.

Allí ganó las elecciones autonómicas de manera clara la coalición Navarra Suma, con un nítido mensaje de los navarros para excluir de su gobierno a los nacionalistas. A pesar de ello la dirección socialista, con Pedro Sánchez como máximo responsable, apostó por gobernar, con el apoyo activo o pasivo, de Bildu-Batasuna. Esto ha supuesto reforzar los pasos que poco a poco han ido dando el nacionalismo vasco y Bildu y que ha tenido ya su reflejo en la imposición del euskera, la ikurriña o la anexión al País Vasco. Lo contrario a lo defendido por los partidos constitucionalistas.

A pesar de todo el PSOE ha decidido hacerse con el gobierno navarro apoyándose en Bildu que ya ha dicho alto y claro “ a los que no han asumido todavía que somos determinantes, que si no quieren taza, taza y media”. Lo del caldo y dos tazas que decimos por aquí. Lo grave es que las tazas no son de grelos sino que van de implantar el euskera como idioma oficial, quitar a la Guardia Civil de las carreteras, equiparar los “abusos policiales” a los asesinatos terroristas de ETA… en definitiva la “euskalerrizazion” de Navarra.

Mientras el pasado jueves la nueva presidenta navarra hablaba de las victimas del terrorismo y sus familias, sus nuevos socios de Bildu por boca de su coordinador general, Arnaldo Otegui, decían que en materia penitenciaria “hay 250 presos y habrá 250 recibimientos” en clara referencia a los actos de homenajes a los etarras excarcelados que vuelven a ser frecuentes en muchas localidades. Según Otegui estos “ongi etorris” o bienvenidas, no se hacen con intención de humillar a nadie, “sino para recibir a una persona que viene a su pueblo”.

Me hierve la sangre pensando en los familiares de los asesinados viendo como jalean, ensalzan, aplauden y exhiben las fotos de sus asesinos, viendo que tratan como héroes y valientes a aquellos que dispararon por la espalda o colocaban bombas lapa bajo los coches de sus seres queridos.

Resulta difícil de digerir que estemos ante un olvido colectivo y selectivo, como si estas cosas fuesen cosa del pasado, historias que ya poco importan.

Por eso hoy con estas breves líneas quiero recordar a las casi mil víctimas inocentes asesinadas por ETA, solidarizarme una vez más con esas familias rotas para siempre y ahora nuevamente humilladas por tanto enaltecimiento del terrorismo que espero que no quede impune.

Nos dice Otegui que habrá 250 recibimientos. Solo espero que el precio pagado por algunos gobernantes o aspirantes a serlo no sea tan alto como para permitir 250 agravios y vergüenzas colectivas de una sociedad olvidadiza y empeñada en repetir los errores del pasado.

250 recibimentos

Estamos en agosto e por iso é moi probable que o pensamento e a atención de moitos españois estean en aproveitar os seus días de vacacións ou en organizar as que pronto poidan gozar. Se a iso engadimos o aburrimento que producen as noticias de contido político, despois de meses de campañas electorais, investiduras erradas con todo o teatro que a ocasión propiciou, e os continuos sobresaltos polos pactos de goberno naturais ou contra natura, é moi posible que pasase inadvertido para moitos o acontecido hai poucos días en Navarra.

Alí gañou as eleccións autonómicas de maneira clara a coalición Navarra Suma, cun nítido mensaxe dos navarros para excluír do seu goberno aos nacionalistas. A pesar diso a dirección socialista, con Pedro Sánchez como máximo responsable, apostou por gobernar, co apoio activo ou pasivo, de Bildu-Batasuna. Isto supuxo reforzar os pasos que aos poucos foron dando o nacionalismo vasco e Bildu e que tivo xa o seu reflexo na imposición do eúscaro, a ikurriña ou a anexión ao País Vasco. O contrario ao defendido polos partidos constitucionalistas.

A pesar de todo o PSOE decidiu facerse co goberno navarro apoiándose en Bildu que xa dixo alto e claro “ aos que non asumiron aínda que somos determinantes, que se non queren cunca, cunca e media”. O do caldo e dúas cuncas que dicimos por aquí. O grave é que as cuncas non son de grelos senón que van de implantar o eúscaro como idioma oficial, quitar á Garda Civil das estradas, equiparar os “abusos policiais” aos asasinatos terroristas de ETA… en definitiva a “ euskalerrizazion” de Navarra.

Mentres o pasado xoves a nova presidenta navarra falaba das victimas do terrorismo e as súas familias, os seus novos socios de Bildu por boca do seu coordinador xeral, Arnaldo Otegui, dicían que en materia penal “hai 250 presos e haberá 250 recibimentos” en clara referencia aos actos de homenaxes aos etarras excarcerados que volven ser frecuentes en moitas localidades. Segundo Otegui estes “ ongi etorris” ou benvidas, non se fan con intención de humillar a ninguén, “senón para recibir a unha persoa que vén ao seu pobo”.

Férveme o sangue pensando nos familiares dos asasinados vendo como acirran, enxalzan, aplauden e exhiben as fotos dos seus asasinos, vendo que tratan como heroes e valentes a aqueles que dispararon por detrás ou colocaban bombas lapa baixo os coches dos seus seres queridos.

Resulta difícil de dixerir que esteamos #ante un esquecemento colectivo e selectivo, coma se estas cousas fosen cousa do pasado, historias que xa pouco importan.

Por iso hoxe con estas breves liñas quero lembrar ao case mil vítimas inocentes asasinadas por ETA, solidarizarme unha vez máis con esas familias rotas para sempre e agora novamente humilladas por tanto enaltecemento do terrorismo que espero que non quede impune.

Dinos Otegui que haberá 250 recibimentos. Só espero que o prezo pago por algúns gobernantes ou aspirantes a selo non sexa tan alto como para permitir 250 agravios e vergoñas colectivas dunha sociedade olvidadiza e empeñada en repetir os erros do pasado. 

miércoles, 24 de julio de 2019

Tribuna o pedestal

Como podrán imaginar estas letras se escriben después de escuchar las intervenciones del primer día del debate de investidura en el Congreso. Tengo que reconocer que es difícil ser imparcial pero espero coincidir en muchas de las apreciaciones o sensaciones provocadas por los intervinientes en los españoles.

