miércoles, 27 de diciembre de 2023

Ferias y Mercados

Acabo de regresar de la tradicional feria del Capón de Vilalba y con satisfacción he comprobado que lejos de perder fuerza gana en cantidad y calidad tanto de producto como en el número de visitantes. Sin duda un gran escaparate para dar salida a productos que podríamos calificar de artesanos por la manera en que se crían estos animales y que no parece correr peligro de terminarse, a pesar de las dificultades que atraviesan nuestros habitantes del medio rural, un medio con gran potencial pero frecuentemente minusvalorado, cuando no olvidado.

A mi regreso me incorporo a una tertulia radiofónica que tiene como escenario el interior de la Plaza de Abastos, y vuelvo a comprobar la variedad y calidad de cuantos productos se venden en sus puestos.

Metidos en la tertulia hablamos de nuestros agricultores, pescadores y productores en general, de nuestro sector primario, un potencial que no acaba de alcanzar el reconocimiento y el valor que merece. El tema merece su enfoque.

Coincidimos en la necesidad de contar con más campañas institucionales que animen a la compra de nuestros pescados, carnes, quesos… que se reduzca el IVA de estos, que se facilite el relevo generacional de pescadores y agricultores, ya que hoy en día son cada vez más los que no cuentan con quien continue lo que levantaron con mucho esfuerzo y sacrificios personales.

Pero, sobre otras consideraciones, considero y así lo expongo, que hacen falta dos cosas de manera prioritaria si queremos de verdad que nuestro medio rural no siga vaciándose poco a poco: ingresos dignos para quienes lo trabajan y eliminación de mucha de la burocracia que convierte en casi imposible cumplir con los cientos de normas, decretos, leyes, ordenes ministeriales y otras disposiciones que obligan a cualquiera a necesitar los servicios de asesores y gestorías para no estar expuestos a sanciones o poder solicitar algún tipo de subvención o ayuda.

Sobre lo primero, el pagar de manera adecuada lo que cuesta producir cada litro de leche, cada kilo de patatas, capturar nuestras merluzas o bonitos, puede y debe controlarse porque para ello se cuenta con mecanismos legales como la Ley de la Cadena Alimentaria, que, con muchas imperfecciones, contempla no pagar por debajo de los costes de producción. Sin ello, y por muchas campañas institucionales que hagan, la sangría despobladora de nuestras zonas rurales es imparable.

Pero además alguien debe empezar a replantearse la reversión de la tendencia que durante los últimos tiempos ha llevado a burocratizar en exceso todas las administraciones y con ello los trámites que en ellas nos vemos obligados a realizar. Agricultores, ganaderos y pescadores se han visto obligados a conocer y cumplir cientos de normas, europeas, nacionales o autonómicas que exigen contar con medidos digitales en sus lugares de trabajo y conocimientos que no están al alcance de todos, o a pagar asesoramientos que reducen todavía más sus exiguos beneficios, cuando los hay.

Por ello nuestras ferias y mercados, para seguir siendo el escaparate de nuestros productos de calidad, requieren de la adopción de medidas como las aquí apuntadas, de lo contrario pronto desaparecerán o se convertirán en puestos de venta de productos procedentes de otros países lejanos, sin los controles laborales o sanitarios que aquí les exigimos. 


Feiras e Mercados

Acabo de regresar da tradicional feira do Capón de Vilalba e con satisfacción comprobei que lonxe de perder forza gaña en cantidade e calidade tanto de produto como no número de visitantes. Sen dúbida un gran escaparate para dar saída a produtos que poderiamos cualificar de artesáns pola maneira en que se crían estes animais e que non parece correr perigo de terminarse, a pesar das dificultades que atravesan os nosos habitantes do medio rural, un medio con gran potencial pero frecuentemente minusvalorado, cando non esquecido.

Ao meu regreso incorpórome a un faladoiro radiofónico que ten como escenario o interior da Praza de Abastos, e volvo comprobar a variedade e calidade de cuantos produtos véndense nos seus postos.

Metidos no faladoiro falamos dos nosos agricultores, pescadores e produtores en xeral, do noso sector primario, un potencial que non acaba de alcanzar o recoñecemento e o valor que merece. O tema merece o seu enfoque.

Coincidimos na necesidade de contar con máis campañas institucionais que animen á compra dos nosos peixes, carnes, queixos… que se reduza o IVE destes, que se facilite a substitución xeracional de pescadores e agricultores, xa que hoxe en día son cada vez máis os que non contan con quen continúe o que levantaron con moito esforzo e sacrificios persoais.

Pero, sobre outras consideracións, considero e así o expoño, que fan falta dúas cousas de maneira prioritaria se queremos de verdade que o noso medio rural non siga baleirándose aos poucos: ingresos dignos para quen o traballa e eliminación de moita da burocracia que converte en case imposible cumprir cos centos de normas, decretos, leis, ordenes ministeriais e outras disposicións que obrigan a calquera a necesitar os servizos de asesores e xestorías para non estar expostos a sancións ou poder solicitar algún tipo de subvención ou axuda.

Sobre o primeiro, o pagar de maneira adecuada o que custa producir cada litro de leite, cada quilo de patacas, capturar as nosas pescadas ou bonitos, pode e debe controlarse porque para iso cóntase con mecanismos legais como a Lei da Cadea Alimentaria, que, con moitas imperfeccións, contempla non pagar por baixo dos custos de produción. Sen iso, e por moitas campañas institucionais que fagan, a sangría despoboadora das nosas zonas rurais é imparable.

Pero ademais alguén debe empezar a reformularse a reversión da tendencia que durante os últimos tempos levou a burocratizar en exceso todas as administracións e con iso os trámites que nelas vémonos obrigados a realizar. Agricultores, gandeiros e pescadores víronse obrigados a coñecer e cumprir centos de normas, europeas, nacionais ou autonómicas que esixen contar con medidos dixitais nos seus lugares de traballo e coñecementos que non están ao alcance de todos, ou a pagar asesoramentos que reducen aínda máis os seus exiguos beneficios, cando os hai.

Por iso as nosas feiras e mercados, para seguir sendo o escaparate dos nosos produtos de calidade, requiren da adopción de medidas como as aquí apuntadas, pola contra pronto desaparecerán ou se converterán en postos de venda de produtos procedentes doutros países afastados, sen os controis laborais ou sanitarios que aquí lles esiximos. 

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Luces y sombras

Cada año nos anuncian antes la llegada de unas fechas que, además de entrañables y de un especial significado para los cristianos, adquieren un matiz más comercial. Una de las maneras de anunciarnos esta llegada consiste en la iluminación ornamental de calles y plazas de nuestras ciudades, y es aquí donde hoy pongo el enfoque de mi cámara.

En mi opinión se está rozando el ridículo con la competición abierta entre ciudades para ver quién enciende antes sus luces, quién instala el árbol más alto o quién ilumina con más millones de bombillas led.

El récord de ese ridículo, al menos para este humilde observador, lo ostenta el alcalde de la ciudad de Vigo, que cada año convierte en una multitudinaria manifestación el momento del encendido navideño, no sólo por la puesta en escena, sino por sus declaraciones: que si queda inaugurada la Navidad en el planeta, que si se verá el resplandor desde Nueva York... Todo un ejemplo de hasta dónde se puede llegar por mantener o incrementar la popularidad en una sociedad que valora más estas actuaciones que la gestión de los problemas diarios de los ciudadanos, o las serias molestias que causan las aglomeraciones y los ruidos que soportan los vecinos durante dos meses, las sombras de esas luces.

Parece que el ejemplo está cundiendo y aquí en Lugo hemos podido ver como nuestra Diputación Provincial, para poner en funcionamiento su modesto alumbrado en la fachada del edificio, organizaba un acto en la calle San Marcos para que su presidente pulsara el botón del encendido como quien envía un cohete al espacio. Otras instituciones lo hacen también con actos públicos y algunos con chocolatadas incluidas.

No crean que estoy en contra de poner ambiente festivo en las calles en estas fechas, ni de las luces, ni de todo aquello que contribuya a animar y con ello favorecer la vida afectiva y comercial. No lo estoy. Pero sí que lo estoy en las formas y las maneras de priorizar estos circos por encima de las verdaderas necesidades, dentro de la gestión diaria de unas instituciones teóricamente dedicadas a resolver los problemas de los ciudadanos.

Es una pena que esa competición entre ciudades no se produzca en otros ámbitos como las infraestructuras urbanísticas, culturales o sociales. Sería en estos asuntos donde más luces cabría poner, luces de las que adolecen algunos que asumen responsabilidades de gobierno, no de las de led.

Cuando nos fijemos en las luces que iluminan estos días nuestras calles por Navidad, acordémonos también de las sombras que las llenan durante el resto del año. Sombras que significan carencias, falta de sentido común o de sensibilidad para saber priorizar los recursos que las administraciones obtienen de los impuestos a sus ciudadanos.

Hablando de luces y de sombras, hoy, que es el día de Santa Lucía, patrona de la vista, le pediré que conceda a cuantos nos gobiernan mejor vista para detectar esas necesidades y carencias ciudadanas y para que las competiciones entre ciudades lo sean para ver quien consigue eliminar más sombras, y no de las que provocan los árboles, que de esas ya sabemos que cada día quedan menos.


Luces e sombras

Cada ano anúnciannos antes a chegada dunhas datas que, ademais de entrañables e dun especial significado para os cristiáns, adquiren un matiz máis comercial. Unha das maneiras de anunciarnos esta chegada consiste na iluminación ornamental de rúas e prazas das nosas cidades, e é aquí onde hoxe poño o enfoque do meu cámara.

Na miña opinión estase rozando o ridículo coa competición aberta entre cidades para ver quen acende antes as súas luces, quen instala a árbore máis alta ou quen ilumina con máis millóns de lámpadas led.

O récord dese ridículo, polo menos para este humilde observador, osténtao o alcalde da cidade de Vigo, que cada ano converte nunha multitudinaria manifestación o momento do aceso do Nadal, non só pola posta en escena, senón polas súas declaracións: que se queda inaugurada o Nadal no planeta, que se se verá o resplandor desde Nova York... Todo un exemplo de ata onde se pode chegar por manter ou incrementar a popularidade nunha sociedade que valora máis estas actuacións que a xestión dos problemas diarios dos cidadáns, ou as serias molestias que causan as aglomeracións e os ruídos que soportan os veciños durante dous meses, as sombras desas luces.

Parece que o exemplo está a render e aquí en Lugo puidemos ver como nosa Deputación Provincial, para poñer en funcionamento a súa modesta iluminación na fachada do edificio, organizaba un acto en cálea San Marcos para que o seu presidente pulsase o botón do aceso como quen envía un foguete ao espazo. Outras institucións fano tamén con actos públicos e algúns con chocolatadas incluídas.

Non crean que estou en contra de poñer ambiente festivo nas rúas nestas datas, nin das luces, nin de todo aquilo que contribúa a animar e con iso favorecer a vida afectiva e comercial. Non o estou. Pero si que o estou nas formas e as maneiras de priorizar estes circos por encima das verdadeiras necesidades, dentro da xestión diaria dunhas institucións teoricamente dedicadas a resolver os problemas dos cidadáns.

É unha pena que esa competición entre cidades non se produza noutros ámbitos como as infraestruturas urbanísticas, culturais ou sociais. Sería nestes asuntos onde máis luces cabería poñer, luces das que adoecen algúns que asumen responsabilidades de goberno, non das de led.

Cando nos fixemos nas luces que iluminan estes días as nosas rúas polo Nadal, acordémonos tamén das sombras que as enchen durante o resto do ano. Sombras que significan carencias, falta de sentido común ou de sensibilidade para saber priorizar os recursos que as administracións obteñen dos impostos aos seus cidadáns.

