domingo, 12 de octubre de 2008

Se acabó la fiesta

Todavía retumban las últimas bombas de la sesión de fuegos artificiales y me pongo a escribir mis primeras impresiones sobre las fiestas que se acaban.

Hablando de fuegos, dos primeros apuntes. Me parecen exageradas cuatro sesiones en ocho días en estos tiempos y dado el precio de cada una. Por otro lado habría que procurar que el nivel sonoro de las explosiones se rebajara porque en muchas casas parece que se van a romper los cristales y además hay muchas personas, especialmente niños, que no lo pasan nada bien con esos estruendos. Los fuegos artificiales no necesitan mucho ruido para ser lucidos.

Estas fiestas comenzaron mal, con el incendio de dos churrerías que pudo acabar en tragedia pero que, por no soplar viento en ese momento, y a pesar de la falta de un plan bien coordinado para estas emergencias, se saldó con desgracias materiales que los afectados subsanaron en gran parte gracias a la solidaridad de compañeros de profesión.

A esto le siguió la polémica de los vendedores ilegales, llegados en autentica riada humana atraídos por la permisividad de años anteriores, especialmente el pasado 2007.
Está claro que el problema de los manteros lo tienen que resolver otras instancias superiores a las municipales, pero los Ayuntamientos deben marcar claramente las reglas del juego y evitar bandazos de un año para otro.

Conjugar intereses de vecinos, comerciantes y ambulantes (legales e ilegales) debe ser prioritario en tiempos de crisis económica, y dedicar un tiempo a pensar y organizar un plan en fiestas está claro que no estuvo en las agendas de los responsables municipales.

Gracias a una exigencia del Grupo Municipal Popular, este año una parte de los puestos de venta ambulante presentaron un aspecto más digno, tanto para los vendedores como para la imagen de la ciudad, pero esto no sirve de nada si al mismo tiempo se permite acampar en el interior del Parque Rosalía, desaguar en la vía pública en el Parque de la Milagrosa, y estacionar las furgonetas hasta en triple fila en lugares de tránsito y sobre aceras.

Ahora toca, entre todos, analizar las cosas que funcionaron bien y las que no. Ahora en caliente, sin dejar pasar meses, para que la próxima edición del San Froilán represente un salto cualitativo en nuestras fiestas.

Se termina San Froilán 2008, y una vez más el principal número del Programa ha sido el Tiempo, la meteorología, que nos ha regalado un veranillo mientras media España se inunda con lluvias y tormentas.

Esperaremos por las cuentas para poder realizar un balance completo. Mientras tanto volveremos a la dura realidad y a seguir apretándonos el cinturón porque la crisis no perdona ni durante los días de fiesta.

Para terminar en positivo, un deseo. Que en estos días festivos seamos más felices.


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Acabou a festa

Aínda retumban as últimas bombas da sesión de fogos artificiais e póñome a escribir as miñas primeiras impresións sobre as festas que se acaban.

Falando de lumes, dous primeiros apuntes. Parécenme esaxeradas catro sesións en oito días nestes tempos e dado o prezo de cada unha. Doutra banda habería que procurar que o nivel sonoro das explosións se rebaixase porque en moitas casas parece que van romper os cristais e ademais hai moitas persoas, especialmente nenos, que non o pasan nada ben con eses estrondos. Os fogos artificiais non precisan de moito ruído para ser lucidos.

Estas festas comezaron mal, co incendio de dous churrerías que puido acabar en traxedia pero que, por non soprar vento nese momento, e a pesar da falta dun plan ben coordinado para estas urxencias, saldouse con desgrazas materiais que os afectados emendaron en gran parte grazas á solidariedade de compañeiros de profesión.

A isto seguiulle a polémica dos vendedores ilegais, chegados en autentica riada humana atraídos pola permisividade de anos anteriores, especialmente o pasado 2007.
Está claro que o problema dos manteros téñeno que resolver outras instancias superiores ás municipais, pero os Concellos deben marcar claramente as regras do xogo e evitar bandazos dun ano para outro.

Conxugar intereses de veciños, comerciantes e ambulantes (legais e ilegais) debe ser prioritario en tempos de crise económica, e dedicar un tempo a pensar e organizar un plan en festas está claro que non estivo nas axendas dos responsables municipais.

Grazas a unha esixencia do Grupo Municipal Popular, este ano unha parte dos postos de venda ambulante presentaron un aspecto máis digno, tanto para os vendedores como para a imaxe da cidade, pero isto non serve de nada se ao mesmo tempo se permite acampar no interior do Parque Rosalía, desaugar na vía pública no Parque da Milagrosa, e estacionar as furgonetas ata en tripla fila en lugares de tránsito e sobre beirarrúas.

Agora toca, entre todos, analizar as cousas que funcionaron ben e as que non. Agora en quente, sen deixar pasar meses, para que a próxima edición do San Froilán represente un salto cualitativo nas nosas festas.

Termínase San Froilán 2008, e unha vez máis o principal número do Programa foi o Tempo, a meteoroloxía, que nos regalou un veranillo mentres media España alágase con choivas e tormentas.

Esperaremos polas contas para poder realizar un balance completo. Mentres tanto volveremos á dura realidade e a seguir apertándonos o cinto porque a crise non perdoa nin durante os días de festa.

Para terminar en positivo, un desexo. Que nestes días festivos sexamos máis felices.