Lo lógico es escuchar primero al candidato a presidir nuestro gobierno antes de opinar sobre su idoneidad, al igual que no se puede puntuar un examen antes de realizarlo. Reconozco que tenía una idea preconcebida del candidato que me hacía difícil esperar algo diferente, pero su discurso de dos horas ha contribuido a empeorar las previsiones iniciales y a mostrarme firmemente convencido de la necesidad de suspender el examen al candidato.

Cuando alguien pretende ganarse la confianza de los demás, lo primero que debe hacer es poner todas las cartas sobre la mesa, mostrarse humilde y clarificar al máximo sus propuestas, concretándolas y diciendo cómo y con quién piensa llevarlas adelante. Pues bien, el candidato a Presidente no solo no mostró sus bazas sino que se guardó todo lo que pudo en la manga. Especialmente la carta que muestra el problema más grave al que se tiene que enfrentar el gobierno español, el mayor ataque al sistema democrático y constitucional del Estado, el desafío de los independentistas de Cataluña. Dos hora de intervención y ni una referencia a Cataluña. Esa carta no la quiso enseñar en la primera tanda, pero más tarde y a requerimiento de otros líderes políticos se vio obligado, y empeoró las previsiones, porque esa carta llevaba escrito que el problema catalán lo arreglaba retomando el Estatuto que condenó el Tribunal Constitucional. 

Sobre la necesaria actitud de humildad… ¡qué quieren que les diga! Su actitud era más propia de aquel que te dice que o estás conmigo o contra mí, del que cuando relató los logros de estos años en España como propios, no tuvo la decencia de citar a los gobiernos que consiguieron salvar a nuestro país del anunciado rescate, de agradecer los sacrificios de los españoles, que lograron remontar la grave crisis económica y hacer que las cifras del paro vuelvan a estar a los niveles previos a la crisis del 2008.

Su discurso, lejos de concretar qué y con quién piensa hacer en los próximos cuatro años, más bien fue una declaración de intenciones sobre seis grandes objetivos lo suficientemente importantes para no quedarse en generalidades, teniendo en cuenta además que en sus intervenciones el candidato no tiene límite de tiempo. Todos esos objetivos concluían con el deseo de que España sea líder del mundo mundial en todos y cada uno de ellos.

En definitiva el candidato parecía, como le recordó Pablo Casado, confundir una investidura con una impostura, a sus adversarios con sus súbditos, y en definitiva, la tribuna con un pedestal.

Tribuna ou pedestal

Como poderán imaxinar estas letras escríbense despois de escoitar as intervencións do primeiro día do debate de investidura no Congreso. Teño que recoñecer que é difícil ser imparcial pero espero coincidir en moitas das apreciacións ou sensacións provocadas polos intervenientes nos españois.

O lóxico é escoitar primeiro ao candidato para presidir o noso goberno antes de opinar sobre a súa idoneidade, do mesmo xeito que non se pode puntuar un exame antes de realizalo. Recoñezo que tiña unha idea preconcibida do candidato que me facía difícil esperar algo diferente, pero o seu discurso de dúas horas contribuíu a empeorar as previsións iniciais e a mostrarme firmemente convencido da necesidade de suspender o exame ao candidato.

Cando alguén pretende gañarse a confianza dos demais, o primeiro que debe facer é poñer todas as cartas sobre a mesa, mostrarse humilde e clarificar ao máximo as súas propostas, concretándoas e dicindo como e con quen pensa levalas adiante. Pois ben, o candidato a Presidente non só non mostrou as súas bazas senón que se gardou todo o que puido na manga. Especialmente a carta que mostra o problema máis grave ao que se ten que enfrontar o goberno español, o maior ataque ao sistema democrático e constitucional do Estado, o desafío dos independentistas de Cataluña. Dúas hora de intervención e nin unha referencia a Cataluña. Esa carta non a quixo ensinar na primeira quenda, pero máis tarde e a requirimento doutros líderes políticos viuse obrigado, e empeorou as previsións, porque esa carta levaba escrito que o problema catalán arranxábao retomando o Estatuto que condenou o Tribunal Constitucional. 

Sobre a necesaria actitude de humildade… que queren que lles diga! A súa actitude era máis propia daquel que che di que ou estás comigo ou contra min, do que cando relatou os logros destes anos en España como propios, non tivo a decencia de citar aos gobernos que conseguiron salvar ao noso país do anunciado rescate, de agradecer os sacrificios dos españois, que lograron remontar a grave crise económica e facer que as cifras do paro volvan estar aos niveis previos á crise do 2008.

O seu discurso, lonxe de concretar que e con quen pensa facer no próximos catro anos, máis ben foi unha declaración de intencións sobre seis grandes obxectivos o suficientemente importantes para non quedar en xeneralidades, tendo en conta ademais que nas súas intervencións o candidato non ten límite de tempo. Todos eses obxectivos concluían co desexo de que España sexa líder do mundo mundial en todos e cada un deles.

En definitiva o candidato parecía, como lle lembrou Pablo Casado, confundir unha investidura cunha impostura, aos seus adversarios cos seus súbditos, e en definitiva, a tribuna cun pedestal.

miércoles, 10 de julio de 2019

Sesión continua

Cuando se celebraron las últimas elecciones generales en España, hace ya más de dos meses, en estas mismas páginas tuve oportunidad de escribir que tenía la seguridad de que el Presidente en funciones, Pedro Sánchez, no movería ficha ni daría ningún paso para someterse a la sesión de investidura hasta que terminara de realizar todos los posibles cambios de cromos que las elecciones municipales y autonómicas le brindarían. Ya estamos viendo que ese intercambio de gobiernos y alcaldías está teniendo algunos protagonistas y resultados hasta ahora impensables, lo que se comprueba citando solamente el ejemplo de Navarra.