Falando de luces e de sombras, hoxe, que é o día de Santa Lucía, patroa da vista, pedireille que conceda a cuantos gobérnannos mellor vista para detectar esas necesidades e carencias cidadás e para que as competicións entre cidades sexano para ver quen consegue eliminar máis sombras, e non das que provocan as árbores, que desas xa sabemos que cada día quedan menos.

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Protagonistas anónimos

Cuando salgo o regreso a mi casa desde el centro de Lugo procuro atravesar la Plaza del Campo y sus calles aledañas. No me canso de fijarme en los diferentes detalles que están a la vista de todos cuantos quieran apreciarlos.

Pero en esta ocasión no he podido evitar, al enfocar mis ojos hacia las numerosas casas vacías, especialmente sus plantas bajas, recordar una idea que por el año 2007 tuve la osadía de proponer. Y digo osadía por el rechazo que en aquella ocasión tuvo entre propios y extraños.

La cuestión es que ese enfoque a esos locales vacíos o abandonados desde hace décadas confluyó en mi cabeza con dos noticias que por estos días leí en la prensa. Las recuerdo para ustedes.

Una de ellas nos hablaba de un joven llamado Álvaro, que con solo 16 años se ha convertido en gran artesano fabricando zocas, cestos, y diferentes utensilios tradicionales de las labores del campo en Galicia. Empezó con 14 años y para que sus trabajos sean conocidos los divulga a través de las redes sociales, realizando una importante labor de puesta en valor de aspectos importantes de nuestra cultura gallega. Álvaro Pin nació en Lugo y realiza sus trabajos artesanos en sus talleres de Castroverde y Castro de Rei.

La otra noticia que me vino a la memoria tiene que ver con otro artesano, pero que en esta ocasión ponía fin a su vida profesional por jubilación. Después de más de doscientos años un taller de gaitas y requintas situado en A Estrada se aproxima a su cierre. Joaquín Riobó, como así se llama el reconocido artesano, fabrica instrumentos muy valorados por los músicos, y había comenzado, como Álvaro, muy joven, con 17 años, y en este mes cierra su taller.

La osadía de la que les hablaba tiene que ver con estos dos ejemplos, porque lo que propuse en aquella ocasión al ayuntamiento de Lugo fue convertir muchos de los locales vacíos situados en nuestro casco histórico en talleres donde artesanos de los diferentes oficios que forman parte del amplio catálogo cultural de nuestra tierra pudieran trabajar algunos días, abiertos al público para que también pudieran vender sus obras de arte a los lucenses y a cuantos nos visitan.

Una manera de contribuir a dar vida a un casco histórico necesitado de actividad al tiempo que se contribuiría a facilitar a nuestros artesanos su trabajo y su labor de divulgación, tan valorada fuera y en ocasiones ignorada en casa.

Aquella idea se llamó “Lugo ciudad de los oficios” y seguramente que cuando se rechazó sería porque mi idea no merecía la atención de quienes por entonces regían los destinos de esta ciudad.

Pero hoy, cuando pienso en estos dos artesanos, uno dando sus primeros pasos y el otro finalizando su trayectoria laboral, no voy a volver a insistir en aquella propuesta, pero sí que propongo a quienes les corresponda que cuando piensen en otorgar reconocimientos, distinciones, premios o cosas similares, cuestión que durante el año es frecuente en nuestras ciudades, se acuerden de Pin y de Riobó, y de otros que como ellos deberían ser los verdaderos protagonistas de esos reconocimientos y así dejar de ser protagonistas anónimos.

Protagonistas anónimos

Cando saio ou regreso á miña casa desde o centro de Lugo procuro atravesar a Praza do Campo e as súas rúas contiguas. Non me canso de fixarme nos diferentes detalles que están á vista de todos cuantos queiran aprecialos.

Pero nesta ocasión non puiden evitar, ao enfocar os meus ollos cara ás numerosas casas baleiras, especialmente as súas plantas baixas, lembrar unha idea que polo ano 2007 tiven a ousadía de propoñer. E digo ousadía polo rexeitamento que naquela ocasión tivo entre propios e estraños.

A cuestión é que ese enfoque a eses locais baleiros ou abandonados desde hai décadas confluíu na miña cabeza con dúas noticias que por estes días lin na prensa. As recordo para vostedes.

Unha delas falábanos dun mozo chamado Álvaro, que con só 16 anos converteuse en gran artesán fabricando zocas, cestos, e diferentes utensilios tradicionais dos labores do campo en Galicia. Empezou con 14 anos e para que os seus traballos sexan coñecidos divúlgaos a través das redes sociais, realizando un importante labor de posta en valor de aspectos importantes da nosa cultura galega. Álvaro Pin naceu en Lugo e realiza os seus traballos artesáns nos seus talleres de Castroverde e Castro de Rei.

A outra noticia que me veu á memoria ten que ver con outro artesán, pero que nesta ocasión poñía fin á súa vida profesional por xubilación. Despois de máis de douscentos anos un taller de gaitas e requintas situado na Estrada aproxímase ao seu peche. Joaquín Riobó, como así se chama o recoñecido artesán, fabrica instrumentos moi valorados polos músicos, e comezara, como Álvaro, moi novo, con 17 anos, e neste mes pecha o seu taller.

A ousadía da que lles falaba ten que ver con estes dous exemplos, porque o que propuxen naquela ocasión ao concello de Lugo foi converter moitos dos locais baleiros situados no noso centro histórico en talleres onde artesáns dos diferentes oficios que forman parte do amplo catálogo cultural da nosa terra puidesen traballar algúns días, abertos ao público para que tamén puidesen vender as súas obras de arte aos lucenses e a cuantos visítannos.

Unha maneira de contribuír a dar vida a un centro histórico necesitado de actividade á vez que se contribuiría a facilitar aos nosos artesáns o seu traballo e o seu labor de divulgación, tan valorada fóra e en ocasións ignorada en casa.

Aquela idea chamouse “Lugo cidade dos oficios” e seguramente que cando se rexeitou sería porque a miña idea non merecía a atención de quen por entón rexían os destinos desta cidade.

Pero hoxe, cando penso nestes dous artesáns, un dando os seus primeiros pasos e o outro finalizando a súa traxectoria laboral, non vou volver a insistir naquela proposta, pero si que propoño a quen lles corresponda que cando pensen en outorgar recoñecementos, distincións, premios ou cousas similares, #cuestión que durante o ano é frecuente nas nosas cidades, acórdense de Pin e de Riobó, e doutros que como eles deberían ser os verdadeiros protagonistas deses recoñecementos e así deixar de ser protagonistas anónimos.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Las miradas

Me había propuesto seriamente no enfocar mis artículos hacia los asuntos relacionados con la política que nos envuelve, pero los acontecimientos de los últimos días son de tal calado y gravedad que, coincidiendo la publicación de esta semana con la sesión de investidura, no encuentro excusa para no enfocar este asunto desde mi humilde perspectiva.

Estoy delante del teclado después de haber acudido, como cientos de miles de personas en todas las capitales de provincia de España, a multitudinarios actos de repulsa a los acuerdos alcanzados entre quienes tienen como objetivo terminar con nuestra convivencia democrática y quien tiene la obligación de defenderla, pero ha renunciado a ello, haciéndonos pagar un alto precio para perpetuarse en el poder. 

En la concentración celebrada este domingo en Lugo no pude evitar que vinieran a mi memoria las imágenes de otra concentración ciudadana en esa misma plaza, pero con algo más de 19 años de distancia en el tiempo, en marzo de 2004. Posiblemente serían las dos únicas ocasiones en las que, en una ciudad como Lugo, poco dada a las grandes manifestaciones, esa plaza se abarrotaba y se quedaba pequeña.

Ambas situaciones guardan similitudes, pero también notables diferencias, y unas y otras se percibían en las miradas de cuantos estuvimos en ellas. 

En 2004 nos convocó un terrible atentado terrorista en varios trenes de Madrid en vísperas de unas elecciones generales, mientras que ahora, en 2023, los motivos para las protestas los han provocado otro tipo de acciones que, no siendo comparables, sí revisten gravedad por atentar contra la libertad, quebrar la convivencia entre todos los españoles, alentar la división y la concesión de privilegios a una parte, además de alcanzar acuerdos con aquellos partidos con los que Sánchez nos dijo que nunca acordaría nada. Pero ya se sabe que no nos mintió, solamente "cambió de opinión".

Hace esos años, las miradas en esta plaza lucense eran de personas en estado de shock, que tratábamos de digerir una barbarie, un acto terrorista de extrema gravedad. Este pasado domingo las miradas transmitían repulsa a los incalificables acuerdos de una persona que, teniendo la responsabilidad de proteger a los españoles de aquellos que solo buscan romper la convivencia, ha cedido todo lo que le han pedido con tal de satisfacer su ego personal y mantenerse en el poder a pesar de haber perdido unas elecciones.

Además de las miradas estaban los comentarios. Que cómo se atreve a pedirle al Partido Popular “cordura y mesura” quien parece haber enloquecido a la vista de su comportamiento. Que cómo puede decirnos que evitemos el abrazo del oso con la ultraderecha quien se ha abrazado a osos grandes y peligrosos como los de Bildu o los independentistas catalanes. Que cómo le dice al PP que acepte el resultado de las urnas cuando ha sido este partido el vencedor en las elecciones…

Sólo deseo que las próximas miradas que nos crucemos en las plazas de España sean las de la satisfacción por el final de esta pesadilla.


As miradas

Propuxérame seriamente non enfocar os meus artigos cara aos asuntos relacionados coa política que nos envolve, pero os acontecementos dos últimos días son de tal calado e gravidade que, coincidindo a publicación desta semana coa sesión de investidura, non atopo escusa para non enfocar este asunto desde a miña humilde perspectiva.

Estou diante do teclado despois de acudir, como centos de miles de persoas en todas as capitais de provincia de España, a multitudinarios actos de repulsa aos acordos alcanzados entre quen ten como obxectivo terminar coa nosa convivencia democrática e quen ten a obrigación de defendela, pero renunciou a iso, facéndonos pagar un alto prezo para perpetuarse no poder. 

Na concentración celebrada este domingo en Lugo non puiden evitar que viñesen á miña memoria as imaxes doutra concentración cidadá nesa mesma praza, pero con algo máis de 19 anos de distancia no tempo, en marzo de 2004. Posiblemente serían as dúas únicas ocasións nas que, nunha cidade como Lugo, pouco dada ás grandes manifestacións, esa praza abarrotábase e quedaba pequena.

Ambas as situacións gardan similitudes, pero tamén notables diferenzas, e unhas e outras se percibían nas miradas de cuantos estivemos nelas. 

En 2004 convocounos un terrible atentado terrorista en varios trens de Madrid en vésperas dunhas eleccións xerais, mentres que agora, en 2023, os motivos para as protestas provocáronos outro tipo de accións que, non sendo comparables, si revisten gravidade por atentar contra a liberdade, crebar a convivencia entre todos os españois, alentar a división e a concesión de privilexios a unha parte, ademais de alcanzar acordos con aqueles partidos cos que Sánchez díxonos que nunca acordaría nada. Pero xa se sabe que non nos mentiu, soamente "cambiou de opinión".

Hai eses anos, as miradas nesta praza lucense eran de persoas en estado de shock, que tratabamos de dixerir unha barbarie, un acto terrorista de extrema gravidade. Este pasado domingo as miradas transmitían repulsa aos incalificables acordos dunha persoa que, tendo a responsabilidade de protexer aos españois daqueles que só buscan romper a convivencia, cedeu todo o que lle pediron con tal de satisfacer o seu ego persoal e manterse no poder a pesar de perder unhas eleccións.

Ademais das miradas estaban os comentarios. Que como se atreve a pedirlle ao Partido Popular “cordura e mesura” quen parece tolear á vista do seu comportamento. Que como pode dicirnos que evitemos o abrazo do oso coa ultradereita quen se abrazou a osos grandes e perigosos como os de Bildu ou os independentistas cataláns. Que como lle di ao PP que acepte o resultado das urnas cando foi este partido o vencedor nas eleccións…

Só desexo que as próximas miradas que nos crucemos nas prazas de España sexan as da satisfacción polo final deste pesadelo.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

La marginación digital

Como escribí en la presentación de esta nueva columna, lo cotidiano, lo que nos rodea a diario, será lo que capte más mi atención. Así, este primer enfoque lo hago sobre una escena cada día más frecuente en nuestras calles.

Seguramente que todos hemos presenciado las dificultades que algunos ciudadanos, casi todos de edad avanzada, padecen al tratar de realizar alguna gestión en los cajeros situados a las puertas de las entidades bancarias. Las defectuosas pantallas que al sol son ilegibles, los fallos en los lectores láser de recibos, los tiempos reducidos para elegir la opción deseada antes de que la pantalla vuelva a la casilla de salida, la presión de saberse observado por los que guardan cola detrás y muy cerca, o las dificultades de visión o movilidad por su edad son sólo algunos ejemplos de una escena cada día más frecuente en nuestras calles.

Siendo muchos los ejemplos a los que podría acudir para poner negro sobre blanco en este preocupante comportamiento, he acudido al de los cajeros por su cercanía y frecuencia de uso. Además,porque presenta una dificultad añadida a la hora de querer ser solidarios o de querer ayudar a la persona que está en dificultades al operar en un cajero, que no es otra que el acceso a la información que aparece en la pantalla. Hablamos de su dinero, de sus saldos, de la cantidad que retira o pretende ingresar. Son materias muy delicadas a lo que podemos añadir los fraudes, los engaños, o los asaltos en plena calle a las personas que los utilizan. 

Pero también hay más situaciones de marginación o exclusión, como la que se produce por parte de las administraciones en las gestiones a que nos obligan. Hoy sin un teléfono móvil, sin un ordenador, sin certificados digitales, sin claves PIN, sin paciencia y tiempo para permanecer largos periodos de tiempo al teléfono marcando y eligiendo opciones que nos acaben llegando, con mucha suerte, al departamento o a la persona que pueda ayudarnos a resolver nuestra gestión, es imposible sobrevivir. Dar por natural que todo el mundo puede tener acceso a esos terminales es mucho suponer y no deja de ser un claro ejemplo de marginación y exclusión social. A ello hay que sumarle la implantación de la cita previa, que era provisional y parece que se queda para siempre.

Resulta muy preocupante que la llamada brecha digital (más bien una zanja) margine de manera clara a quienes no se han educado en la era de las nuevas tecnologías, agravado por el hecho de que las administraciones públicas y algunas entidades han incrementado de manera exponencial sus servicios telemáticos y digitales al tiempo que han reducido la atención personal, también llamada presencial. A todo ello cabría añadir los largos plazos para resolver una petición, más de 40 días para poder renovar un DNI.

Somos muchos los que, sin renunciar al avance de las nuevas tecnologías, valoramos y elegimos cada día más aquellos servicios prestados por personas, el trato cara a cara frente alde pulsaruna tecla en el cajero o en el teléfono eligiendolas diferentes opciones que nos ofrece una grabación, para acabar colgando sin resolver nuestro problema.

La marginación social provocada en una parte de la población, por el empleo abusivo y discriminatorio de las herramientas digitales queda enfocada. Ahora como sociedad deberíamos hacer algo más.

A marxinación dixital

Como escribín na presentación desta nova columna, o cotián, o que nos rodea a diario, será o que capte máis a miña atención. Así, este primeiro enfoque fágoo sobre unha escena cada día máis frecuente nas nosas rúas.

Seguramente que todos presenciamos as dificultades que algúns cidadáns, case todos de idade avanzada, padecen ao tratar de realizar algunha xestión nos caixeiros situados ás portas das entidades bancarias. As defectuosas pantallas que ao sol son ilexibles, os fallos no lectores láser de recibos, os tempos reducidos para elixir a opción desexada antes de que a pantalla volva á casa de saída, a presión de saberse observado polos que gardan cola detrás e moi preto, ou as dificultades de visión ou mobilidade pola súa idade son só algúns exemplos dunha escena cada día máis frecuente nas nosas rúas.

Sendo moitos os exemplos aos que podería acudir para poñer negro sobre branco neste preocupante comportamento, acudín ao dos caixeiros pola súa proximidade e frecuencia de uso. Ademais,porque presenta unha dificultade engadida á hora de querer ser solidarios ou de querer axudar á persoa que está en dificultades ao operar nun caixeiro, que non é outra que o acceso á información que aparece na pantalla. Falamos do seu diñeiro, dos seus saldos, da cantidade que retira ou pretende ingresar. Son materias moi delicadas ao que podemos engadir as fraudes, os enganos, ou os asaltos en plena rúa ás persoas que os utilizan. 

Pero tamén hai máis situacións de marxinación ou exclusión, como a que se produce por parte das administracións nas xestións a que nos obrigan. Hoxe sen un teléfono móbil, sen un computador, sen certificados dixitais, sen claves PIN, sen paciencia e tempo para permanecer longos períodos de tempo ao teléfono marcando e elixindo opcións que nos acaben chegando, con moita sorte, ao departamento ou á persoa que poida axudarnos a resolver a nosa xestión, é imposible sobrevivir. Dar por natural que todo o mundo pode ter acceso a eses terminais é moito supoñer e non deixa de ser un claro exemplo de marxinación e exclusión social. A iso hai que sumarlle a implantación da cita previa, que era provisional e parece que queda para sempre.

Resulta moi preocupante que a chamada fenda dixital (máis ben unha gabia) marxine de maneira clara a quen non se educaron na era das novas tecnoloxías, agravado polo feito de que as administracións públicas e algunhas entidades incrementaron de maneira exponencial os seus servizos telemáticos e dixitais á vez que reduciron a atención persoal, tamén chamada presencial. A todo iso cabería engadir os longos prazos para resolver unha petición, máis de 40 días para poder renovar un DNI.

Somos moitos os que, sen renunciar ao avance das novas tecnoloxías, valoramos e eliximos cada día máis aqueles servizos prestados por persoas, o trato cara a cara fronte alde pulsaruna tecla no caixeiro ou no teléfono eligiendolas diferentes opcións que nos ofrece unha gravación, para acabar colgando sen resolver o noso problema.

A marxinación social provocada nunha parte da poboación, polo emprego abusivo e discriminatorio das ferramentas dixitais queda enfocada. Agora como sociedade deberiamos facer algo máis.

miércoles, 18 de octubre de 2023

ENFOCANDO - Imágenes y palabras


Con este artículo comienza una nueva etapa de colaboración en las páginas del diario El Progreso de Lugo. Suele ser frecuente que los artículos publicados se hagan bajo un titular o reseña y ello me ha obligado a pensar cuál sería el que mejor se adaptaría a lo que en este y sucesivos artículos quiero transmitir.

Para ello comencé por pensar en mis aficiones y concretamente en una de ellas, la fotografía. Desde muy joven sentí atracción por las cámaras y por realizar fotos, además de completar el proceso que por entonces incluyó el revelado de la película y de las copias en papel.

De las cámaras donde todo era manual y con un único objetivo, pasando por las réflex con diferentes lentes y automatismos, hasta la llegada del mundo digital y los móviles de última generación equipados con potentes y precisas cámaras de fotos, la evolución tecnológica no ha estado nunca reñida con la creatividad y las decisiones del fotógrafo que es quien decide qué, cuándo y cómo enfocar las imágenes.

Si una buena foto requiere captar con precisión el momento, un artículo también exige lograr transmitir con palabras los pensamientos de quien lo escribe.

He decidido agrupar mis artículos bajo el título general de “Enfocando” porque al igual que me ocurre cuando fotografío algo o a alguien, cuando escribo y trato de contar algo me gusta que sean cosas sobre las que he puesto el enfoque personal, el objetivo apuntando hacia lo que llama mi atención, y hacerlo de manera nítida.

La fotografía y la escritura guardan muchas similitudes. Ambas transmiten emociones, una con la imagen y la otra con la palabra, en ocasiones de manera complementaria. Así ocurre cuando una noticia, artículo o libro, se acompaña de imágenes o fotografías.

El presente caso carecerá de fotos de apoyo a las ideas y pensamientos que aquí les haga llegar, lo que comparta en estas líneas solo contendrá palabras, frases que tratarán de reflejar y transmitir lo que captaría mi atención y fotografiaría de resultar interesante.

He de reconocer que, entre ambas opciones, me resulta más sencillo transmitir con imágenes que con palabras, quizás por esa afición muy temprana a la fotografía. Pero también he de decirles que el ejercicio periódico de escribir y publicar ha resultado ser algo similar a una terapia, una obligación de opinar en público, un esfuerzo por no callar, al menos parcialmente, lo que uno piensa, consciente de que hasta ahora lo hacía al tiempo que ocupaba responsabilidades públicas, que representaba a todos los ciudadanos en la sede de la soberanía nacional.

En esta nueva etapa, habiendo finalizado voluntariamente mi vida de servicio público, quiero que la política no sea el centro de estos enfoques. En estas líneas lo cotidiano, lo que nos rodea a diario, será lo que capte más mi atención y pienso que serán muchos los que lo agradezcan. Lo pienso así entre otras razones por el grado de crispación y permanente enfrentamiento verbal que a diario vemos, escuchamos y leemos en las herramientas que nos cuentan lo que acontece a nivel local, nacional y también en el resto del mundo.

Una crispación que todavía no parece haber tocado techo y con la que me niego a colaborar. Al contrario, procuraré reducirla en todo lo que esté en mi mano.


ENFOCANDO
Imaxes e palabras

Con este artigo comeza unha nova etapa de colaboración nas páxinas do diario O Progreso de Lugo. Adoita ser frecuente que os artigos publicados se fagan baixo un titular ou recensión e iso obrigoume a pensar cal sería o que mellor se adaptaría ao que en leste e sucesivos artigos quero transmitir.

Para iso comecei por pensar nas miñas afeccións e concretamente nunha delas, a fotografía. Desde moi novo sentín atracción polas cámaras e por realizar fotos, ademais de completar o proceso que por entón incluíu o revelado da película e das copias en papel.

Das cámaras onde todo era manual e cun único obxectivo, pasando polas réflex con diferentes lentes e automatismos, ata a chegada do mundo dixital e os móbiles de última xeración equipados con potentes e precisas cámaras de fotos, a evolución tecnolóxica non estivo nunca rifada coa creatividade e as decisións do fotógrafo que é quen decide que, cando e como enfocar as imaxes.

Se unha boa foto require captar con precisión o momento, un artigo tamén esixe lograr transmitir con palabras os pensamentos de quen o escribe.

Decidín agrupar os meus artigos baixo o título xeral de “Enfocando” porque do mesmo xeito que me ocorre cando fotografo algo ou a alguén, cando escribo e trato de contar algo me gusta que sexan cousas sobre as que puxen o enfoque persoal, o obxectivo apuntando cara ao que chama a miña atención, e facelo de maneira nítida.

A fotografía e a escritura gardan moitas similitudes. Ambas transmiten emocións, unha coa imaxe e a outra coa palabra, en ocasións de maneira complementaria. Así ocorre cando unha noticia, artigo ou libro, acompáñase de imaxes ou fotografías.