Lo que realmente no llegué a imaginar es que la dilación en poner en marcha todos los mecanismos previstos tras esas elecciones pudiera alcanzar el nivel de paralización en el que nos encontramos. Las Cortes Generales constituidas pero sin funcionamiento, el Gobierno de España en funciones y una, cada día más posible, repetición electoral asomando por el horizonte.

Lo que resulta evidente es que Sánchez parece no tener prisa pues al fin y al cabo él se encuentra ya viviendo en la Moncloa, lo que desde un principio era y sigue siendo su prioridad. El tiempo sigue jugando a favor de sus intereses. Entre tanto y sin mover un dedo pasa la responsabilidad de esta situación de paralización a los demás grupos entre los que las estrategias y movimientos de algunos parecen responder en mayor medida a intereses partidistas y electorales, y en menor proporción al interés general de la Nación. 

Mientras en la zona de la derecha el espectáculo lo están dando algunos responsables de Ciudadanos y Vox con sus recelos, cambios de rumbo constantes y algunas salidas de tono, en la parte izquierda la película va de ver si finalmente Pablo Iglesias se monta o no en el coche oficial de algún ministerio a cambio de prestar los votos de su formación para que Sánchez sea investido y a continuación le entregue una cartera ministerial, o algunas más.

El espectáculo lleva tiempo resultando cansino y empieza a rozar lo burlesco. Burla de la política en minúsculas a la Ciudadanía con mayúsculas. 

Es posible que esta situación no se deba a una sola causa. Falta de cultura democrática, inmadurez de algunos líderes políticos, Ley electoral claramente imperfecta y necesitada de más de una pensada colectiva para su modificación, intereses personales, y otra serie de razones están detrás de esta interminable sesión continua.

Por ahora solo sabemos que el día 22 empezará la verdadera función, la del sometimiento a la investidura del presidente. También que el 23 votaremos y con seguridad no alcanzará la necesaria mayoría absoluta que está regulada. Que el día 25, por cierto día de Santiago apóstol, se volverá a repetir la votación debiendo en esta ocasión obtener más síes que noes.

A partir de ahí la incertidumbre. De no salir investido el candidato ese día el reloj se pone en marcha y dispondrá de dos meses para intentarlo las veces que haga falta y seguir negociando. De él dependerá en gran medida la duración de esta bochornosa sesión continua.


Sesión continua


Cando se celebraron as últimas eleccións xerais en España, fai xa máis de dous meses, nestas mesmas páxinas tiven oportunidade de escribir que tiña a seguridade de que o Presidente en funcións, Pedro Sánchez, non movería ficha nin daría ningún paso para someterse á sesión de investidura ata que terminase de realizar todos os posibles cambios de cromos que as eleccións municipais e autonómicas brindaríanlle. Xa estamos a ver que ese intercambio de gobernos e alcaldías está a ter algúns protagonistas e resultados ata agora impensables, o que se comproba citando soamente o exemplo de Navarra.

O que realmente non cheguei a imaxinar é que a dilación en poñer en marcha todos os mecanismos previstos tras esas eleccións puidese alcanzar o nivel de paralización no que nos atopamos. As Cortes Xerais constituídas pero sen funcionamento, o Goberno de España en funcións e unha, cada día máis posible, repetición electoral asomando polo horizonte.

O que resulta evidente é que Sánchez parece non ter présa pois á fin e ao cabo el atópase xa vivindo na Moncloa, o que desde un principio era e segue sendo a súa prioridade. O tempo segue xogando a favor dos seus intereses. Entre tanto e sen mover un dedo pasa a responsabilidade desta situación de paralización aos demais grupos entre os que as estratexias e movementos dalgúns parecen responder en maior medida a intereses partidistas e electorais, e en menor proporción ao interese xeral da Nación. 

Mentres na zona da dereita o espectáculo están a dalo algúns responsables de Cidadáns e Vox cos seus receos, cambios de rumbo constantes e algunhas saídas de ton, na parte esquerda a película vai de ver se finalmente Pablo Iglesias móntase ou non no coche oficial dalgún ministerio a cambio de prestar os votos da súa formación para que Sánchez sexa investido e a continuación entréguelle unha carteira ministerial, ou algunhas máis.

O espectáculo leva tempo resultando pousado e empeza a rozar o burlesco. Burla da política en minúsculas á Cidadanía con maiúsculas. 

É posible que esta situación non se deba a unha soa causa. Falta de cultura democrática, inmadurez dalgúns líderes políticos, Lei electoral claramente imperfecta e necesitada de máis dunha pensada colectiva para a súa modificación, intereses persoais, e outra serie de razóns están detrás desta interminable sesión continua.

Por agora só sabemos que o día 22 empezará a verdadeira función, a do sometemento á investidura do presidente. Tamén que o 23 votaremos e con seguridade non alcanzará a necesaria maioría absoluta que está regulada. Que o día 25, por certo día de Santiago apóstolo, volverá repetir a votación debendo nesta ocasión obter máis sies que nons.

A partir de aí a incerteza. De non saír investido o candidato ese día o reloxo ponse en marcha e dispoñerá de dous meses para tentalo as veces que faga falta e seguir negociando. Del dependerá en gran medida a duración desta bochornosa sesión continua.

miércoles, 26 de junio de 2019

Orgullosos de nuestro Rey

Hace unos días se conmemoraba el quinto aniversario de la proclamación como Rey de España de Su Majestad Don Felipe VI de Borbón. Un lustro en que diversos acontecimientos sociales y políticos no le han puesto nada fácil su trabajo, su labor diaria como Monarca.

Asumió la Corona en momentos muy delicados para la institución, consiguiendo en cinco años que la monarquía sea la institución más transparente y mejor valorada por los españoles. Esto no es casual ni fácil, sino fruto de su empeño, trabajo y austeridad.

Le ha tocado vivir situaciones inéditas y convulsas, con tres elecciones generales en cinco años, dos investiduras fallidas, una moción de censura o la declaración unilateral de independencia. A ello ha sabido dar oportunas respuestas contribuyendo con su actitud y determinación a la estabilidad de nuestra nación.

A pesar de ello y de su impecable trayectoria, el mayor rechazo le ha venido por parte de aquellos que solo buscan privilegios territoriales sobre el resto de los españoles, aquellos que buscan despiezar el Estado por medio de la aniquilación de la monarquía parlamentaria establecida en nuestra Constitución, un rechazo acrecentado en el momento en que Don Felipe defendió con firmeza el orden constitucional ante las amenazas de los independentistas catalanes.

Su labor desde entonces en Cataluña está siendo fundamental para contener ese desafío. Nada lo frena, ni los desprecios con que lo reciben las autoridades catalanas, ni las quemas de su fotografía, ni las protestas orquestadas. Nada, porque el Rey, nuestro Rey, es fiel a su juramento en defensa de las leyes que nos hemos dado todos los españoles. 

Así en su discurso de proclamación ante las Cortes generales pronunciado en el Congreso de los Diputados en la mañana de aquel 19 de junio de 2014, y que tuve el privilegio y honor de escuchar como diputado nacional por Lugo, ya era consciente de los momentos que se venían encima de su responsabilidad y nos decía: “A lo largo de mi vida mi fidelidad a la Constitución ha sido permanente, como irrenunciable ha sido y es mi compromiso con los valores en los que descansa nuestra convivencia democrática

Estoy convencido del papel fundamental que juega nuestro Rey, dentro de las atribuciones que le asigna la Constitución, en la defensa de la unidad de España. Lástima que los comportamientos y actitudes de algunos políticos no vayan en la misma dirección, priorizando sus ambiciones personales sobre el interés general, pactando con partidos que buscan destruir nuestra convivencia, cruzando las líneas rojas hasta ahora respetadas al pactar con fuerzas filoterroristas. 

Ese papel fundamental también quedaba plasmado en su discurso de fecha tan memorable, “mi convicción personal de que la monarquía parlamentaria puede y debe seguir prestando un servicio fundamental a España”.

Cuando se cumple un lustro de su proclamación somos muchos los españoles que deseamos expresar gratitud a nuestro Rey, gratitud por su trabajo diario sin flaquezas.

Felipe VI finalizaba aquel discurso con estas palabras: “Yo me siento orgulloso de los españoles y nada me honraría más que, con mi trabajo y esfuerzo diario, los españoles pudieran sentirse orgullosos de su nuevo Rey”. Pues yo soy uno de los muchos españoles que nos sentimos orgullosos de nuestro Rey.

Orgullosos do noso Rey

Hai uns días celebramos o quinto aniversario da proclamación como Rey de España da súa Maxestade Don Felipe VI de Borbón. Un lustro en que diversos acontecementos sociais e políticos non lle puxeron nada fácil o seu traballo, o seu labor diario como Monarca.

Asumiu a Coroa en momentos moi delicados para a institución, conseguindo en cinco anos que a monarquía sexa a institución máis transparente e mellor valorada polos españois. Isto non é casual nin fácil, senón froito do seu empeño, traballo e austeridade.

Tocoulle vivir situacións inéditas e convulsas, con tres eleccións xerais en cinco anos, dúas investiduras erradas, unha moción de censura ou a declaración unilateral de independencia. A iso soubo dar oportunas respostas contribuíndo coa súa actitude e determinación á estabilidade da nosa nación.

A pesar diso e da súa impecable traxectoria, o maior rexeitamento veulle por parte daqueles que só buscan privilexios territoriais sobre o resto dos españois, aqueles que buscan despiezar o Estado por medio da aniquilación da monarquía parlamentaria establecida na nosa Constitución, un rexeitamento acrecentado no momento en que Don Felipe defendeu con firmeza a orde constitucional #ante as ameazas dos independentistas cataláns.

O seu labor desde entón en Cataluña está a ser fundamental para conter ese desafío. Nada o frea, nin os desprezos con que o reciben as autoridades catalás, nin as queimas da súa fotografía, nin as protestas orquestradas. Nada, porque o Rey, o noso Rey, é fiel ao seu xuramento en defensa das leis que nos demos todos os españois. 

Así no seu discurso de proclamación #ante as Cortes xerais pronunciado no Congreso dos Deputados na mañá daquel 19 de xuño de 2014, e que tiven o privilexio e honra de escoitar como deputado nacional por Lugo, xa era consciente dos momentos que viñan encima da súa responsabilidade e dicíanos: “Ao longo da miña vida a miña fidelidade á Constitución foi permanente, como irrenunciable foi e é o meu compromiso cos valores nos que descansa a nosa convivencia democrática

Estou convencido do papel fundamental que xoga o noso Rey, dentro das atribucións que lle asigna a Constitución, na defensa da unidade de España. Mágoa que os comportamentos e actitudes dalgúns políticos non vaian na mesma dirección, priorizando as súas ambicións persoais sobre o interese xeral, pactando con partidos que buscan destruír a nosa convivencia, cruzando as liñas vermellas ata agora respectadas ao pactar con forzas filoterroristas. 

Ese papel fundamental tamén quedaba plasmado no seu discurso de data tan memorable, “a miña convicción persoal de que a monarquía parlamentaria pode e debe seguir prestando un servizo fundamental a España”.

Cando se cumpre un lustro da súa proclamación somos moitos os españois que desexamos expresar gratitude ao noso Rey, gratitude polo seu traballo diario sen fraquezas.