O presente caso carecerá de fotos de apoio ás ideas e pensamentos que aquí lles faga chegar, o que comparta nestas liñas só conterá palabras, frases que tratarán de reflectir e transmitir o que captaría a miña atención e fotografaría de resultar interesante.

Hei de recoñecer que, entre ambas as opcións, resúltame máis sinxelo transmitir con imaxes que con palabras, quizais por esa afección moi temperá á fotografía. Pero tamén hei de dicirlles que o exercicio periódico de escribir e publicar resultou ser algo similar a unha terapia, unha obrigación de opinar en público, un esforzo por non calar, polo menos parcialmente, o que un pensa, consciente de que ata o de agora o facía á vez que ocupaba responsabilidades públicas, que representaba a todos os cidadáns na sede da soberanía nacional.

Nesta nova etapa, finalizando voluntariamente a miña vida de servizo público, quero que a política non sexa o centro destes enfoques. Nestas liñas o cotián, o que nos rodea a diario, será o que capte máis a miña atención e penso que serán moitos os que o agradezan. Pénsoo así entre outras razóns polo grao de crispación e permanente enfrontamento verbal que a diario vemos, escoitamos e lemos nas ferramentas que nos contan o que acontece a nivel local, nacional e tamén no resto do mundo.

Unha crispación que aínda non parece tocar teito e coa que me nego a colaborar. Ao contrario, procurarei reducila en todo o que estea na miña man.

miércoles, 21 de junio de 2023

Cuidar a las personas

El pasado fin de semana se constituyeron la práctica totalidad de las nuevas corporaciones locales en España. Me coincidió con la entrega de diplomas a la promoción del máster en fisioterapia pediátrica que cursó una de mis hijas, y allí estuvimos. Durante esa ceremonia pudimos escuchar a representantes del claustro académico y de los propios alumnos, y los mensajes fueron coincidentes.

Es muy importante ser humildes en todas las facetas de la vida y especialmente en aquellas profesiones donde el trato con las personas es la principal actividad. También tener claras las metas que uno persigue para no desviarse del camino cuando surjan opciones tentadoras, alguno las denominó “puestazos”, que te aparten de tu vocación.

Tener claro los orígenes de cada uno, para no olvidarlos, y mantener los pies en el suelo, fueron igualmente recomendaciones compartidas por los futuros profesionales que de aquellas aulas salieron.

Y finalmente, por limitar el número de ejemplos, me pareció muy procedente que se incidiera en la importancia de cuidar de manera exquisita al paciente, a la persona a la que van a tratar y ayudar.

Todas estas recomendaciones valdrían para los ediles que el sábado, al mismo tiempo que los jóvenes que se graduaban, adquirían su acta de concejal o alcalde en los diferentes rincones, pueblos y ciudades españolas.

En los salones de plenos de los ayuntamientos los deseos de la mayoría también coincidían en gobernar para todos, mejorar la calidad de vida de los vecinos, atender sus demandas a pie de calle y un largo etcétera. Una lista de buenos deseos que, con el paso de las semanas y en muchos casos, se irán reduciendo o incumpliendo. Casi siempre ha sido así.

¡Cuántas dosis de humildad son necesarias en la política actual, en la que sobran las muestras diarias de soberbia! ¡Cuánta falta de vocación de servicio, que es como concibo la política! ¡Cuánta falta de poner los pies en el suelo y dejar de especular con los sueños de todos!

La política se encuentra contaminada por la inmediatez de obtener resultados, por otorgar más importancia a comunicarse por medio de las redes sociales que por el trato directo con las personas, con los vecinos. También por la crispación y el enfrentamiento entre los colores políticos, más empeñados en marcar diferencias que en buscar lo que nos une.

Este clima, unido al largo periodo de crispación y división entre españoles propiciado por la política que viene practicando el Gobierno de España, me lleva a la última de las reflexiones escuchadas en el acto académico que les comentaba: cuidar de manera exquisita al paciente, en el caso de la política al ciudadano, a las personas.

Cuidar significa velar por dar respuestas eficaces a las principales preocupaciones de los ciudadanos, el coste de los alimentos, las hipotecas, las oportunidades laborales, la educación y la sanidad de calidad, en definitiva, velar por ofrecer calidad de vida, desterrando de la política la demagogia, el autobombo y las divisiones entre los que piensan de una manera o de otra. Cuidar a tus vecinos, a tu ciudad.


Coidar ás persoas

A pasada fin de semana constituíronse a práctica totalidade das novas corporacións locais en España. Coincidiume coa entrega de diplomas á promoción do máster en fisioterapia pediátrica que cursou unha das miñas fillas, e alí estivemos. Durante esa cerimonia puidemos escoitar a representantes do claustro académico e dos propios alumnos, e as mensaxes foron coincidentes.

É moi importante ser humildes en todas as facetas da vida e especialmente naquelas profesións onde o trato coas persoas é a principal actividade. Tamén ter claras as metas que un persegue para non desviarse do camiño cando xurdan opcións tentadoras, algún as denominou “postazos”, que che aparten da túa vocación.

Ter claro as orixes de cada un, para non esquecelos, e manter os pés no chan, foron igualmente recomendacións compartidas polos futuros profesionais que daquelas aulas saíron.

E finalmente, por limitar o número de exemplos, pareceume moi procedente que se incidise na importancia de coidar de maneira exquisita ao paciente, á persoa á que van tratar e axudar.

Todas estas recomendacións valerían para os edís que o sábado, ao mesmo tempo que os mozos que se graduaban, adquirían a súa acta de concelleiro ou alcalde nos diferentes recunchos, pobos e cidades españolas.

Nos salóns de plenos dos concellos os desexos da maioría tamén coincidían en gobernar para todos, mellorar a calidade de vida dos veciños, atender as súas demandas a pé de rúa e un longo etcétera. Unha lista de bos desexos que, co paso das semanas e en moitos casos, iranse reducindo ou incumprindo. Case sempre foi así.

Cantas doses de humildade son necesarias na política actual, na que sobran as mostras diarias de soberbia! Canta falta de vocación de servizo, que é como concibo a política! Canta falta de poñer os pés no chan e deixar de especular cos soños de todos!

A política atópase contaminada pola inmediatez de obter resultados, por outorgar máis importancia a comunicarse por medio das redes sociais que polo trato directo coas persoas, cos veciños. Tamén pola crispación e o enfrontamento entre as cores políticas, máis empeñados en marcar diferenzas que en buscar o que nos une.

Este clima, unido ao longo período de crispación e división entre españois propiciado pola política que vén practicando o Goberno de España, lévame á última das reflexións escoitadas no acto académico que lles comentaba: coidar de maneira exquisita ao paciente, no caso da política ao cidadán, ás persoas.

Coidar significa velar por dar respostas eficaces ás principais preocupacións dos cidadáns, o custo dos alimentos, as hipotecas, as oportunidades laborais, a educación e a sanidade de calidade, en definitiva, velar por ofrecer calidade de vida, desterrando da política a demagoxia, o autobombo e as divisións entre os que pensan dunha maneira ou doutra. Coidar aos teus veciños, á túa cidade.

miércoles, 7 de junio de 2023

Dejar de estar

Siempre se ha dicho que es importante saber estar, pero pienso que es igual de importante saber dejar de estar, saber cuándo llega tu momento para cada cosa, o para dejar de hacer lo que se venía haciendo durante años.

Corría el mes de enero de 1990 cuando Manuel Fraga, al frente del primer gobierno que formaba en Galicia, después de una incontestable victoria en las urnas, me designaba para ocupar la Secretaría General de la Conselleria de Agricultura, Gandería e Montes, como entonces se llamaba.

En mayo de 1991 dejé Santiago para formar parte de la candidatura del Partido Popular al Ayuntamiento de Lugo, en el número 3, detrás de Tomás Notario y Paco Cacharro. Durante los siguientes 4 años me hice cargo como primer teniente de alcalde de las concejalías de Economía y de Medio Ambiente. En 1995 encabecé la lista de mi partido al Ayuntamiento de Lugo y resulté elegido alcalde por mayoría absoluta, desempeñando lo mejor que pude y supe mi función hasta las siguientes elecciones de 1999 en las que no volví a presentarme.

Tras un tiempo fuera de la actividad política, en agosto de 2001 me incorporé a la Secretaría General de la Agencia Gallega de Desarrollo Rural que acababa de crearse en Santiago y allí trabajé hasta que, en marzo de 2004, Mariano Rajoy me pidió formar parte de las listas al Congreso por la provincia de Lugo. Desde aquel año y hasta el próximo 17 de agosto y de manera ininterrumpida, he desempeñado mi labor como diputado y portavoz de pesca del Grupo Parlamentario Popular.

Hasta aquí la cronología resumida de mi actividad política, sin entrar en enjuiciamientos y valoraciones que pienso que corresponde hacer a los demás.

He procurado saber estar en todos esos lugares, sin perder nunca la perspectiva de los motivos por los que llegaba a ellos. En primer lugar, porque había un Partido y unas personas que lo dirigían que me propusieron y me dieron la oportunidad de figurar en las listas que posteriormente los ciudadanos eligieron en las urnas.

En segundo lugar, porque miles de lucenses confiaron en mi Partido y posiblemente algunos también en mí, para que los representase y trabajase por mejorar sus vidas y las de sus pueblos y ciudades.

Han sido años intensos, cargados de muchos acontecimientos históricos y en los que desde el gobierno o la oposición mi máxima ha sido, y todavía lo es, ayudar, facilitar, apoyar, empujar todos y cada uno de los proyectos vitales de los lucenses. También las reivindicaciones de todas las mujeres y los hombres que de manera dura y sacrificada trabajan en la mar y en la cadena mar-industria, tan importante en nuestra tierra.

Les dejo a ustedes la valoración de mi empeño en el momento de hacer balance, en este momento de cierta despedida, en el que he decidido dejar el Congreso y seguir ayudando desde fuera. Dejar de estar en la política de manera presenciar, pero sin dejar esa vocación de ayuda que es como siempre he concebido la política.

En el momento de dejar de estar, sólo me restan palabras de gratitud a los dirigentes del Partido Popular que confiaron en mí en cada momento de esta trayectoria, a todos los ciudadanos que me apoyaron con sus votos o su aliento, a todos mis compañeros de este ilusionante proyecto político y a mis amigos. Pero de manera muy especial a mi mujer y a mis hijas que a pesar de las muchas ausencias siempre me comprendieron y apoyaron.

Espero haber acertado y haber sabido estar, y ahora, saber dejar de estar.


Deixar de estar

Sempre se dixo que é importante saber estar, pero penso que é igual de importante saber deixar de estar, saber cando chega o teu momento para cada cousa, ou para deixar de facer o que viña facendo durante anos.

Corría o mes de xaneiro de 1990 cando Manuel Fraga, á fronte do primeiro goberno que formaba en Galicia, despois dunha incontestable vitoria nas urnas, designábame para ocupar a Secretaría Xeral da Consellería de Agricultura, Gandería e Montes, como entón se chamaba.

En maio de 1991 deixei Santiago para formar parte da candidatura do Partido Popular ao Concello de Lugo, no número 3, detrás de Tomás Notario e Paco Cacharro. Durante os seguintes 4 anos fíxenme cargo como primeiro tenente de alcalde das concellerías de Economía e de Medio Ambiente. En 1995 encabecei a lista do meu partido ao Concello de Lugo e resultei elixido alcalde por maioría absoluta, desempeñando o mellor que puiden e souben a miña función ata as seguintes eleccións de 1999 nas que non volvín presentarme.