Felipe VI finalizaba aquel discurso con estas palabras: “Eu síntome orgulloso dos españois e nada me honraría máis que, co meu traballo e esforzo diario, os españois puidesen sentirse orgullosos do seu novo Rey”. Pois eu son un dos moitos españois que sentimos orgulloso do noso Rey.

miércoles, 12 de junio de 2019

Aprender de la Historia

Se acaba de conmemorar el 75 aniversario del episodio bélico conocido por todos como el desembarco de Normandía, el principio del fin de la II Guerra Mundial, en el que miles de soldados británicos, estadounidenses, y de otros países aliados dieron pasos de gigantes en el comienzo de la liberación de una Europa entonces oprimida y controlada por los nazis. Aquel episodio y los 12 largos meses que le siguieron permitirían que aquellas tropas jugaran un papel decisivo en la historia y que gracias a ellos hoy podamos vivir en paz y en libertad, lo que debe obligarnos a que estas gestas históricas nunca queden en el olvido.

Aquella mañana del 6 de junio de 1944 dejaron su vida sobre las playas y dunas de Normandía más de 4.000 jóvenes y entre ellos un gallego de 28 años, Manuel Otero, algo que muchos desconocíamos.

La semana pasada 16 jefes de gobierno estuvieron presentes en esa conmemoración y realizaron una declaración pública de rechazo a la guerra y de compromiso con la paz en Europa. De todas las contiendas siempre hay enseñanzas de las que aprender.

Mientras se celebraba ese espíritu de colaboración entre naciones que llevó a la gran victoria, la situación actual no nos ofrece esa deseada unidad europea, donde los intereses son dispares y el Brexit se manifiesta como el ejemplo más claro de nuestra debilidad.

Hoy son muchos los ciudadanos europeos que temen un colapso en las próximas décadas y por ello me gusta recordar aquellas palabras pronunciadas por el Primer Ministro Británico en 1946. Churchill dijo, “Si Europa se uniese para compartir su herencia común, no habría límite para la felicidad, la prosperidad y la gloria que sus 400 millones de habitantes podrían disfrutar”.

En ocasiones tengo la percepción de que estas gestas históricas, por su lejanía en el tiempo, por no haberlas vivido y sufrido en carne propia o porque han tenido más eco en la gran pantalla que en los centros de educación, pasan inadvertidas o son minusvaloradas, despreciando las enseñanzas que todos debemos obtener de la Historia, cuando lo deseable sería que todos sintiéramos la obligación de administrar la herencia que aquellos soldados y la heroica población civil nos dejaron. Tenemos la responsabilidad de mantener viva la memoria de esos acontecimientos.

¡Qué tristeza produce la ignorancia de unos y el desconocimiento de otros de aquellos episodios en los que la historia cambió el rumbo gracias a decisiones valientes y al sacrificio colectivo de muchas personas! Todo ello produce especial irritación cuando lo contrastamos con los momentos que vivimos actualmente en España donde el cortoplacismo y la falta de altura de miras produce estériles enfrentamientos políticos que se alejan del interés general y solo buscan la conquista de poderes a cualquier precio. Si a ello le sumamos las actuaciones de aquellos que mirándose al ombligo solo buscan la división territorial propia de las miopías nacionalistas, o el portazo para irse de la Europa común, estaremos caminado en sentido contrario al deseo de Churchill de unirnos para compartir la herencia común, y alejándonos de alcanzar la prosperidad de todos los europeos.

Una pena que no sepamos o no queramos aprender de la Historia.

Aprender da Historia

Acábase de conmemorar o 75 aniversario do episodio bélico coñecido por todos como o desembarco de Normandía, o principio do fin da II Guerra Mundial, no que miles de soldados británicos, estadounidenses, e doutros países aliados deron pasos de xigantes no comezo da liberación dunha Europa entón oprimida e controlada polos nazis. Aquel episodio e os 12 longos meses que lle seguiron permitirían que aquelas tropas xogasen un papel decisivo na historia e que grazas a eles hoxe podamos vivir en paz e en liberdade, o que debe obrigarnos a que estas xestas históricas nunca queden no esquecemento.

Aquela mañá do 6 de xuño de 1944 deixaron a súa vida sobre as praias e dunas de Normandía máis de 4.000 mozos e entre eles un galego de 28 anos, Manuel Otero, algo que moitos descoñeciamos.

A semana pasada 16 xefes de goberno estiveron presentes nesa conmemoración e realizaron unha declaración pública de rexeitamento á guerra e de compromiso coa paz en Europa. De todas as contendas sempre hai ensinos das que aprender.

Mentres se celebraba ese espírito de colaboración entre nacións que levou á gran vitoria, a situación actual non nos ofrece esa desexada unidade europea, onde os intereses son dispares e o Brexit maniféstase como o exemplo máis claro da nosa debilidade.

Hoxe son moitos os cidadáns europeos que temen un colapso nas próximas décadas e por iso gústame lembrar aquelas palabras pronunciadas polo Primeiro Ministro Británico en 1946. Churchill dixo, “Se Europa unísese para compartir a súa herdanza común, non habería límite para a felicidade, a prosperidade e a gloria que os seus 400 millóns de habitantes poderían gozar”.

En ocasións teño a percepción de que estas xestas históricas, pola súa distancia no tempo, por non vivilas e sufrido en carne propia ou porque tiveron máis eco na gran pantalla que nos centros de educación, pasan inadvertidas ou son minusvaloradas, desprezando os ensinos que todos debemos obter da Historia, cando o desexable sería que todos sentísemos a obrigación de administrar a herdanza que aqueles soldados e a heroica poboación civil deixáronnos. Temos a responsabilidade de manter viva a memoria deses acontecementos.

Que tristeza produce a ignorancia duns e o descoñecemento doutros daqueles episodios nos que a historia cambiou o rumbo grazas a decisións valentes e ao sacrificio colectivo de moitas persoas! Todo iso produce especial irritación cando o contrastamos cos momentos que vivimos actualmente en España onde o cortoplacismo e a falta de altura de miras produce estériles enfrontamentos políticos que se afastan do interese xeral e só buscan a conquista de poderes a calquera prezo. Se a iso sumámoslle as actuacións daqueles que mirándose ao embigo só buscan a división territorial propia das miopías nacionalistas, ou a portada para irse da Europa común, estaremos camiñado en sentido contrario ao desexo de Churchill de unirnos para compartir a herdanza común, e afastándonos de alcanzar a prosperidade de todos os europeos.

Unha pena que non saibamos ou non queiramos aprender da Historia.

miércoles, 29 de mayo de 2019

La triple división

Este domingo finalizaban 12 largos meses de campaña electoral desde la ya famosa moción de censura que arrebató el gobierno al Partido Popular. Desde entonces hasta estas últimas elecciones las estrategias de unos, los errores de otros y las carambolas omnipresentes en todos los resultados, han ido cambiando los colores del mapa político estatal, autonómico y municipal, dejando sinsabores y en muchos lugares sensaciones agridulces.

Si tuviese que resumir en tres líneas los últimos resultados diría que el Sanchismo resulta ganador, Podemos se derrite dejando a Pablo Iglesias agarrado al salvavidas de un posible ministerio y la suma del centro derecha salva los muebles, mientras que la amenaza separatista renueva sus fuerzas ante la irresponsable indiferencia de muchos.

Fuimos muchos los que dijimos en vísperas de las elecciones generales que había que plantearlas como si de elecciones locales se tratase porque su resultado sería de gran influencia en las siguientes, las de este pasado domingo. Y así resulto ser. La ola sanchista empujada por los vientos a favor de las generales propiciaron estos nuevos resultados.

En las europeas el populismo ve frenadas sus aspiraciones mientras durante semanas persistirá la incertidumbre sobre si Puigdemont y Junqueras conseguirán convertirse en eurodiputados y las consecuencias de ello en el juicio del Supremo y en la imagen internacional de España.

En Lugo una vez más la candidatura del Partido Popular resulta ganadora pero la fragmentación del voto del centro derecha no permite alcanzar la mayoría absoluta a la que siempre nos vemos obligados para poder gobernar. Victoria agridulce que vaticina 4 largos años con una alcaldesa castigada insuficientemente en las urnas a la que solo podrá sacar de su letargo invernal la espoleta del renovado BNG y de la buena oposición, constructiva y reivindicativa a favor de Lugo, que hará el grupo municipal popular.

Así las cosas el foco debe ponerse desde ya en el preocupante devenir de la XIII legislatura recién estrenada, donde con seguridad las reformas legislativas que impulse Sánchez y sus nuevos socios acarreará un notable incremento del gasto público con la consabida elevación de impuestos, lo que nos abocará a una nueva y dura crisis económica.

En este panorama, con las fuerzas políticas que conforman el espectro del centro derecha representadas en la medida que la Ley D´Hondt les asignó tras votar los españoles, cabe hacerse algunas preguntas. ¿Es necesaria la presencia de Vox en este escenario o su aportación causa el efecto contrario al pretendido?; ¿seguirá Ciudadanos obsesionado con superar al PP, el famoso y no conseguido “sorpasso”, o cambiará su estrategia para unir fuerzas con los populares?; ¿cabe albergar esperanzas de que mediante las necesarias reflexiones los tres partidos superen esta triple división y en un futuro próximo no obliguen a sus electores a optar por una de las tres opciones?

Sin duda alguna que durante los próximos 4 años estas y otras incógnitas deberán quedar resueltas para evitar que el incierto panorama que nos aguarda tenga dolorosas consecuencias más allá de esta legislatura. De la triple división todos deberíamos haber aprendido.

A tripla división

Este domingo finalizaban 12 longos meses de campaña electoral desde a xa famosa moción de censura que arrebatou o goberno ao Partido Popular. Desde entón ata estas últimas eleccións as estratexias duns, os erros doutros e as carambolas omnipresentes en todos os resultados, foron cambiando as cores do mapa político estatal, autonómico e municipal, deixando desgustos e en moitos lugares sensacións agridoces.

Se tivese que resumir en tres liñas os últimos resultados diría que o Sanchismo resulta gañador, Podemos se derrite deixando a Pablo Iglesias agarrado ao salvavidas dun posible ministerio e a suma do centro dereita salva os mobles, mentres que a ameaza separatista renova as súas forzas #ante a irresponsable indiferenza de moitos.

Fomos moitos os que dixemos en vésperas das eleccións xerais que había que expolas coma se de eleccións locais tratásese porque o seu resultado sería de gran influencia nas seguintes, as deste pasado domingo. E así resulto ser. A onda sanchista empuxada polos ventos a favor das xerais propiciaron estes novos resultados.

Nas europeas o populismo ve freadas as súas aspiracións mentres durante semanas persistirá a incerteza sobre se Puigdemont e Junqueras conseguirán converterse en eurodeputados e as consecuencias diso no xuízo do Supremo e na imaxe internacional de España.

En Lugo unha vez máis a candidatura do Partido Popular resulta gañadora pero a fragmentación do voto do centro dereita non permite alcanzar a maioría absoluta á que sempre nos vemos obrigados para poder gobernar. Vitoria agridoce que vaticina 4 longos anos cunha alcaldesa castigada insuficientemente nas urnas á que só poderá sacar do seu letargo invernal a espoleta do renovado BNG e da boa oposición, construtiva e reivindicativa a favor de Lugo, que fará o grupo municipal popular.

Así as cousas o foco debe poñerse desde xa no preocupante devir da XIII lexislatura recentemente estreada, onde con seguridade as reformas lexislativas que impulse Sánchez e os seus novos socios carrexará un notable incremento do gasto público coa consabida elevación de impostos, o que nos abocará a unha nova e dura crise económica.

Neste panorama, coas forzas políticas que conforman o espectro do centro dereita representadas na medida que a Lei D´ Hondt asignoulles tras votar os españois, cabe facerse algunhas preguntas. É necesaria a presenza de Vox neste escenario ou a súa achega causa o efecto contrario ao pretendido?; seguirá Cidadáns obsesionado con superar ao PP, o famoso e non conseguido “ sorpasso”, ou cambiará a súa estratexia para unir forzas cos populares?; cabe albergar esperanzas de que mediante as necesarias reflexións os tres partidos superen esta tripla división e nun futuro próximo non obriguen aos seus electores para optar por unha das tres opcións?