Tras un tempo fóra da actividade política, en agosto de 2001 incorporeime á Secretaría Xeral da Axencia Galega de Desenvolvemento Rural que acababa de crearse en Santiago e alí traballei ata que, en marzo de 2004, Mariano Rajoy pediume formar parte das listas ao Congreso pola provincia de Lugo. Desde aquel ano e ata o próximo 17 de agosto e de maneira ininterrompida, desempeñei o meu labor como deputado e portavoz de pesca do Grupo Parlamentario Popular.

Ata aquí a cronoloxía resumida da miña actividade política, sen entrar en axuizamentos e valoracións que penso que corresponde facer aos demais.

Procurei saber estar en todos eses lugares, sen perder nunca a perspectiva dos motivos polos que chegaba a eles. En primeiro lugar, porque había un Partido e unhas persoas que o dirixían que me propuxeron e déronme a oportunidade de figurar nas listas que posteriormente os cidadáns elixiron nas urnas.

En segundo lugar, porque miles de lucenses confiaron no meu Partido e posiblemente algúns tamén en min, para que os representase e traballase por mellorar as súas vidas e as dos seus pobos e cidades.

Foron anos intensos, cargados de moitos acontecementos históricos e nos que desde o goberno ou a oposición a miña máxima foi, e aínda o é, axudar, facilitar, apoiar, empuxar todos e cada un dos proxectos vitais dos lucenses. Tamén as reivindicacións de todas as mulleres e os homes que de maneira dura e sacrificada traballan na mar e na cadea mar-industria, tan importante na nosa terra.

Déixolles a vostedes a valoración do meu empeño no momento de facer balance, neste momento de certa despedida, no que decidín deixar o Congreso e seguir axudando desde fóra. Deixar de estar na política de maneira presenciar, pero sen deixar esa vocación de axuda que é como sempre concibín a política.

No momento de deixar de estar, só me restan palabras de gratitude aos dirixentes do Partido Popular que confiaron en min en cada momento desta traxectoria, a todos os cidadáns que me apoiaron cos seus votos ou o seu alento, a todos os meus compañeiros deste ilusionante proxecto político e aos meus amigos. Pero de maneira moi especial á miña muller e ás miñas fillas que a pesar das moitas ausencias sempre me comprenderon e apoiaron.

Espero haber acertado e saber estar, e agora, saber deixar de estar.

miércoles, 10 de mayo de 2023

Reflexionar más tiempo

Lo que ocurre en nuestra calle, en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestra provincia, en nuestra tierra o en nuestra nación siempre debería ser motivo de una reflexión diaria. No hacerlo conlleva el riesgo de olvidar aquellas cosas que nos decepcionan, enfadan y, en ocasiones contadas, nos satisfacen. Una dinámica en que el bombardeo de noticias y acontecimientos, unido a las estrategias de comunicación de algunos gobernantes, donde un escándalo tapa al siguiente, un disparate al otro… busca que resulte imposible realizar un ejercicio de memoria que abarque lo ocurrido durante un mandato de cuatro años.

Por ello lo recomendable es reflexionar con frecuencia sobre las cuestiones que nos agradan o decepcionan de las personas en las que en su día depositamos nuestra confianza para gobernar.

Mi particular reflexión abarca las conductas de los responsables políticos de aquellas formaciones que también concurren a las municipales en mi ciudad, en este caso mi partido, el Partido Popular, y el actual gobierno del PSOE y el BNG. Omito las siglas de aquellos a los que las previsiones no otorgan representación alguna.

Al margen de las simpatías personales que cada uno pueda sentir por los candidatos, no debemos olvidar a que formaciones pertenecen y cuáles son sus ideologías y actos. “Por sus frutos los conoceréis” nos dice el evangelio.

En Lugo sus frutos son mas bien escasos cuando no verdaderas chapuzas. Me vienen a mi particular reflexión las gestiones interminables e interminadas para poner en marcha un auditorio que costó más de 20 millones, las disputas internas para culpar al socio de gobierno del fracaso de un carril bici condenado a replantearse en muchos de sus tramos, la incapacidad de poner en funcionamiento instalaciones municipales vinculadas con la hostelería como la cafetería del Parque o la prevista en la vieja cárcel, el sainete de la temperatura de las Caldas incumpliendo normativas sanitarias, las obras de peatonalización poco estudiadas, ejecutadas ignorando las propuestas de vecinos y comerciantes de la zona y acometidas a toda prisa en vísperas de las elecciones porque si no lo hacen se pierden fondos europeos, o el anuncio de estos días de que no van a poder garantizar enterrar a los que fallezcan en estas fechas por falta de personal. Son sólo algunos ejemplos del amplio catálogo de los frutos de este gobierno municipal de coalición que me gustaría tuviese sus días contados.

Finalmente, un apunte sobre las coaliciones, incluyendo el panorama nacional. En España estamos comprobando los resultados, Podemos roto y éstos a la gresca con sus socios socialistas. Un gabinete, un consejo de ministros donde las tensiones y discrepancias son diarias y se mantendrán así hasta su ruptura unas semanas antes de las elecciones generales.

En Lugo la coalición también muestra síntomas semejantes. Las culpas de los problemas, véase el carril bici, se pasan de unos a los otros, llegando a discrepar en cómo respetar y recibir la presencia de nuestro Rey en visita a la ciudad.

Son sólo unos pequeños apuntes para que, cuando le toque decidir en quién deposita su confianza para regir los destinos de esta ciudad, no espere a la jornada de reflexión, no se limite a pensarlo en un solo día. Vaya recordando todo lo que hemos vivido durante estos últimos años y valore si le conviene una coalición de los que no son capaces de ganar individualmente, o darle la oportunidad a quien según todas las encuestas encabeza la lista que más votos recibirá.

La jornada de reflexión llegará, pero la reflexión conviene hacerla durante más tiempo. 


Reflexionar máis tempo

O que ocorre na nosa rúa, no noso barrio, na nosa cidade, na nosa provincia, na nosa terra ou na nosa nación sempre debería ser motivo dunha reflexión diaria. Non facelo conleva o risco de esquecer aquelas cousas que nos decepcionan, enfadan e, en ocasións contadas, satisfannos. Unha dinámica en que o bombardeo de noticias e acontecementos, unido ás estratexias de comunicación dalgúns gobernantes, onde un escándalo tapa ao seguinte, un disparate ao outro… busca que resulte imposible realizar un exercicio de memoria que abarque o ocorrido durante un mandato de catro anos.

Por iso o recomendable é reflexionar con frecuencia sobre as cuestións que nos agradan ou decepcionan das persoas nas que no seu día depositamos a nosa confianza para gobernar.

A miña particular reflexión abarca as condutas dos responsables políticos daquelas formacións que tamén concorren ás municipais na miña cidade, neste caso o meu partido, o Partido Popular, e o actual goberno do PSOE e o BNG. Omito as siglas daqueles aos que as previsións non outorgan representación algunha.

Á marxe das simpatías persoais que cada un poida sentir polos candidatos, non debemos esquecer a que formacións pertencen e cales son as súas ideoloxías e actos. “Polos seus froitos coñecerédelos” dinos o evanxeo.

En Lugo os seus froitos son mais ben escasos cando non verdadeiras chapuzas. Véñenme á miña particular reflexión as xestións interminables e interminadas para poñer en marcha un auditorio que custou máis de 20 millóns, as disputas internas para culpar ao socio de goberno do fracaso dun carril bici condenado a reformularse en moitos dos seus tramos, a incapacidade de poñer en funcionamento instalacións municipais vinculadas coa hostalería como a cafetería do Parque ou a prevista no vello cárcere, o sainete da temperatura das Caldas incumprindo normativas sanitarias, as obras de peonalización pouco estudadas, executadas ignorando as propostas de veciños e comerciantes da zona e acometidas a fume de carozo en vésperas das eleccións porque se non o fan pérdense fondos europeos, ou o anuncio destes días de que non van poder garantir enterrar aos que falezan nestas datas por falta de persoal. Son só algúns exemplos do amplo catálogo dos froitos deste goberno municipal de coalición que me gustaría tivese os seus días contados.

Finalmente, un apuntamento sobre as coalicións, incluíndo o panorama nacional. En España estamos a comprobar os resultados, Podemos roto e estes á gresca cos seus socios socialistas. Un gabinete, un consello de ministros onde as tensións e discrepancias son diarias e manteranse así ata a súa ruptura unhas semanas antes das eleccións xerais.

En Lugo a coalición tamén mostra síntomas semellantes. As culpas dos problemas, véxase o carril bici, pásanse duns aos outros, chegando a discrepar en como respectar e recibir a presenza do noso Rey en visita á cidade.

Son só uns pequenos apuntamentos para que, cando lle toque decidir en quen deposita a súa confianza para rexer os destinos desta cidade, non espere á xornada de reflexión, non se limite a pensalo nun só día. Vaia lembrando todo o que vivimos durante estes últimos anos e valore se lle convén unha coalición dos que non son capaces de gañar individualmente, ou darlle a oportunidade a quen segundo todas as enquisas encabeza a lista que máis votos recibirá.

A xornada de reflexión chegará, pero a reflexión convén facela durante máis tempo. 

miércoles, 26 de abril de 2023

Gestión

El pasado miércoles en el Congreso escuchamos al presidente Sánchez presumir de buen gestor y así dejó frases como: “las políticas progresistas gestionan mejor la economía que el neoliberalismo de la derecha”, o “frente al ruido y la desinformación, nosotros gestión, gestión y gestión”.

Lugo, donde gobierna su partido y tiene en su alcaldesa una gran admiradora de su persona y de sus políticas, es el mejor ejemplo de la gestión de la que presumen, y con unos pocos ejemplos espero que queden convencidos de ello.

¿Hablamos de éxito en la gestión si hablamos de los locales propiedad del Concello destinados a cafeterías? Existen varios, aunque los más representativos por ubicación y popularidad podrían ser la cafetería del Parque Rosalía y la todavía cerrada situada en el edificio de la vieja cárcel donde las vistas apuntan a ser apetecibles, o la ubicada en las instalaciones de ese museo subterráneo, el MIHL, que tampoco llegó a aponerse en servicio. Ejemplos de la nefasta gestión del gobierno municipal incapaz de sacar a concurso en condiciones atractivas de mercado la explotación de locales que seguramente contarían con gran afluencia de ciudadanos.

A pocos días de unas elecciones municipales y después de años gobernando, las prisas por demostrar gestión en asuntos que estuvieron durmiendo en los cajones de sus despachos hacen que parezca que recobran luz, pero sólo es venta electoral. Véase la demolición del mastodóntico proyecto urbanístico conocido por el Garañón. El logro, por lo visto, es tirar abajo una de las vergonzosas imágenes del urbanismo más incomprensible y especulador, que nació a la sombra de un gobierno del PSOE, se desarrolló con la concesión de licencias por ese gobierno, declaradas ilegales, y ahora se pretende finiquitar como un logro y como si aquí no hubiese pasado nada, de nuevo bajo un gobierno socialista. Otro gran ejemplo de esa gestión que tendrá un coste todavía por determinar y que pagaremos de nuestros bolsillos los lucenses, pero que ahora en campaña electoral pretenderán rentabilizar como éxito de gestión.

Si algo gestionan bien son el ruido y la protesta contra los proyectos de otras administraciones para dotar de infraestructuras necesarias a Lugo. Está pasando con una iniciativa de la Xunta de Galicia. Años reivindicando completar una ronda a Lugo y cuando el gobierno gallego aprueba un proyecto para construir la denominada Ronda Este, socialistas y nacionalistas desentierran el hacha de guerra y argumentan daños medioambientales irreparables. Supongo que todos los proyectos son mejorables y con diálogo se deberían solucionar sus carencias, pero uno se pregunta dónde estaban todas estas personas y sus voces tan criticas cuando se levantaron los gigantescos muros de hormigón en las orillas del río Miño para construir el último puente.