Sen ningunha dúbida que durante os próximos 4 anos estas e outras incógnitas deberán quedar resoltas para evitar que o incerto panorama que nos agarda teña dolorosas consecuencias máis aló desta lexislatura. Da tripla división todos deberiamos haber aprendido.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Cuatro años, cuatro letras

Desde estas mismas páginas cuando corría el mes de enero de este año y bajo el titulo “¿Hasta cuándo?” dedicaba mi reflexión a explicar como veía la situación de nuestra ciudad, Lugo.

Me hacia muchas preguntas, muchos “¿hasta cuando?”. Sobre la sangría de locales cerrados y sin actividad económica dentro de murallas, sobre la indiferencia ante el abandono visible de la ciudad monumental cuando uno camina por el adarve de la Muralla, sobre la parálisis en la maquinaria administrativa municipal que se manifiesta en interminables esperas en la tramitación de permisos o en la invisible presencia de la policía municipal donde siempre estuvo su sitio, en las calles. Sobre el por qué no se terminan las cosas que llevan años inacabadas, como la conexión del parque del Miño con el Rato, la dotación de la avenida Infanta Elena con cuatro carriles desde el Ceao sin interrupciones, el adecentamiento del entorno de la estación del tren, la conexión del nuevo puente con la ciudad, la aprobación definitiva del Plan de Urbanismo o la actualización del PEPRI, la ordenación inacabada del trafico, la puesta en marcha de un sistema que sustituya al de aparcamiento controlado del que solo quedan como muestra de la desidia municipal las maquinas expendedoras de los tickets desvalijadas y la imposibilidad de encontrar donde aparcar, y tantas otras muchas cosas inacabadas o ni siquiera iniciadas.

Estas y otras preguntas me las hago, se las hacen muchos lucenses, deseosos de que la falta de ideas y proyectos de ciudad, que denota falta de ilusión del gobierno municipal y que por momentos parece contagiarse a parte de la sociedad, deseosos como digo, dé paso a otras personas cargadas de ganas de hacer algo positivo por Lugo.

En estos primeros días de campaña he seguido con interés las candidaturas que concurren a las elecciones municipales y sus propuestas para sacar a Lugo de este largo letargo invernal. Conozco a Ramón Carballo y a las personas que forman su equipo. Personas cargadas de ilusión que no solamente buscan su oportunidad en la vida municipal, sino que tienen un proyecto sólido de ciudad. Que buscan terminar con esta situación y dedicar su tiempo y esfuerzo personal a recuperar el sentimiento de orgullo de lucenses que nunca debió dejarse evaporar.

Convencido de sus aciertos, con los errores que todos cometemos, convencido de su pasión por Lugo y de sus ganas por demostrar que otra forma mejor de gestionar la casa de todos los lucenses es posible, tendrán mi apoyo y el de una amplia mayoría de ciudadanos.

Los que tuvieron la oportunidad de continuar y culminar la transformación que Lugo experimentó en la década de los años 90 no lo hicieron, o no quisieron, especialmente en estos últimos cuatro años. Por estas y otras razones el próximo día 26, con nuestros votos, llegó el momento de cambiar a las personas que como única carta de presentación después de cuatro años lo único que han aportado ha sido poner cuatro letras en la entrada de Lugo, cuatro letras en cuatro años.

Catro anos, catro letras

Desde estas mesmas páxinas cando corría o mes de xaneiro deste ano e baixo o titulo “Ata cando?” dedicaba a miña reflexión para explicar como vía a situación da nosa cidade, Lugo.

Me cara a moitas preguntas, moitos “ata cando?”. Sobre a sangría de locais pechados e sen actividade económica dentro de murallas, sobre a indiferenza #ante o abandono visible da cidade monumental cando un camiña polo adarve da Muralla, sobre a parálise na maquinaria administrativa municipal que se manifesta en interminables esperas na tramitación de permisos ou na invisible presenza da policía municipal onde sempre estivo o seu sitio, nas rúas. Sobre o por que non se terminan as cousas que levan anos inacabadas, como a conexión do parque do Miño co Intre, a dotación da avenida Infanta Elena con catro carrís desde o Ceao sen interrupcións, a limpeza da contorna da estación do tren, a conexión da nova ponte coa cidade, a aprobación definitiva do Plan de Urbanismo ou a actualización do PEPRI, a ordenación inacabada do trafico, a posta en marcha dun sistema que substitúa ao de aparcamento controlado do que só quedan como mostra da desidia municipal as maquinas expendedoras dos tickets desvalixadas e a imposibilidade de atopar onde aparcar, e tantas outras moitas cousas inacabadas ou nin sequera iniciadas.

Estas e outras preguntas fágomas, fanllas moitos lucenses, desexosos de que a falta de ideas e proxectos de cidade, que denota falta de ilusión do goberno municipal e que por momentos parece contaxiarse a parte da sociedade, desexosos como digo, dea paso a outras persoas cargadas de ganas de facer algo positivo por Lugo.

Nestes primeiros días de campaña seguín con interese as candidaturas que concorren ás eleccións municipais e as súas propostas para sacar a Lugo deste longo letargo invernal. Coñezo a Ramón Carballo e ás persoas que forman o seu equipo. Persoas cargadas de ilusión que non soamente buscan a súa oportunidade na vida municipal, senón que teñen un proxecto sólido de cidade. Que buscan terminar con esta situación e dedicar o seu tempo e esforzo persoal a recuperar o sentimento de orgullo de lucenses que nunca debeu deixarse evaporar.

Convencido dos seus acertos, cos erros que todos cometemos, convencido da súa paixón por Lugo e das súas ganas por demostrar que outra forma mellor de xestionar a casa de todos os lucenses é posible, terán o meu apoio e o dunha ampla maioría de cidadáns.

Os que tiveron a oportunidade de continuar e culminar a transformación que Lugo experimentou na década dos anos 90 non o fixeron, ou non quixeron, especialmente neste últimos catro anos. Por estas e outras razóns o próximo día 26, cos nosos votos, chegou o momento de cambiar ás persoas que como única carta de presentación despois de catro anos o único que achegaron foi poñer catro letras na entrada de Lugo, catro letras en catro anos.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Pasou o que pasou

Parece obligado utilizar este espacio, dada la coincidencia de la publicación con la reciente celebración de la pasada jornada electoral, para dar a conocer mi opinión sobre lo acontecido, lo contrario podría interpretarse como una intención por mi parte de mirar para otro lado o de esconderme en momentos tan delicados para la formación política a la que pertenezco.

El domingo 29 en Lugo, y también en el resto de España, las urnas se llenaron de papeletas con las preferencias políticas de los ciudadanos. Vaya de entrada mi satisfacción por ello, siempre he mantenido la opinión de llamar a participar. Mi felicitación a los ganadores y a sus representantes en las nuevas Cortes. 

Pero también del resultado electoral hay que realizar las correspondientes lecturas, ya que los análisis los dejo para los expertos en la materia.

Durante toda la campaña electoral fuimos muchos los que avisamos de las consecuencias de dividir el voto entre las tres opciones enmarcadas en el espectro de centro derecha. Los motivos no eran caprichosos, ya que los criterios de obtención de escaños establecidos en la Ley electoral sabemos que castigan esa dispersión y sus letales consecuencias. Y así pasó lo que pasó, que en nuestra provincia de Lugo unos 30.000 votos destinados a formaciones políticas de ese entorno directamente competidor con el Partido Popular nos restaron representación y no sirvieron para que esos partidos obtuvieran representantes en el Congreso al no alcanzar el porcentaje mínimo requerido. Lo que pasó en Lugo, extrapolado a otras provincias de España, contribuyó a la importante bajada de mi partido nivel nacional.

Seguramente esta no fue la única causa de la perdida de representación. Existieron mensajes del miedo intencionadamente lanzados desde otras formaciones que posiblemente calaron en parte del electorado. También errores propios de comunicación o de estrategia. Y como no, pocos apoyos desde los medios de comunicación en general, que en algunos casos parecían más bien altavoces de la política del gobierno y de sus mensajes electorales.

Todo ello no son excusas para justificar la derrota electoral, derrota contundente que exige respuestas de trabajo y análisis también rigurosos. Son algunas de las razones por las que las esperanzas de recuperar el gobierno y aplicar las políticas que ayuden a salir a España de la situación de inseguridad y parálisis que vive desde hace unos meses, tengan que esperar a mejor ocasión. Mientras tanto rigurosa oposición y velar porque esta provincia no quede al margen de los planes del Gobierno.

Como en 1986 cuando en el Parlamento de Galicia se produjeron acontecimientos insólitos en el intento de derrocar al presidente Albor por un grupo de conselleiros entre los que se encontraba Xosé Luis Barreiro, el desaparecido Iglesias Corral explicaba lo acontecido en su intervención parlamentaria diciendo: “Non insistan vostedes en buscar oscuras causas para explicar a situación política actual. Aquí pasou o que pasou”, pues aquí y ahora el pasado domingo, también “pasou o que pasou”.

Pasou o que pasou

Parece obrigado utilizar este espazo, dada a coincidencia da publicación coa recente celebración da pasada xornada electoral, para dar a coñecer a miña opinión sobre o acontecido, o contrario podería interpretarse como unha intención pola miña banda de mirar para outro lado ou de esconderme en momentos tan delicados para a formación política á que pertenzo.

O domingo 29 en Lugo, e tamén no resto de España, as urnas enchéronse de papeletas coas preferencias políticas dos cidadáns. Vaia de entrada a miña satisfacción por iso, sempre mantiven a opinión de chamar a participar. A miña felicitación aos gañadores e aos seus representantes nas novas Cortes. 

Pero tamén do resultado electoral hai que realizar as correspondentes lecturas, xa que as análises déixoos para os expertos na materia.

Durante toda a campaña electoral fomos moitos os que avisamos das consecuencias de dividir o voto entre as tres opcións enmarcadas no espectro de centro dereita. Os motivos non eran caprichosos, xa que os criterios de obtención de escanos establecidos na Lei electoral sabemos que castigan esa dispersión e as súas letais consecuencias. E así pasou o que pasou, que na nosa provincia de Lugo uns 30.000 votos destinados a formacións políticas desa contorna directamente competidora co Partido Popular restáronnos representación e non serviron para que eses partidos obtivesen representantes no Congreso ao non alcanzar a porcentaxe mínima requirida. O que pasou en Lugo, extrapolado a outras provincias de España, contribuíu á importante baixada do meu partido nivel nacional.

Seguramente esta non foi a única causa da perdida de representación. Existiron mensaxes do medo intencionadamente lanzados desde outras formacións que posiblemente calaron en parte do electorado. Tamén erros propios de comunicación ou de estratexia. E como non, poucos apoios desde os medios de comunicación en xeral, que nalgúns casos parecían máis ben altofalantes da política do goberno e das súas mensaxes electorais.

Todo iso non son escusas para xustificar a derrota electoral, derrota contundente que esixe respostas de traballo e análises tamén rigorosas. Son algunhas das razóns polas que as esperanzas de recuperar o goberno e aplicar as políticas que axuden a saír a España da situación de inseguridade e parálise que vive desde hai uns meses, teñan que esperar a mellor ocasión. Mentres tanto rigorosa oposición e velar porque esta provincia non quede á marxe dos plans do Goberno.

Como en 1986 cando no Parlamento de Galicia producíronse acontecementos insólitos no intento de derrocar ao presidente Albor por un grupo de conselleiros entre os que se atopaba Xosé Luís Barreiro, as desaparecido Igrexas Curral explicaba o acontecido na súa intervención parlamentaria dicindo: “Non insistan vostedes en buscar escuras causas para explicar a situación política actual. Aquí pasou ou que pasou”, pois aquí e agora o pasado domingo, tamén “pasou ou que pasou”.