Gestionar bien no es gastar fondos europeos a toda prisa porque se terminan los plazos y no se pueden perder. Es lo que va a ocurrir con las anunciadas obras de peatonalización que evidencian falta de planificación y daños irreparables para el centro de Lugo, como ya ocurrió con el carril bici o con edificios supuestamente ecológicos y sin uso conocido.

Frente al ruido y la desinformación, nosotros gestión” dicen los socialistas. Espero que, en mayo, cuando las urnas nos convoquen podamos, con poco ruido y mucha información, cambiar a los gestores de nuestra querida ciudad.

Xestión

O pasado mércores no Congreso escoitamos ao presidente Sánchez presumir de bo xestor e así deixou frases como: “as políticas progresistas xestionan mellor a economía que o neoliberalismo da dereita”, ou “fronte ao ruído e a desinformación, nós xestión, xestión e xestión”.

Lugo, onde goberna o seu partido e ten na súa alcaldesa unha gran admiradora da súa persoa e das súas políticas, é o mellor exemplo da xestión da que presumen, e cuns poucos exemplos espero que queden convencidos diso.

Falamos de éxito na xestión se falamos da locais propiedade do Concello destinados a cafeterías? Existen varios, aínda que os máis representativos por localización e popularidade poderían ser a cafetería do Parque Rosalía e a aínda pechada situada no edificio do vello cárcere onde as vistas apuntan a ser apetecibles, ou a situada nas instalacións dese museo subterráneo, o MIHL, que tampouco chegou a aponerse en servizo. Exemplos da nefasta xestión do goberno municipal incapaz de sacar a concurso en condicións atractivas de mercado a explotación de locais que seguramente contarían con gran afluencia de cidadáns.

A poucos días dunhas eleccións municipais e despois de anos gobernando, as présas por demostrar xestión en asuntos que estiveron a durmir nos caixóns dos seus despachos fan que pareza que recobran luz, pero só é venda electoral. Véxase a demolición do mastodóntico proxecto urbanístico coñecido polo Garañón. O logro, polo visto, é tirar abaixo una das vergoñosas imaxes do urbanismo máis incomprensible e especulador, que naceu á sombra dun goberno do PSOE, desenvolveuse coa concesión de licenzas por ese goberno, declaradas ilegais, e agora preténdese finiquitar como un logro e coma se aquí non pasase nada, de novo baixo un goberno socialista. Outro gran exemplo desa xestión que terá un custo aínda por determinar e que pagaremos dos nosos petos os lucenses, pero que agora en campaña electoral pretenderán rendibilizar como éxito de xestión.

Se algo xestionan ben son o ruído e a protesta contra os proxectos doutras administracións para dotar de infraestruturas necesarias a Lugo. Está a pasar cunha iniciativa da Xunta de Galicia. Anos reivindicando completar unha rolda a Lugo e cando o goberno galego aproba un proxecto para construír a denominada Rolda Leste, socialistas e nacionalistas desentierran o machada de guerra e argumentan danos ambientais irreparables. Supoño que todos os proxectos son mellorables e con diálogo deberíanse solucionar as súas carencias, pero uno pregúntase onde estaban todas estas persoas e as súas voces tan criticas cando se levantaron os xigantescos muros de formigón nas beiras do río Miño para construír a última ponte.

Xestionar ben non é gastar fondos europeos a fume de carozo porque se terminan os prazos e non se poden perder. É o que vai ocorrer coas anunciadas obras de peonalización que evidencian falta de planificación e danos irreparables para o centro de Lugo, como xa ocorreu co carril bici ou con edificios supostamente ecolóxicos e sen uso coñecido.

Fronte ao ruído e a desinformación, nós xestión” din os socialistas. Espero que, en maio, cando as urnas convóquennos podamos, con pouco ruído e moita información, cambiar aos xestores da nosa querida cidade.

miércoles, 12 de abril de 2023

"Un poco parada"

Lo peor que le puede pasar a una sociedad, a los ciudadanos y a las ciudades en las que habitan es que se encuentren “un poco paradas”. Hace pocos días y en este mismo diario el exalcalde socialista López Orozco concedía una amplia entrevista y en ella encontré varias opiniones que seguramente, con matices, podría compartir.

La primera fue una referencia al cada día más deteriorado cuartel de San Fernando, y sobre el que opinaba y cito textualmente “Es que fue una pena perder el auditorio allí. Hubiera sido la salvación del casco histórico y Lugo tendría auditorio desde hace años. Pero había otros intereses”.

Claro que fue una pena, diría algo más, fue un grave error de gestión no hacerlo allí. Lo que lógicamente no aclara en esa entrevista son las razones por las que no se construyó ahí el auditorio, que brevemente trataré de recordar.

En 1999, año en el que el exalcalde tomó posesión, se encontró con un proyecto de auditorio en marcha, fruto de un concurso de ideas en el que todos los grupos políticos de la corporación que me honré en presidir pudieron opinar. También la propiedad del inmueble del cuartel que adquirimos al Ministerio de Defensa y lo más importante, un generoso presupuesto que hubiera permitido iniciar las obras del auditorio.

Cuando se refiere a que había otros intereses, no aclara a cuáles se refiere, pero en otras ocasiones se escudaron en las discrepancias con su socio de coalición, el BNG, y en los informes del organismo ICOMOS que rechazaban la ubicación. Hay que recordar que estos informes no son vinculantes y que la verdadera causa, al menos en mi opinión, fueron las discrepancias internas en un gobierno formado por integrantes de partidos con intereses distintos y sólo unido por el legítimo fin de que no gobernase la lista más votada y a un puñado de votos de la mayoría absoluta, la del Partido Popular.

Claro que fue una pena que no se hubiese construido allí esa importante dotación cultural que Lugo llevaría más de 20 años disfrutando. No sé si sería la salvación del casco histórico, pero sin duda que habría contribuido a minorar el deterioro que padece.

Hoy, 23 años después, y desde junio de 2020 Lugo cuenta con la deseada infraestructura cultural, un moderno auditorio que costó más de 20 millones de euros pagados por la Xunta de Galicia y que el gobierno municipal, de coalición entre socialistas y nacionalistas, no acaba de encontrar la manera de abrir al público con una atractiva agenda de actos culturales. O quizás sí, si nos fijamos en, los movimientos de los últimos días y en los rumores de una posible apertura a pocos días de la cita en las urnas para elegir una nueva corporación municipal. 

En la misma entrevista, Orozco decía que ve a Lugo “un poco parada en los últimos años”, y creo que tiene razón. Ni auditorio, ni proyectos que den ilusión de futuro. 

Posiblemente la solución esté en dotar a nuestra ciudad de un nuevo gobierno, uno unido, que devuelva ese dinamismo perdido por Lugo hace ya más de dos décadas, y dejar para la historia los gobiernos de coalición entre intereses muy diferentes sólo sustentados en mantenerse en el poder a toda costa, aunque sea aplicando políticas contradictorias con el único fin de impedir que gobierne la alcaldable que más votos consiga que todos sabemos, y ellos también, que será Elena Candia.


Un pouco parada

O peor que lle pode pasar a unha sociedade, aos cidadáns e ás cidades nas que habitan é que se atopen “unhas pouco paradas”. Hai poucos días e en leste mesmo diario o exalcalde socialista López Orozco concedía unha ampla entrevista e nela atopei varias opinións que seguramente, con matices, podería compartir.

A primeira foi unha referencia ao cada día máis deteriorado cuartel de San Fernando, e sobre o que opinaba e cito textualmente “É que foi unha pena perder o auditorio alí. Fose a salvación do centro histórico e Lugo tería auditorio desde hai anos. Pero había outros intereses”.

Claro que foi unha pena, diría algo máis, foi un grave erro de xestión non facelo alí. O que loxicamente non aclara nesa entrevista son as razóns polas que non se construíu aí o auditorio, que brevemente tratarei de lembrar.

En 1999, ano no que o exalcalde tomou posesión, atopouse cun proxecto de auditorio en marcha, froito dun concurso de ideas no que todos os grupos políticos da corporación que me honrei en presidir puideron opinar. Tamén a propiedade do inmoble do cuartel que adquirimos ao Ministerio de Defensa e o máis importante, un xeneroso orzamento que permitise iniciar as obras do auditorio.

Cando se refire a que había outros intereses, non aclara a cales se refire, pero noutras ocasións escudáronse nas discrepancias co seu socio de coalición, o BNG, e nos informes do organismo ICOMOS que rexeitaban a localización. Hai que lembrar que estes informes non son vinculantes e que a verdadeira causa, polo menos na miña opinión, foron as discrepancias internas nun goberno formado por integrantes de partidos con intereses distintos e só unido polo lexítimo fin de que non gobernase a lista máis votada e a un puñado de votos da maioría absoluta, a do Partido Popular.

Claro que foi unha pena que non se construíu alí esa importante dotación cultural que Lugo levaría máis de 20 anos gozando. Non se se sería a salvación do centro histórico, pero sen dúbida que contribuiría a minorar a deterioración que padece.

Hoxe, 23 anos despois, e desde xuño de 2020 Lugo conta coa desexada infraestrutura cultural, un moderno auditorio que custou máis de 20 millóns de euros pagos pola Xunta de Galicia e que o goberno municipal, de coalición entre socialistas e nacionalistas, non acaba de atopar a maneira de abrir ao público cunha atractiva axenda de actos culturais. Ou quizais si, se nos fixamos en, os movementos dos últimos días e nos rumores dunha posible apertura a poucos días da cita nas urnas para elixir unha nova corporación municipal. 

Na mesma entrevista, Orozco dicía que ve a Lugo “un pouco parada nos últimos anos”, e creo que ten razón. Nin auditorio, nin proxectos que dean ilusión de futuro. 

Posiblemente a solución estea en dotar á nosa cidade dun novo goberno, un unido, que devolva ese dinamismo perdido por Lugo fai xa máis de dúas décadas, e deixar para a historia os gobernos de coalición entre intereses moi diferentes só sustentados en manterse no poder custe o que custe, aínda que sexa aplicando políticas contraditorias co único fin de impedir que goberne a alcaldable que máis votos consiga que todos sabemos, e eles tamén, que será Elena Candia.

miércoles, 29 de marzo de 2023

Nos salen muy caros

Seguramente hayan reparado en la llamada “publicidad institucional” publicada por el Concello de Lugo y la Diputación Provincial. De esta última sólo hacerles notar que lo que pudieran ser comunicaciones de interés se reducen a publirreportajes que contienen fotografías en que el presidente de la institución provincial es el protagonista, acompañado generalmente de otros cargos de su propio partido. Todo un ejercicio democrático de cómo gastar el dinero de todos los contribuyentes en beneficio electoral propio.

Pero más llamativos si cabe, son los últimos anuncios “institucionales” del Concello de Lugo. En ellos podemos comprobar cómo nos tienen que precisar si es la alcaldesa o se trata de las áreas que llevan sus socios de gobierno, el BNG, colocando la palabra “alcaldía”, a la que últimamente se añade el nombre de la alcaldesa y, en otros casos, su foto, no vaya a ser que en las próximas elecciones no sepamos a quién tenemos que votar.

Así ha ocurrido con la reciente puesta en servicio del paso inferior bajo la carretera nacional VI donde nos recuerdan que fue la alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, quien lo impulsó al tiempo que nos invita a “gozar de merienda y música al aire libre” si vamos a la inauguración. No me digan que no es para hacérselo mirar.

En otro anuncio, a página completa y en color, nos anuncian bajo el titular de “Lugo capital de la cultura del Eixo Atlántico”, la feria del libro infantil y juvenil y en el pie de página y en lugar bien visible una foto de nuestra alcaldesa y el logotipo del Concello de Lugo al que añaden en letras mayúsculas “ALCALDÍA”.

También habrán observado que el Teniente de Alcalde Rubén Arroxo, del BNG, no quiere ser menos y cada vez que aparece en alguna nota de prensa o fotografía, trata de desmarcarse de sus socios de gobierno y añade su propio sello dejando claro que es la tenencia de alcaldía y no la alcaldesa quien impulsa determinado proyecto.

Estas cuestiones no tendrían la menor importancia si no fuera porque detrás de estos ejemplos lo que realmente se encuentra es una práctica habitual de los gobiernos de coalición, donde ambas partes tratan de sacar rédito a sus áreas sin coordinación entre las dos porciones del gobierno y, llegado el caso, si algo merece la crítica de los ciudadanos o de los medios de comunicación, las culpas siempre son del otro. Un ejemplo lo tenemos con el fiasco del carril bici, donde el teniente de alcalde del BNG en sus redes sociales deja bien claro que a él no le echen las culpas, que ellos no lo hicieron… aunque lo firmaron como parte del gobierno que son.

En definitiva, los gobiernos de coalición como el de España o el de Lugo, nos salen muy caros. No se coordinan y su gestión es deficiente, cada uno tiene que vender lo suyo y ya no es el Concello quien realiza los proyectos, sino la alcaldía o la tenencia de alcaldía.

Lo que los ciudadanos quieren y necesitan es que su administración más cercana se ocupe de sus problemas y que los esfuerzos se dirijan a eso y no a ver quién de las dos partes vende mejor sus competencias, con o sin meriendas.

Lo dicho, nos salen muy caros y no gestionan bien nuestros recursos. En nuestra mano está cambiar en mayo este modelo.


Sáennos moi caros

Seguramente reparasen na chamada “publicidade institucional” publicada polo Concello de Lugo e a Deputación Provincial. Desta última só facerlles notar que o que puidesen ser comunicacións de interese redúcense a publirreportaxes que conteñen fotografías en que o presidente da institución provincial é o protagonista, acompañado xeralmente doutros cargos do seu propio partido. Todo un exercicio democrático de como gastar o diñeiro de todos os contribuíntes en beneficio electoral propio.

Pero máis rechamantes se cabe, son os últimos anuncios “institucionais” do Concello de Lugo. Neles podemos comprobar como nos teñen que precisar se é a alcaldesa ou se trata das áreas que levan os seus socios de goberno, o BNG, colocando a palabra “alcaldía”, á que ultimamente se engade o nome da alcaldesa e, noutros casos, a súa foto, non vaia a ser que nas próximas eleccións non saibamos a quen temos que votar.

Así ocorreu coa recente posta en servizo do paso inferior baixo a estrada nacional VIN onde nos lembran que foi a alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, quen o impulsou á vez que nos convida a “gozar de merenda e música ao aire libre” se imos á inauguración. Non me digan que non é para facerllo mirar.

Noutro anuncio, a páxina completa e en cor, anúnciannos baixo o titular de “Lugo capital da cultura do Eixo Atlántico”, a feira do libro infantil e xuvenil e no pé de páxina e en lugar ben visible unha foto da nosa alcaldesa e o logotipo do Concello de Lugo ao que engaden en letras maiúsculas “ALCALDÍA”.

Tamén observarían que o Tenente de Alcalde Rubén Arroxo, do BNG, non quere ser menos e cada vez que aparece nalgunha nota de prensa ou fotografía, trata de desmarcarse dos seus socios de goberno e engade o seu propio selo deixando claro que é a tenencia de alcaldía e non a alcaldesa quen impulsa determinado proxecto.

Estas cuestións non terían a menor importancia se non fose porque detrás destes exemplos o que realmente se atopa é unha práctica habitual dos gobernos de coalición, onde ambas as partes tratan de sacar rédito ás súas áreas sen coordinación entre as dúas porcións do goberno e, chegado o caso, se algo merece a crítica dos cidadáns ou dos medios de comunicación, as culpas sempre son do outro. Un exemplo témolo co fracaso do carril bici, onde o tenente de alcalde do BNG nas súas redes sociais deixa ben claro que a el non lle boten as culpas, que eles non o fixeron… aínda que o asinaron como parte do goberno que son.

En definitiva, os gobernos de coalición como o de España ou o de Lugo, sáennos moi caros. Non se coordinan e a súa xestión é deficiente, cada un ten que vender o seu e xa non é o Concello quen realiza os proxectos, senón a alcaldía ou a tenencia de alcaldía.

O que os cidadáns queren e necesitan é que a súa administración máis próxima ocúpese dos seus problemas e que os esforzos se dirixan a iso e non a ver quen das dúas partes vende mellor as súas competencias, con ou sen merendas.

O devandito, sáennos moi caros e non xestionan ben os nosos recursos. Na nosa man está cambiar en maio este modelo.

miércoles, 15 de marzo de 2023

Clima político irrespirable

A pocos se les escapa que el clima político actual, dentro y fuera del Congreso de los Diputados, es cada día más irrespirable. Para ejemplo las últimas descalificaciones cruzadas entre diputados de las formaciones que apoyan a este Gobierno llamado de coalición y que algunos acertadamente han bautizado como de colisión. 

Hemos escuchado a unos llamar fascistas a sus socios y a éstos replicarles llamándoles charlatanes incompetentes e incapaces de resolver los líos que generan.

Los ciudadanos están muy hartos de este clima irrespirable que en nada ayuda a la búsqueda de soluciones a los verdaderos problemas que nos acucian a diario: suben las hipotecas, la cesta de la compra, los precios de la energía y los combustibles, y todo mientras los pequeños negocios en Lugo y en muchos otros lugares se ven obligados a cerrar sus puertas por la voracidad recaudatoria del Gobierno.

Pero si por algo está pasando a la historia este Presidente del Gobierno de España ha sido por buscar la confrontación y la división entre españoles, y últimamente entre las mujeres. Y vaya si lo ha conseguido, hasta el punto de tenerla de manera palmaria en el propio seno de su Consejo de ministros.

Hay que poner fin a este circo, a este clima político. Es imprescindible volver cuanto antes a la buena convivencia y a la tolerancia entre los que piensan de manera distinta, acabar con el comportamiento sectario actual, dejando de señalar a jueces, empresarios, periodistas e incluso instituciones, por el mero hecho de no pensar o actuar como desean desde el Gobierno. Es imprescindible acabar con tanta política insidiosa y dejar de practicar la doble moral juzgando y actuando en función del bando en que se sitúen las personas.

A estas alturas lo que tenemos que ofrecer desde la política, son ideas útiles, personas competentes y honestas, que digan la verdad por dura que resulte y, en definitiva, un plan que devuelva al país confianza, certeza y unidad.

Hay que garantizar un futuro para los más jóvenes y no una herencia envenenada en forma de endeudamiento para toda su vida. Asegurar sus pensiones, pero también propiciar un escenario donde encuentren trabajo, lo que garantizará cotizaciones y con ello las pensiones actuales y futuras.

Si este diagnóstico lo hago a nivel nacional, en lo local, en lo que se refiere a Lugo y su provincia, se acerca el momento de conseguir gobiernos estables preocupados de sacarnos del aislamiento en comunicaciones y de la falta de apoyos a los proyectos empresariales que generarían miles de puestos de trabajo y que por ahora solo están recibiendo indiferencias institucionales.

Inversiones como las de la fábrica de fibras textiles de Altri en Palas de Rei, las de Alcoa en A Mariña, el corredor atlántico ferroviario, las demandadas autovías y conexiones ferroviarias, son sólo algunos de los ejemplos que requieren de esa política de unidad entre todas las fuerzas políticas, coordinadas con empresarios y sociedad civil.

Si los gobernantes actuales no saben o no quieren impulsar éstos y otros proyectos imprescindibles para no quedar definitivamente aislados, en mayo todos tendremos voz y voto para exigírselos a otros.


Clima político irrespirable

A poucos se lles escapa que o clima político actual, dentro e fóra do Congreso dos Deputados, é cada día máis irrespirable. Para exemplo as últimas descualificacións cruzadas entre deputados das formacións que apoian a este Goberno chamado de coalición e que algúns acertadamente bautizaron como de colisión. 

Escoitamos a uns chamar fascistas aos seus socios e a estes replicarlles chamándolles charlatáns incompetentes e incapaces de resolver as leas que xeran.

Os cidadáns están moi fartos deste clima irrespirable que en nada axuda á procura de solucións aos verdadeiros problemas que nos aburan a diario: soben as hipotecas, a cesta da compra, os prezos da enerxía e os combustibles, e todo mentres os pequenos negocios en Lugo e en moitos outros lugares ven obrigados a pechar as súas portas pola voracidade recadatoria do Goberno.

Pero se por algo está a pasar á historia este Presidente do Goberno de España foi por buscar a confrontación e a división entre españois, e ultimamente entre as mulleres. E vaia se o conseguiu, ata o punto de tela de maneira manifesta no propio seo do seu Consello de ministros.

Hai que poñer fin a este circo, a este clima político. É imprescindible volver canto antes á boa convivencia e á tolerancia entre os que pensan de maneira distinta, acabar co comportamento sectario actual, deixando de sinalar a xuíces, empresarios, xornalistas e mesmo institucións, polo mero feito de non pensar ou actuar como desexan desde o Goberno. É imprescindible acabar con tanta política insidiosa e deixar de practicar a dobre moral xulgando e actuando en función do bando en que se sitúen as persoas.

A estas alturas o que temos que ofrecer desde a política, son ideas útiles, persoas competentes e honestas, que digan a verdade por dura que resulte e, en definitiva, un plan que devolva ao país confianza, certeza e unidade.

Hai que garantir un futuro para os máis novos e non unha herdanza envelenada en forma de endebedamento para toda a súa vida. Asegurar as súas pensións, pero tamén propiciar un escenario onde atopen traballo, o que garantirá cotizacións e con iso as pensións actuais e futuras.

Se este diagnóstico fágoo a nivel nacional, no local, no que se refire a Lugo e a súa provincia, achégase o momento de conseguir gobernos estables preocupados de sacarnos do illamento en comunicacións e da falta de apoios aos proxectos empresariais que xerarían miles de postos de traballo e que por agora só están a recibir indiferenzas institucionais.

Investimentos como as da fábrica de fibras téxtiles de Altri en Palas de Rei, as de Alcoa na Mariña, o corredor atlántico ferroviario, as demandadas autovías e conexións ferroviarias, son só algúns dos exemplos que requiren desa política de unidade entre todas as forzas políticas, coordinadas con empresarios e sociedade civil.

Se os gobernantes actuais non saben ou non queren impulsar estes e outros proxectos imprescindibles para non quedar definitivamente illados, en maio todos teremos voz e voto para esixirllos a outros.

miércoles, 1 de marzo de 2023

¡Qué más nos puede pasar!

Que nuestra provincia de Lugo presenta graves carencias en materia de comunicaciones e infraestructuras es algo que ya no se discute. Que los agravios comparativos con otras zonas de España son cada día más evidentes, tampoco.

Durante los últimos meses hemos asistido con cierta resignación a acontecimientos que han confirmado el serio deterioro y estado en el que se encuentran nuestras infraestructuras en materia de comunicaciones. 

En la principal vía de transportes por carretera, la autovía del noroeste la A6, el desplome de uno de sus viaductos mientras se procedía a trabajos de mantenimiento dio comienzo a un periodo de practica incomunicación para la entrada y salida por autovía de una gran parte de Galicia con la meseta y viceversa. Un periodo que cada día se alarga más porque desde el Gobierno se anuncian plazos de finalización a seguramente más de dos años. Nuestra principal autovía cortada durante años.

A esta situación y más recientemente, se unía un corte por derrumbamiento de la única carretera nacional que recorre la Mariña lucense, a falta de la reiteradamente prometida autovía.

Para desplazarse a la capital de Galicia la autovía A-54 cada día ve más retrasada su terminación, siendo la última previsión del Gobierno, para finales del 2024. Dos años más de espera.

De la autovía entre Lugo y Ourense nada se sabe, y lo que es más grave, a la actual carretera nacional no acaban de renovarle su firme, siendo cada día más peligroso viajar por ella sin dejarse una rueda o tener un accidente.

De la situación en que se encuentran las infraestructuras ferroviarias, sin comentarios. Nos habían comprometido una nueva conexión entre Lugo y Ourense para enlazar con la Alta Velocidad y lo que nos están dando es un remozamiento de la actual vía sin acortar un solo kilómetro, al eliminarse del proyecto inicial las variantes que contemplaba y que permitirían reducir el tiempo de viaje entre ambas ciudades. Para mayor agravio, lo que se está ejecutando lleva años en obras y obliga a traslados en autobús hasta Ourense, lo que acaba de echar atrás a cualquier intento de viajar en tren.

En resumen, poca obra nueva y nada de conservación en las que ya empiezan a dar síntomas de deterioro.

Si en la provincia el panorama se acerca a lo descrito, en la ciudad de Lugo las cosas no pintan mejor. Años peleando por un auditorio y cuando la Xunta lo entrega al Concello éste no acaba de querer gestionarlo poniendo constantes disculpas.

Seguimos sin trenes, pero la prioridad del gobierno municipal es tirar el edificio de la estación y construir una nueva Intermodal.

Eso sí, en vísperas de las elecciones municipales de mayo, ahora todo se vuelve en enseñarnos muchos dibujos, para una nueva plaza de la Constitución, para el barrio del Carmen, y un sinfín de propuestas que se quedarán, si los ciudadanos no lo remediamos, en eso, en anuncios electorales rivalizando entre los dos partidos que gobiernan este ayuntamiento.

Lugo se está quedando aislada, y no sé qué más nos puede pasar para reaccionar. 


Que máis nos pode pasar!

Que a nosa provincia de Lugo presenta graves carencias en materia de comunicacións e infraestruturas é algo que xa non se discute. Que os agravios comparativos con outras zonas de España son cada día máis evidentes, tampouco.

Durante os últimos meses asistimos con certa resignación a acontecementos que confirmaron a seria deterioración e estado no que se atopan as nosas infraestruturas en materia de comunicacións. 

Na principal vía de transportes por estrada, a autovía do noroeste a A6, o esborralle dun dos seus viadutos mentres se procedía a traballos de mantemento deu comezo a un período de practica incomunicación para a entrada e saída por autovía dunha gran parte de Galicia coa meseta e viceversa. Un período que cada día alóngase máis porque desde o Goberno anúncianse prazos de finalización a seguramente máis de dous anos. A nosa principal autovía cortada durante anos.

A esta situación e máis recentemente, uníase un corte por derrubamento da única estrada nacional que percorre a Mariña lucense, a falta da reiteradamente prometida autovía.

Para desprazarse á capital de Galicia a autovía A-54 cada día ve máis atrasada a súa terminación, sendo a última previsión do Goberno, para finais do 2024. Dous anos máis de espera.

Da autovía entre Lugo e Ourense nada se sabe, e o que é máis grave, á actual estrada nacional non acaban de renovarlle o seu firme, sendo cada día máis perigoso viaxar por ela sen deixarse unha roda ou ter un accidente.

Da situación en que se atopan as infraestruturas ferroviarias, sen comentarios. Comprometérannos unha nova conexión entre Lugo e Ourense para enlazar coa Alta Velocidade e o que nos están dando é un remozado da actual vía sen acurtar un só quilómetro, ao eliminarse do proxecto inicial as variantes que contemplaba e que permitirían reducir o tempo de viaxe entre ambas as cidades. Para maior agravio, o que se está executando leva anos en obras e obriga a traslados en autobús ata Ourense, o que acaba de botar atrás a calquera intento de viaxar en tren.

En resumo, pouca obra nova e nada de conservación nas que xa empezan a dar síntomas de deterioración.

Se na provincia o panorama achégase ao descrito, na cidade de Lugo as cousas non pintan mellor. Anos pelexando por un auditorio e cando a Xunta entrégao ao Concello este non acaba de querer xestionalo poñendo constantes desculpas.

Seguimos sen trens, pero a prioridade do goberno municipal é tirar o edificio da estación e construír unha nova Intermodal.

Iso si, en vésperas das eleccións municipais de maio, agora todo se volve en ensinarnos moitos debuxos, para unha nova praza da Constitución, para o barrio do Carmen, e unha infinidade de propostas que quedarán, se os cidadáns non o remediamos, niso, en anuncios electorais rivalizando entre os dous partidos que gobernan este concello.

Lugo está a quedarse illada, e non se que máis nos pode pasar para reaccionar. 

miércoles, 15 de febrero de 2023

Un año después

Se cumple hoy un año de la mayor tragedia sufrida en décadas por la familia marinera española. El 15 de febrero del 2022, en las lejanas aguas de Terranova, se hundía el barco gallego “Villa de Pitanxo” con una tripulación de 24 marineros y un trágico balance: 21 tripulantes fallecidos, 12 de ellos desaparecidos.

Como portavoz de pesca en el Congreso de los diputados, como gallego y como persona sensible al dolor ajeno mantuve desde ese mismo día un contacto cercano con las familias de los desaparecidos y fallecidos, comprobando cómo a la tristeza por la pérdida de un ser querido se añadía la rabia por el abandono desde las instancias gubernamentales responsables de la toma de decisiones para iniciar la búsqueda de los desaparecidos primero, la repatriación de los cuerpos recuperados después, o la puesta en marcha de un complejo dispositivo de localización del barco hundido para poder esclarecer las causas del naufragio y evitar sucesos similares en el futuro.

En aquellos primeros días escuché a las familias expresiones como “nos sentimos abandonadas”, “desidia intolerable”, “falta de humanidad”... y otras más duras. 

Después llegarían los 9 cuerpos que pudieron recuperarse en las gélidas aguas, y el presidente Sánchez al pie del avión que los traía les prometía a todos los familiares que “haría lo posible y lo imposible” en lo que todavía quedaba por hacer.

Siguieron días, semanas y meses de mucho dolor, con la renuncia a poder recuperar los cuerpos de los 12 desaparecidos, pero con la firme reivindicación de que el Gobierno pusiese en marcha el operativo de bajar al buque hundido. Fuimos muchos los que apoyamos sin dudar esa petición. También las instituciones que se sumaron aprobando iniciativas en ese sentido con el objetivo de colaborar con la Justicia y conocer la verdad, porque como los familiares repiten “todos tenemos derecho a conocerla y el Gobierno la obligación de buscarla”.

Ha pasado un año en el que la perseverancia y la lucha de estas familias va consiguiendo, paso a paso, que la falta de voluntad política inicial se vaya revirtiendo y ahora se hable ya de la puesta en marcha de un operativo que pueda localizar el pecio del barco, bajar hasta allí y realizar un reportaje que aporte pruebas para esclarecer lo que ocurrió aquel día, donde la Fiscalía dijo en su momento que apreciaba indicios de homicidio imprudente en el hundimiento. 

En muchas ocasiones dije públicamente que la pesca sólo es noticia cuando ocurre una desgracia en la mar y créanme que no me parece justo. España es la primera potencia europea de pesca y los miles de hombres y mujeres que lo hacen posible y que con su trabajo duro y sacrificado nos permiten incluir en nuestra dieta alimentos muy saludables, merecen nuestra atención no sólo cuando la mar arrebata la vida a algunos de ellos.

Por eso estas letras pretenden llamar la atención hoy, cuando se cumple un año de esta tragedia, sobre el trabajo y la vida de hombres y mujeres, embarcados o a pie, en aguas lejanas o en las próximas a sus pueblos costeros, para que sepamos que están todos los días haciendo un duro trabajo. También para que recuerden a los familiares de los 21 fallecidos en aquella trágica noche, para que los acompañemos, cada uno desde sus posibilidades, en la consecución del objetivo que siguen peleando todavía, un año después.


Un ano despois

cúmprese hoxe un ano da maior traxedia sufrida en décadas pola familia mariñeira española. O 15 de febreiro do 2022, nas afastadas augas de Terranova, afundíase o barco galego “Villa de Pitanxo” cunha tripulación de 24 mariñeiros e un tráxico balance: 21 tripulantes falecidos, 12 deles desaparecidos.

Como portavoz de pesca no Congreso dos deputados, como galego e como persoa sensible á dor allea mantiven desde ese mesmo día un contacto próximo coas familias dos desaparecidos e falecidos, comprobando como á tristeza pola perda dun ser querido engadíase a rabia polo abandono desde as instancias gobernamentais responsables da toma de decisións para iniciar a procura dos desaparecidos primeiro, a repatriación dos corpos recuperados despois, ou a posta en marcha dun complexo dispositivo de localización do barco afundido para poder esclarecer as causas do naufraxio e evitar sucesos similares no futuro.

Naqueles primeiros días escoitei ás familias expresións como “sentimos abandonadas”, “desidia intolerable”, “falta de humanidade”... e outras máis duras. 

Despois chegarían os 9 corpos que puideron recuperarse nas xélidas augas, e o presidente Sánchez ao pé do avión que os traía prometíalles a todos os familiares que “faría o posible e o imposible” no que aínda quedaba por facer.

Seguiron días, semanas e meses de moita dor, coa renuncia para poder recuperar os corpos dos 12 desaparecidos, pero coa firme reivindicación de que o Goberno puxese en marcha o operativo de baixar ao buque afundido. Fomos moitos os que apoiamos sen dubidar esa petición. Tamén as institucións que se sumaron aprobando iniciativas nese sentido co obxectivo de colaborar coa Xustiza e coñecer a verdade, porque como os familiares repiten “todos temos dereito a coñecela e o Goberno a obrigación de buscala”.

Pasou un ano no que a perseveranza e a loita destas familias vai conseguindo, paso a paso, que a falta de vontade política inicial se vaia revertendo e agora fálese xa da posta en marcha dun operativo que poida localizar o pecio do barco, baixar ata alí e realizar unha reportaxe que achegue probas para esclarecer o que ocorreu aquel día, onde a Fiscalía dixo no seu momento que apreciaba indicios de homicidio imprudente no afundimento. 

En moitas ocasións dixen publicamente que a pesca só é noticia cando ocorre unha desgraza na mar e créanme que non me parece xusto. España é a primeira potencia europea de pesca e os miles de homes e mulleres que o fan posible e que co seu traballo duro e sacrificado permítennos incluír na nosa dieta alimentos moi saudables, merecen a nosa atención non só cando a mar arrebata a vida a algúns deles.

Por iso estas letras pretenden chamar a atención hoxe, cando se cumpre un ano desta traxedia, sobre o traballo e a vida de homes e mulleres, embarcados ou a pé, en augas afastadas ou nas próximas aos seus pobos costeiros, para que saibamos que están todos os días facendo un duro traballo. Tamén para que lembren aos familiares dos 21 falecidos naquela tráxica noite, para que os acompañemos, cada un desde as súas posibilidades, na consecución do obxectivo que seguen pelexando aínda, un ano despois.